Un total de 66 periodistas fueron asesinados en 2017, 326 están actualmente en prisión y 54 están secuestrados. El último ataque ocurrió este martes en Acayucan, Veracruz, con el asesinato del periodista Gumaro Pérez Águilando.

Ciudad de México, 19 de diciembre (Noroeste/SinEmbargo).- Reporteros Sin Fronteras, una organización internacional con un fuerte prestigio en el mundo, publicó hoy la lista de los países más peligrosos del mundo y puso a México abajo de Siria. Pero el asesinato de Gumaro Pérez Aguilando, un joven reportero que cubría notas de policía en su natal Veracruz, ha igualado en unas horas este registro negro.

Pérez Aguilando, reportero de La Voz del Sur, fue asesinado este día en Acayucan, Veracruz, cuando se encontraba en la escuela de su hijo en una celebración navideña. El ataque se cometió alrededor de las 11:00 horas dentro de las instalaciones de la Escuela Primaria “Aguirre Cinta”. Fueron dos sujetos los que abrieron fuego en un aula contra el reportero y empleado del Ayuntamiento, quien desde 2015 había recibido amenazas de muerte.

Pérez Aguilando se convirtió en el treceavo periodista asesinado en lo que va del año, y el cuarto en Veracruz: el primero fue Ricardo Monlui Cabrera, en Yanga, el 19 de marzo, cuando salía de un restaurante donde desayunaba con su familia. El segundo fue en Acayucan, el 9 de julio; se trató del camarógrafo hondureño Edwin Rivera Paz, quien huyendo de la muerte en su patria lo alcanzó en este estado. El tercero fue Cándido Ríos Vázquez, en Juan Díaz Covarrubias, el 22 de agosto.

La Comisión Estatal de Atención y Protección a Periodistas señaló que Pérez pertenecía a un programa de protección.

“Estaba incorporado al programa preventivo de cobertura segura de esta Comisión desde 2015, que se refiere a los mecanismos para reporteo que disminuyen el peligro en eventos de alto riesgo”, indicó el organismo a través de un comunicado. “Sin embargo, lamentablemente, no había hecho de nuestro conocimiento haber recibido amenazas que pusieran en riesgo su integridad”.

La presidenta de la comisión, Ana Laura Vázquez, dijo que el grupo seguirá de cerca la investigación e hizo un llamado al gobierno estatal para localizar a los responsables y resolver el caso.

Otra víctima. Foto: Especial

LAS CIFRAS DE MÉXICO Y EL MUNDO

Solo en 2017 murieron 66 periodistas en el mundo, de acuerdo a un reporte de la organización Reporteros Sin Frontera. Todos fueron en el curso de su trabajo o porque sus informes enojaron a alguien. Aunque estas cifras son alarmantes, indica la organización, 2017 ha sido el año menos mortal para los periodistas profesionales (50 asesinados) en 14 años.

Además se registró el desplazamiento de periodistas de países como Siria, Yemen y Libia que se han vuelto demasiado peligrosos, pero RSF también observó una creciente conciencia de la necesidad de proteger a los periodistas.

La ONU ha aprobado varias resoluciones sobre la seguridad de los periodistas desde 2006 y muchas organizaciones de noticias han adoptado procedimientos de seguridad.

Pero esta caída contrasta con México, que ha vivido un año negro para los que ejercen el periodismo.

De acuerdo con Reporteros Sin Fronteras, diez mujeres periodistas murieron en 2017, frente a cinco en 2016. La mayoría de estas víctimas eran reporteros de investigación experimentados y combativos. A pesar de las amenazas, continuaron investigando y exponiendo casos de corrupción.

Las víctimas incluyen a Daphne Caruana Galizia en Malta, Gauri Lankesh en India y Miroslava Breach Velducea en México.

En otra tendencia notable en 2017, algunos países que no están en guerra se han vuelto casi tan peligrosos para los periodistas como las zonas de guerra: el 46 por ciento de las muertes ocurrieron en países donde no se está librando una guerra abierta, frente al 30 por ciento en 2016. Es el caso de México, donde hubo tantas muertes como en Siria: 12 asesinatos en cada uno de esos países durante 2017. La diferencia entre un país y otro es Siria está inmerso en un conflicto armado.

En el caso de México, el último asesinato ocurrió este martes en Acayucan, Veracruz, en contra de Gumaro Pérez Águilando.

“Los periodistas de investigación que trabajan en historias importantes como la corrupción y los escándalos ambientales desempeñan un papel fundamental de vigilancia y se han convertido en objetivos para aquellos que están enojados por sus informes”, dijo el secretario general de RSF, Christophe Deloire.

“Esta situación alarmante subraya la necesidad de proporcionar a los periodistas más protección en un momento en que tanto los desafíos de los informes de noticias como los peligros se están internacionalizando cada vez más”.

Al igual que el número de muertos, el número de periodistas detenidos también ha disminuido. El total de 326 periodistas en prisión el 1 de diciembre de 2017 fue 6 por ciento menos que en la misma fecha en 2016.

A pesar de la tendencia general a la baja, hay un número inusualmente alto de periodistas detenidos en ciertos países, como Rusia y Marruecos, que sí lo hicieron.

No obstante, alrededor de la mitad del número total de periodistas encarcelados se encuentra en solo cinco países. China y Turquía siguen siendo las dos prisiones más grandes del mundo para periodistas. Les siguen Siria, Irán y Vietnam.

Finalmente, 54 periodistas están actualmente en manos de grupos armados no estatales como el Estado Islámico y los Houthis en Yemen. Casi tres cuartas partes de estos rehenes provienen de las filas de los periodistas locales, a quienes generalmente se les paga poco y con frecuencia tienen que correr grandes riesgos. Los periodistas extranjeros actualmente secuestrados fueron todos secuestrados en Siria, pero se sabe poco sobre su ubicación actual.

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