Es el brote más reciente de violencia desde que se reanudaron las protestas la semana pasada, tras una breve pausa, luego de que Estados Unidos matara mediante un ataque con dron al general iraní Qassem Soleimani en Bagdad.

Por Kassem Abdul-Zahra, Samya Kullab y Murtada Faraj

Bagdad, 20 de enero (AP).— Las fuerzas de seguridad iraquíes dispararon municiones reales y gas lacrimógeno contra manifestantes durante la madrugada y la mañana de este lunes en Bagdad, matando a tres e hiriendo a decenas más, informaron autoridades.

Los choques llevaron a los agentes a cerrar las principales avenidas y calles que conducen al centro de la capital.

Es el brote más reciente de violencia desde que se reanudaron las protestas la semana pasada, tras una breve pausa, luego de que Estados Unidos matara mediante un ataque con dron al general iraní Qassem Soleimani en Bagdad.

Los agentes dispararon gas lacrimógeno y metralla cerca del Puente Sinak y la Plaza Tayaran, donde se han protagonizado violentos choques en días recientes, indicaron fuentes policiales y médicas.

Un manifestante murió baleado y un segundo falleció al ser alcanzado en la cabeza por una lata de gas lacrimógeno, informaron fuentes médicas. Un tercero sucumbió debido a las heridas, agregaron.

En un comunicado, el Comando de Operaciones de Bagdad informó que 14 oficiales resultaron heridos por piedras lanzadas por “incitadores violentos” cuando trataban de asegurar la entrada a la Plaza Tahrir, epicentro de las protestas.

“A pesar de estos hechos violentos nuestras fuerzas continuaron usando mesura y cumpliendo los deberes de seguridad que se les ha asignado”, dice el comunicado.

Entre los fallecidos estaba Yousif Sattar, de 21 años, un periodista local que cubría el movimiento, dijeron fuentes médicas y activistas.

Un funcionario de seguridad relató que por lo menos nueve personas fueron arrestadas, luego que el Consejo de Seguridad Nacional autorizó arrestar a quienes bloqueen vías o rotondas importantes.

La enviada de Naciones Unidas a Irak, por su parte, instó a la elite política iraquí a seguir avanzando en reformas y pidió que las protestas se mantuvieran pacíficas.

“Cualquier medida tomada hasta ahora para responder a las preocupaciones de la gente quedará vacía si no se completa”, indicó Jeanine Hennis-Plasschaert en un comunicado difundido por la ONU. “La supresión violenta de protestas pacíficas es intolerable y debe evitarse a toda costa. Nada es más dañino que un clima de miedo”.

En la ciudad sureña de Nasiriya, los manifestantes bloquearon la autopista que conectaba la ciudad con la provincia petrolera de Basora. Al menos seis inconformes resultaron heridos cuando hombres desconocidos les dispararon desde un auto en marcha, indicó una fuente médica. Todas las fuentes hablaron bajo condición de anonimato cumpliendo con normas internas.

Los manifestantes quemaron neumáticos y cortaron carreteras el domingo en la capital y el sur del país. Al menos 27 personas resultaron heridas en choques en Bagdad. Los activistas iraquíes dieron al Gobierno un plazo de una semana en sus demandas de reformas políticas, indicando que de lo contrario aumentarían la presión con nuevas marchas.

Las protestas comenzaron el 1 de octubre, cuando miles de iraquíes tomaron las calles para denunciar la corrupción rampante, los pobres servicios públicos y la falta de empleo. Los activistas reclaman que se ponga fin al sistema político iraquí, basado en divisiones religiosas, así como elecciones anticipadas y la marcha de la elite gobernante del país.

Al menos 500 personas han muerto a manos de las fuerzas de seguridad desde que comenzaron las protestas.