Aunque Estados Unidos esquivó hoy, prácticamente en el último momento, la suspensión de pagos gracias a la promulgación del acuerdo para elevar el techo de endeudamiento, pero el fin de la crisis de la deuda en este país no consiguió evitar que Wall Street acumulara su racha bajista más prolongada desde octubre de 2008.
Todos los componentes del Dow Jones de Industriales, el principal indicador de la bolsa neoyorquina, terminaron la jornada en terreno negativo, de forma que ese índice cayó el 2.19 %, hasta las 11 mil 866.62 unidades, por debajo de la simbólica barrera de las 12 mil unidades que no perdía desde el pasado 24 de junio.
Con la caída de este martes ya son ocho las sesiones que encadena en números rojos ese índice, de forma que ha acumulado su racha bajista más larga desde hace más de dos años y ha perdido más de 800 puntos durante estas ocho jornadas. En los últimos tres meses, el Dow Jones acumula una caída de 7.35 por ciento.
Peor está el asunto para el Standard & Poor’s 500, que con el retroceso de 2.56% de esta jornada se ubicó debajo del nivel de cierre del 31 de diciembre del año pasado.
Por su parte, el índice que mide la evolución del mercado Nasdaq perdió 2.75 %, aunque se mantiene con una leve subida de 0.62 % en lo que va de año.
Este desalentador panorama se produjo el mismo día en el que, finalmente, se dio carpetazo a la crisis de deuda que ha puesto a Estados Unidos contra las cuerdas en las últimas semanas y ha amenazado con provocar que la primera potencia mundial se viera forzada a declararse en suspensión de pagos.
Según un reporte de la agencia EFE, este día el Departamento del Tesoro de EU había alertado que el país no tendría fondos para afrontar sus obligaciones si no se elevaba el techo de endeudamiento público, pero tras el larguísimo debate entre republicanos y demócratas el aumento llegó.
A pesar de que el acuerdo ya se había alcanzado el domingo, el punto y final de la crisis no se produjo hasta que este martes el presidente estadounidense, Barack Obama, promulgó el acuerdo bipartidista que permite la elevación del techo de la deuda de EU, que previamente fue aprobado esta mañana en el Senado y el lunes en el Congreso.
El plan supone un incremento de la deuda federal de cerca de un billón de dólares en los próximos meses, y otros 1.2 billones de dólares en 2012, con lo que Estados Unidos se librará de otro debate sobre el asunto de la deuda hasta después de las elecciones presidenciales.
Las razones del miedo
Sin embargo, los inversionistas hicieron caso omiso a la resolución de la crisis de la deuda y volvieron a concentrarse un día más por las ventas, lo que vino determinado en esta ocasión por la decepcionante caída del 0,2 % del gasto de los consumidores de EU en junio, que supone el primer retroceso en casi dos años.
Esos datos ofrecidos por el Departamento de Comercio se unieron a los relativos a los ingresos de los trabajadores estadounidenses, que aumentaron en junio un 0.1%, el menor incremento desde noviembre.
También el lunes pasado, cuando la alegría por el pacto alcanzado el domingo en Washington para elevar el techo de deuda prevalecía por la mañana, se esfumó tras revelarse decepcionantes datos del ramo manufacturero en julio.
Otro asunto que abona al pesimismo de los mercados proviene del otro lado del Atlántico y también influyó en el recrudecimiento de las pérdidas en Wall Street, pues en esta jornada se vio con miedo cómo las primas de riesgo de España e Italia alcanzaban nuevos máximos, encendiendo todas las alarmas en la eurozona pese a los intentos de desactivarlas por parte de la Comisión Europea.
EU, “en perspectiva negativa”
En este contexto, la agencia de calificación de riesgo Moody’s anunció que mantiene su máxima nota “AAA” para la deuda de EU, pero la colocó en “perspectiva negativa”, tras el acuerdo ratificado por el presidente Barack Obama para elevar el límite de endeudamiento con el que se evitó la temida suspensión de pagos.
Los términos del acuerdo alcanzado entre demócratas y republicanos en el Capitolio han “eliminado virtualmente” los riesgos en EU de un posible incumplimiento de sus obligaciones crediticias, detalló Moody’s en un comunicado de prensa.
“Se trata de un primer paso para lograr la consolidación fiscal a largo plazo que hace falta para poder mantener la calificación de la deuda de EU en los parámetros métricos de “AAA” a largo plazo”, planteó la agencia.
Sin embargo, Moody’s designó una “perspectiva negativa” para esa calificación, lo que supone que existe una posibilidad de rebaja si en los próximos 12 meses empeora la disciplina fiscal y no se adoptan nuevas medidas de consolidación fiscal en 2013.
La agencia calificadora advirtió que podría aprobar una posible rebaja si la coyuntura económica de la primera potencia mundial se deteriora “significativamente” o si hay un aumento “apreciable” de los gastos de financiamiento del Congreso por encima de lo previsto.
Cordero afirma que México está fuerte
La Bolsa Mexicana de Valores (BMV), por supuesto, no ignoró el pesimismo de los mercados mundiales y reportó su peor jornada en lo que va de 2011.
El Índice de Precios y Cotizaciones cerró hoy con una pérdida de 915.77 puntos, lo que supuso un retroceso de 2.56 %, y se ubicó en 34 mil 814.94 unidades.
En este ámbito, el titular de las finanzas públicas en México, Ernesto Cordero Arroyo, aseguró aseguró que “en este momento no hay condiciones para que se genere una crisis en México, como las ocurridas en las décadas de los 80 y 90”.
“La situación financiera internacional es de gran incertidumbre y una gran turbulencia, pero por fortuna en México hemos logrado mantener las finanzas públicas en orden y eso de traduce en que en México no ha sido fuertemente afectado por lo que pasa en el resto del mundo”, añadió el también aspirante a la candidatura presidencial del PAN.
Aunque sí reconoció que México es una economía vinculada a la de EU y, por tanto, se ve afectada por los problemas de su mayor socio comercial: “El que Estados Unidos entre a un programa de reducción de gasto y probablemente de incremento de impuestos va a tener un impacto sobre su crecimiento económico y afectará a México”, expuso el titular de la SHCP.




