Foto: Francisco Cañedo, SinEmbargo

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Ciudad de México, 20 de marzo (SinEmbargo).– La Comisión de Justicia Partidaria del Partido Revolucionario Institucional (PRI) le suspendió los derechos políticos a Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre y por lo pronto no lo expulsó de ese instituto en tanto la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) no determine si ejercerá acción penal en su contra.

Así, la noche de ayer, la posibilidad de despojar de la militancia tricolor a Gutiérrez de la Torre quedó sepultada. Ahora depende de que la PGJDF abra un proceso penal en su contra, pero hasta la fecha en esa instancia no hay ningún testimonio que lo responsabilice de manera directa de la red de prostitución financiada con recursos del PRI y por lo tanto del erario. El proceso tiene un año abierto, cuenta con más de 300 declaraciones y varias diligencias.

Emplazado por el Tribunal Electoral Federal a elaborar un dictamen sobre el defenestrado dirigente en el PRI capitalino, para ayer viernes antes de las 11:59 horas, la comisión de justicia tricolor determinó sólo quitarle los derechos como político; es decir, no puede postularse como candidato ni votar en el Consejo Nacional. Pero sigue siendo militante tricolor.

Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre no estaba inscrito en ninguna lista de candidatos en el marco de las elecciones por efectuarse el 7 de junio próximo; de modo que el proceso al que fue sometido no lo afecta de manera dramática.

De acuerdo con los reglamentos partidistas, para expulsar a un militante se analizan por lo menos 17 causales. La comisión instalada la tarde de ayer –la cual sesionó acéfala y sin quórum- determinó que en ninguna de las opciones que le presentaron hubo argumentación válida, y en dos casos, se trataba de acusaciones anacrónicas y prescritas porque ocurrieron a finales de los 90.

La Comisión llamó a declarar a tres trabajadoras del PRI en el DF que presenciaron la gestión de Gutiérrez de la Torre hasta abril de 2014, fecha en que el equipo de Aristegui Noticias reveló que en sus oficinas de Puente de Alvarado se había tejido una red de prostitución para su propio servicio. Una de las personas descubiertas por el reportaje fue Priscila Martínez quien contrataba a las jóvenes mujeres. Ella se presentó a declarar. También Sandra Vaca y una persona que se identificó como Adriana y trabajaba en esa época en el servicio de limpieza del PRI-DF.

Las tres rechazaron que hubiera prostitución en los corredores de Puente de Alvarado, donde se ubica el PRI.

NADIE QUERÍA TENER LA RESPONSABILIDAD DE LA EXONERACIÓN

En el interior del partido se vivió una crisis porque pocos querían dirigir o integrar esa comisión de justicia ante la inminencia de que el defenestrado líder tuviera que ser exonerado dadas las señales que envió la dirigencia nacional desde junio del año pasado. A la sesión de la comisión de justicia se presentaron sólo la diputada federal Mónica Clara Molina, la dirigente de las mujeres del PRI en Puebla, Laura Zapata, y el coordinador ejecutivo de a CNOP, Arturo Ugalde.

A unas horas de que venciera el plazo que tenía el PRI para hacer pública la resolución, la Comisión Nacional de Justicia Partidaria se quedó acéfala. Italy Ciani Sotomayor quien la presidía presentó su renuncia el martes pasado y 48 horas después, lo hizo su sustituta, Reyna Araceli Tirado Gálvez.

¿Por qué se fueron las mujeres de la presidencia de la comisión? La pregunta era respondida en los pasillos en el edificio de Insurgentes Norte, como secreto a voces, sin que alguien deseara suscribir por ahora las explicaciones. Estas son las palabras de un militante cercano a esa comisión:

“Pretendían que dos abogadas avalaran la exoneración de un hombre que tenía una red de prostitución a su servicio sin tomar en cuenta el agravio que significaba el hecho. Los actos cometidos por el hombre que iba a ser juzgado ofendieron a las priistas, pero también a las mujeres del país. Las dos tienen un perfil profesional construido justo en la defensa de las mujeres”.

Horas antes de la renuncia de Ciani Montemayor, el dirigente nacional del PRI, César Camacho Quiroz, le brindó una entrevista al periodista Ciro Gómez Leyva, en su espacio radiofónico de Radio Fórmula. Le dijo que en el caso Gutiérrez de la Torre “ha habido mucho ruido y pocas nueces. La evidencia de una grabación que se consigue por medios ilegales no tiene valor. Ha habido un juicio sumario en donde sin dar opción a las indagaciones del caso… Ha habido acusación y sentencia prácticamente al mismo tiempo; por eso nosotros creemos que es la oportunidad para demostrar que en el PRI se actúa con absoluta verticalidad, no por consigna para absolver o castigar”.

Como en cámara rápida, enseguida llegó a las oficinas de Camacho Quiroz la renuncia de Ciani Montemayor, quien fue la primera sub procuradura (fiscal) del Estado de México para resolver los delitos vinculados a la violencia de género y en particular, los feminicidios que como espuma crecieron en el Estado de México. Su trabajo permitió la detención de César Armando Librado Legorreta, feminicida y violador serial en el área metropolitana de la Ciudad de México. A la par de su trabajo en la Comisión, concluyó y publicó el libro “Si te callas te mueres. La violencia contra las mujeres en México”.

La posibilidad de la exoneración fue en crecida conforme pasaron los meses. En junio de 2014, el Presidente del CEN, César Camacho Quiroz, recibió en sus oficinas de Insurgentes Norte al defenestrado dirigente. En ese momento, llevaba el peso en sus espaldas de haber conformado para su servicio una red de prostitución en sus oficinas de Puente de Alvarado. Pero salió de las oficinas del PRI nacional con un acuerdo bajo el brazo: él permanecería en el partido y la investigación en su contra cesaría a cambio de que Mauricio López Velarde, ex asesor del Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, ocupara la dirigencia del PRI local.

En una entrevista con Sin Embargo, en mayo de 2014, Italy Ciani Montemayor dijo respecto al caso de Gutiérrez de la Torre: “Este es un problema de la violencia en contra de las mujeres, que está presente y forma parte de la vida cotidiana. Y esto es lo que tenemos que combatir. De confirmarse sería una forma de violencia en materia política. Y sería muy grave”.

La posición de Ciani Montemayor la ocupó Reyna Araceli Tirado Gálvez, quien fungía como presidenta sustituta, aunque el reglamento del partido indica que debe llamarse al Consejo Político Nacional para un nuevo nombramiento. Nacida en 1982, Tirado Gálvez fue dirigente juvenil del Frente Revolucionario en Sinaloa de 2007 a 2010. También fue diputada suplente en la LXI Legislatura de 2009 a 2012 y de 2011 a 2013, regidora en Culiacán. De 2005 a la fecha, ha dado la conferencia en varios foros “La participación de las mujeres jóvenes en la política”.

Apenas con unas horas en el cargo, Reyna Araceli Tirado Gálvez publicó en su cuenta de Twitter:

“Tomé la dolorosa decisión de renunciar a la @CNJP_PRI que era para una mujer de mi edad una gran oportunidad, pero cuando conocí la agenda […] de esta Comisión que pasaba por resolver el asunto del ex presidente del PRI-DF, mi condición de mujer y por mis principios decidí […] renunciar a ésta, que sin ese asunto hubiera sido una gran oportunidad, sólo espero comprensión de mi partido y de los priistas en general”.