En esta primera parte de la saga Mundo sueño, Rebeca descubre que posee un poder que un enemigo de sus antepasados quiere arrebatarle por medio de pesadillas. La joven viajará al mundo de los sueños en busca de Morfeo para salvar al mundo.

Al final del libro hay una breve historia ilustrada a color de Simón Balvatin y el enigma de Tot, precuela de la saga que presenta al abuelo de Rebeca de joven.

Por Ángels S. Amorós

Ciudad de México, 19 de septiembre (Culturamas).- Esta es la primera parte de una tetralogía de fantasía donde se ha puesto mucho empeño en las ilustraciones, el diseño del libro y, sobre todo, en la creación de un mundo alternativo donde soñar está prohibido y se persigue a los soñadores. El poder de los contrarios al sueño es tan fuerte que pueden trastocar la vida de quien es contrario a sus ideas.

Rebeca, la protagonista, recuerda a Lyra, de La brújula dorada de Pullman al realizar un viaje en barco pirata gobernado por una mujer implacable, pero de buen corazón y se embarcará en un mundo plagado de criaturas mágicas, príncipes despiadados y una importante misión que cumplir.

Cuando los padres de Rebeca desaparecen misteriosamente, servicios sociales la envían con el único pariente que le queda, el abuelo Balvatin que apenas conoce y se muestra frío y poco comunicativo con ella. Poco a poco, la chica descubre que posee una oniromarca que le otorga un poder que un enemigo de sus antepasados quiere arrebatarle por medio de pesadillas.

Un mundo alternativo donde soñar está prohibido y se persigue a los soñadores. Foto: Especial

Incapaz de protegerla, el abuelo convence a Rebeca de que debe viajar hasta el mundo de los sueños en busca de Morfeo, el dios de los sueños, y aquí nos encontramos con el contraste de dos mundos muy diferentes. Por una parte, el mundo que conocemos donde estamos a merced de las rutinas, el dinero y los intereses. Y por otra, el mundo Sueño donde habitan seres mágicos como los titilianos, los gatos de Egiptakerum o los terribles sin sueño.

El enemigo de su familia quiere destruir los dos mundos y para ello necesita la oniromarca de Rebeca que algunos se empeñan en proteger y otros en perjudicar.

Pero Rebeca no partirá sola, la acompañará Nicolás, un aprendiz de brujo, y Nuk que, a pesar de tener tanto miedo como ella, desea restablecer la paz entre los mundos.

Al final del libro se incluye una historia breve ilustrada a todo color que funciona como una precuela de la saga, Simón Balvatin y el enigma de Tot, donde se presenta al abuelo de Rebeca de joven.

Una saga de aventuras y fantasía muy recomendable para lectores jóvenes que, sin duda, incentivará su imaginación y reforzará el hábito lector a través de aventuras, misiones que cumplir y peligros que deben salvar.

ESTE CONTENIDO ES PUBLICADO POR SINEMBARGO CON AUTORIZACIÓN EXPRESA DE CULTURAMAS. VER ORIGINAL AQUÍ. PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN.