El extraordinario ilustrador presenta cinco relatos cortos narrados con cinco técnicas diferentes, que van desde el estilo colorido y figurativo de su obra de ilustración hasta el minimalista uso de siluetas y alto contraste perteneciente a la tradición del cómic. Ha presentado además un libro con Lydia Cacho y planea hacer dos libros, Cactus y Te digo que no.

Ciudad de México, 19 de mayo (SinEmbargo).- Patricio Betteo dice que es muy tímido, muy solitario. No sabe si podrá hacer un buen papel en el JAM de escritura y dibujo que protagonizan por ejemplo dos colegas suyos, Jis y Trino.

–Estuve viendo tus libros, entre ellos el que hiciste con Lydia Cacho. ¿Has trabajado mucho en los últimos tiempos?

–Sí, ya hice dos con ella. Mi faceta más importante es la de ilustrador.

–¿Cinco es una historieta para adultos?

–No tengo un lector objetivo ni particular. Normalmente lo que hago a mi propio gusto. Mis lectores no los siento como una propiedad. En 2014 yo tenía 35 años y probablemente esté dirigido a jóvenes, pero no tiene temas tan apropiados para niños. Tiene eso sí un ángulo tierno, en realidad me dirijo al niño interior del joven y adulto.

En Cinco, cada una de las historias se relaciona con cada uno de los cinco sentidos. Esta combinación de técnica visual y propuesta sensorial resulta en una experiencia de lectura estimulante. Cómo percibe el mundo un invidente o cómo se forma una idea en el ojo de la mente a través de estímulos táctiles, son las cosas que muestra Betteo.

Patricio Betteo, un ilustrador muy personal. Foto: Secretaría de Cultura

En Cinco conoceremos la historia de un hombre que perdió la vista por el golpe de un rayo, un pintor que no posee el sentido del olfato, unas niñas que han decidido comunicarse sin palabras, un condenado a muerte que no ha podido encontrar una comida que le guste y una curiosa chica que entra a un extraño tactorama.

–Hace poco hablaba con un ilustrador español que me decía que ojalá todo se viera adentro como se ve afuera. Están de moda los ilustradores, pero no siempre se paga la renta

–Exacto. Uno tiene que tener varias puertas abiertas. Empecé dibujando para revistas, hace casi 20 años y poco a poco fui teniendo oportunidades de libros infantiles. A esta altura, es a lo que me dedico. Tengo 25 libros infantiles y he hecho muchas revistas. El trabajo del ilustrador te da al menos para vivir, el trabajo de historietas, de pinturas, es más de realización personal. Un amigo decía que él ilustraba por necesidad y hacía cómics por necedad.

Un trabajo de la Cifra Editorial. Foto: Especial

–Las revistas ahora no se leen

–Es cierto. Tuve una época gloriosa, a principios del 2000. Las revistas todavía estaban vivas. La llegada del Internet cambió completamente nuestra manera de leer. He trabajado mucho para revistas electrónicas, pero no se compara a la de papel.

Cactus y Te digo que no son los trabajos próximos del ilustrador, grafista y pintor Patricio Betteo. El primero antologará 150 historietas de una página y explorará diversos temas: los sueños, la paradoja, el juego y los claroscuros de la vida.

“Hablará de la poesía y el humor como dos armas para penetrar la realidad. Es un acercamiento diferente a la poesía, para quien no acostumbre leerla y un acercamiento alternativo al cómic, para quien no acostumbre leerlo”.

Mientras que Te digo que no propone un tratado humorístico/filosófico del “No” desde un ángulo que lo reivindica como creación e invención, “es una especie de homenaje a la negatividad y también serán 150 páginas de cómic”, precisó.