El enfermero asesinado fue identificado como Francisco, de 28 años de edad, quien era originario de Tanganhuato y fue privado de su libertad el 24 de diciembre pasado. Por otra parte,  el enfermero y coordinador en la región Tierra Caliente, Gildardo Silva Andrés, quien fue secuestrado hace una semana en Coyuca de Catalán, fue liberado ayer por sus captores.

Por Israel Flores

Ciudad Altamirano, Guerrero/Ciudad de México, 20 de diciembre (El Sur/SinEmbargo).– Los dos enfermeros que fueron secuestrados en hechos distintos en la región de Tierra Caliente, en Ciudad Altamirano, Guerrero, fueron localizados ayer. Uno de ellos habría sido asesinado y el otro fue liberado por sus captores.

Fuentes de seguridad pública informaron que el enfermero del hospital comunitario de la comunidad de Tanganhuato, municipio de Pungarabato, fue encontrado semienterrado y sin vida en un camino de canal del mismo poblado.

La víctima fue identificada como Francisco, de 28 años de edad, quien era originario de Tanganhuato y fue privado de su libertad el 24 de diciembre pasado.

Por otra parte, las fuentes indicaron que el enfermero y coordinador en la región Tierra Caliente, Gildardo Silva Andrés, quien fue secuestrado hace una semana en Coyuca de Catalán, fue liberado ayer por sus captores en Tanganhuato.

Compañeros del enfermero Gildardo Silva exigieron su aparición convida. Él fue secuestrado al salir de su jornada vespertina del hospital Guillermo Soberón Acevedo. Foto: Jesús Guerrero, El Sur.

Esta semana, integrantes del Frente Democrático de la Secretaría de Salud demandaron la presentación con vida del enfermero Gildardo Silva, quien fue secuestrado el domingo al salir de su jornada vespertina del hospital Guillermo Soberón Acevedo.

En conferencia de prensa, las y los trabajadores llamaron a las personas que se llevaron a su compañero a que respetaran su vida y le permitieran volver a su hogar.

Una trabajadora del sector salud argumentó que ellas y sus compañeros están comprometidos con salvaguardar las vidas, y así como la población exigen que en los hospitales y clínicas haya suficiente medicamento, equipo y personal para la atención de todos, sin excepción.

Reconoció que en Guerrero hay una crisis de seguridad y todas las personas tienen derecho a la vida, “independientemente a qué se dediquen”, dijo en alusión que quienes pueden estar implicados en la delincuencia y requieren también de los servicios públicos de salud.

ESTE CONTENIDO ES PUBLICADO POR SINEMBARGO CON AUTORIZACIÓN EXPRESA DE EL SUR. Ver ORIGINAL aquí. Prohibida su reproducción.