En Alemania se registraron 66 contagios de la COVID-19 en una planta avícola de Lohne, en la región de la Baja Sajonia; hasta el momento, el brote se considera de proporciones reducidas y se han realizado mil 46 test entre trabajadores y personas que han entrado en contacto con los infectados.

Berlín, Alemania, 19 de julio (EFE).- Las autoridades sanitarias alemanas informaron este domingo de un nuevo brote en un matadero del país, en esta ocasión de proporciones reducidas, con 66 contagios, y en una planta avícola.

Las infecciones están relacionadas con el personal de un matadero de Lohne, en el “Land” de Baja Sajonia (centro) y se han verificado tras realizarse un total de mil 46 test entre trabajadores y personas de contacto de éstos.

Con este cómputo, la tasa de infecciones semanales en el distrito afectado sube a 41.13 por 100 mil habitantes. El tope considerado máximo por las autoridades alemanas a partir del cual se establecen medidas restrictivas locales está en 50 contagios semanales por 100 mil personas.

El brote es, por el momento, de dimensiones muy inferiores al que se detectó hace unas semanas en un matadero de Gütersloh, en que se certificaron más de mil 500 infecciones entre sus trabajadores o personas de contacto, lo que llegó a restringir los movimientos de los 640 mil habitantes del distrito afectado.

La Canciller alemana Angela Merkel y los estados federados acordaron una estrategia para ser más precisos al momento de controlar este tipo de brotes. Foto: Francisco, Pool vía EFE

En Alemania se han verificado hasta ahora 201 mil 372 contagios, según las cifras del Instituto Robert Koch, competente en la materia. Un total de 187 mil 400 son pacientes recuperados, mientras que el número de víctimas mortales se sitúa en 9 mil 83.

Las autoridades alemanas consideran que la situación en el país se ha estabilizado y que los rebrotes que se han producido en las últimas semanas han sido contenidos sin mayores dificultades.

El Gobierno federal de la Canciller Angela Merkel y los estados federados acordaron esta semana una estrategia común pretende ser más precisa y enfocada al nivel local para controlar estos brotes.

El plan, coordinado por el Ministro de la Cancillería, Helge Braun, consiste en identificar primero el clúster en el que se ha originado el rebrote -sea una fiesta, una celebración familiar, un centro de trabajo o una comunidad religiosa- y contenerlo mediante el rastreo de contactos y la realización de tests.

Si la cadena de infecciones se extiende, se pasaría a ampliar las restricciones hasta abarcar el municipio o el distrito. En caso extremo, se impondría la prohibición a los habitantes afectados de salir de su región, tal y como defiende el Gobierno federal.