Ciudad de México, 19 de agosto (SinEmbargo).- Un juez federal revocó este día la orden que en 2013 prohibió la liberación de maíz transgénico en México. Sin embargo, la organización Acción Colectiva Maíz informó que es falso que se haya liberado la siembra de la semilla modificada genéticamente, puesto que de inmediato se apeló la decisión.

Hoy el Juez Décimo Segundo de Distrito en Materia Civil del Primer Circuito, Francisco Peñaloza Heras, dejó sin efecto la medida precautoria que impedía la evaluación y otorgamiento de nuevas solicitudes de permiso para la siembra de maíz genéticamente modificado. Dicha suspensión fue dictada hace dos años.

Sin embargo, Monsanto, la empresa más afectada con esta prohibición al ser la mayor productora de transgénicos en el mundo, promovió un amparo en el que alegó que en dicha medida cautelar no se escucharon opiniones técnicas.

Hoy mismo, a través de un comunicado, la Colectividad del Maíz, informó que desde la 09:00 horas de este miércoles, la coalición de científicos y campesinos que componen la organización, apelaron la decisión del juzgado.

La Colectividad del maíz que promovió el juicio de acción colectiva contra la siembra de maíz transgénico que por dos años ha impedido judicialmente su siembra, denunció que Monsanto “ha iniciado una nueva campaña de mentiras, puesto que es falso que la siembra de maíz transgénico esté liberada, lo cierto es que está suspendida por la apelación que promovimos inmediatamente que fuimos notificados”, declaró René Sánchez Galindo, abogado del colectivo.

El artículo 396 del Código Federal de Procedimientos Civiles que en estos casos la apelación suspende la ejecución “la apelación suspende la siembra de transgénicos, porque la ley dispone que debe tramitarse con efectos suspensivos y devolutivo, y nosotros apelamos desde las 9 de la mañana de hoy miércoles 19 de agosto”, precisó Galindo.

En tanto, Francia Gutiérrez, coordinadora de comunicación del colectivo, precisó varios de los argumentos que el Juez omitió para resolver la resolución del día de hoy.

Entre ellas, indicó, están los riesgos de sembrar, “como por ejemplo, una vez liberados los transgénicos son incontrolables, de hecho debiendo existir cero presencia, el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, de la Semarnat, reporta 89 casos de presencia ilegal de transgenes en maíces nativos en 6 estados del país a lo largo de una década; ello a pesar de que Profepa pretendió sorprender al juez reportando solo un caso aislado”.

Otros riesgos de su siembra, agregó la activista, que fueron omitidos de la decisión judicial son los relacionados con la salud.

“Puesto que la Secretaría del ramo y la Cofepris informaron al Juez que estas autoridades sanitarias solo vigilan el consumo pero no estudian los impactos de la siembra en la salud, a pesar de que cerca del 50 por ciento de la alimentación de los mexicanos (proteínas y calorías) proviene de comer productos del maíz que se siembran en nuestro país, hasta hoy libre de transgénicos”, indicó.

Dijo que el Juzgado “también omitió analizar que los propios argumentos de empresas y Gobierno se contradicen”.

Un ejemplo de ellos, es que “las empresas hablan de mayor productividad, pero Sagarpa reconoció ante el Juez, que no hay tal incremento. Afirman que con la siembra de transgénicos habría menores gastos en insumos, sin embargo, como vimos, la CIBIOGEM, citó un estudio que demuestra que se incrementan”.