El Gobierno de la Ciudad de México sigue apostando por la infraestructura para automotores, mientras que en el mundo estas obras se están convirtiendo en caminos verdes, y el resultado, por poner un ejemplo, es la contingencia ambiental. Por otra parte, no se destina dinero para los proyectos ya aprobados y hay problemas en el monitoreo de la calidad del aire, denunciaron especialistas.

El Gobierno de la Ciudad de México no ha apostado por movilidad alterna a la de automotores, denunciaron activistas. Foto: Cuartoscuro.

El Gobierno de la Ciudad de México no ha apostado por la movilidad alterna a la de automotores, denunciaron activistas. Foto: Cuartoscuro.

Ciudad de México, 20 de marzo (SinEmbargo).– Mientras que en otros países los segundos pisos se han convertido en vías peatonales, en la Ciudad de México la movilidad está atrasada al menos 30 años, coincidieron expertos en la materia. Hablarle de transporte sustentable a las autoridades es usar un idioma que no entienden, denunciaron activistas.

Patricio Ruiz Abrín, arquitecto, ciclista y uno de los promotores del proyecto “Todo cabe en una calle sabiéndolo presupuestar”, informó que el Gobierno de la Ciudad de México, encabezado por Miguel Ángel Mancera Espinosa, sigue apostando en infraestructura para automotores sin considerar las consecuencias ambientales.

“En otros lados –como Seúl, París, Nueva York, Buenos Aires, Bogotá–, los segundos pisos o vías subterráneas las están transformando en pasos peatonales, caminos verdes, ciclovías o espacios compartidos, pero aquí, por ejemplo, siguen las obras para el deprimido Mixcoac”, refirió Ruiz Abrín.

Sumado a ello, informó que no existen políticas públicas para atender los problemas de contaminación, a pesar que diversas organizaciones han pedido acciones integrales desde hace años.

“Lo están haciendo mal. Se los hemos dicho, hemos hablado con ellos pero lo que tenemos como respuesta es a Mancera anunciado la Fórmula 1 eléctrica con autos de carreras sobre una trajinera en Xochimilco. Entonces, el mismo Gobierno sigue pensando en coches, en carreritas y en juegos”, acusó Ruiz Abrín.

“Las medidas como no cobrar los servicios del Metro y Metrobús es útil, pero: ¿Qué más? O sea, porque ese ya es el remedio: es como darle antibiótico a un enfermo cada 15 días o cada mes, pero ¿qué vamos a hacer? Vamos a curar la enfermedad o sólo seguiremos administrando antibiótico hasta que los virus se vuelvan resistentes y alguien muera”, dijo el arquitecto.

Organizaciones que integran la Red Nacional de Ciclismo Urbano (BICIRED) denunciaron en enero pasado que el Estado mexicano no está monitoreando la calidad del aire de forma adecuada, y tampoco está transmitiendo la información.

De acuerdo con Bicitekas AC, Bicicletas Antiguas México, Brújula que orienta al Norte y RodadasMx, no se está cumpliendo la Norma Oficial Mexicana (NOM) 156 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para que existan redes de monitoreo en 34 ciudades mexicanas con mas de 500 mil habitantes, cuya información serviría para la protección de las personas ante la contaminación del aire.

“Los sistemas de monitoreo actualmente operan de manera inconsistente en la mayoría de las ciudades del país, por lo que es urgente se actúe para mejorar el monitoreo y la comunicación de riesgos asociada a la calidad del aire desde el nivel federal y estatal”, informó Nebec Meneses, integrante de Brújula que orienta al Norte.

Meneses agregó que otro de los grandes problemas es: “la falta de información de la calidad de aire, porque ni siquiera nosotros que estamos en el tema tenemos información de primera mano”.

PROYECTOS SIN RECURSOS

Ambos expertos aseguraron que los habitantes de la Ciudad de México están listos para los cambios y apostar a nuevas formas de movilidad, pero la autoridad es renuente.

Ejemplo de ello es que la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) aprobó para este 2016 recursos por 150 millones de pesos para movilidad peatonal y ciclista, en específico para el proyecto “Todo cabe en una calle sabiéndolo presupuestar”.

Esta obra red consiste en crear una red de ciclovías que disminuya emisiones, se coordine con el transporte público, otros automóviles y peatones, y que genere más negocios y estimule la economía local. Sin embargo, el dinero no ha sido liberado.

La primera fase del plan de movilidad sustentable urbana consiste en adaptar dos rutas de Bus-Bici en corredores de Trolebús, la cual tiene un costo aproximado de 60 millones de pesos anuales para una red de más de 203 kilómetros y 140 millones destinados exclusivamente para los carriles, principalmente en intervenciones de seguridad en intersecciones peligrosas y zonas de alta afluencia vehicular.

“Lo que planteamos es tejer una red. Primero con una vía segura para usuarios de bicicleta que puedan compartir con el Trolebús. Ya tenemos el modelo: que inicia en Félix Cuevas, que es mejorable, es posible con todos los componentes técnicos de confinamiento como de alineación, para que los camiones puedan rebasar de manera segura y también con la ayuda de la ley. Sabemos que no hay casos de mortandad relacionada con el Trolebús en Eje 7. Se trata de un modelo integral, donde todas las secretarías que tienen competencia en espacio público trabajen por ello”, dijo el arquitecto Patricio Ruiz Abrín.

Y justo, en lado de las obras para automotores el avance sigue. Este marzo se cumple un año de los trabajos de el deprimido en Mixcoac-Insurgentes, construcción que ha costado la tala de 900 árboles y la reducción de las ciclovías, de acuerdo con denuncias vecinales, quienes se manifestaron la semana pasada.

Nebec Meneses refirió que los políticos apuestan por infraestrcutura para coches porque son visibles y les sirven para fines electorales, aunque consideró que apenas se comienza a hacer caso de la sociedad civil y los expertos.

El arquitecto Patricio Ruiz adelantó que si no hay acciones de raíz y si el Gobierno que encabeza Mancera Espinosa no atiende las oportunidades, en un futuro cercano sólo podrán servir medidas radicales, como la prohibición del uso del automóvil, restricción de servicios de taxi, límites de velocidad más estrictos y el incentivo de otros medios de transporte.

NO ES SUFICIENTE

Foto: Cuartoscuro

Foto: Cuartoscuro

El Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera Espinosa, dijo el miércoles que es insuficiente la Norma Emergente de Verificación que pidió el Presidente Enrique Peña Nieto.

El Jefe del Ejecutivo decidió desde el martes pasado tomar parte en la emergencia que se vive en la capital mexicana, inédita desde hace 14 años.

Peña Nieto se reunió con el titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Rafael Pacchiano Alamán, a quien dio instrucciones para que a la brevedad se establezca una norma emergente de verificación vehicular ante los altos niveles de contaminación que desde hace días prevalecen en el Valle de México.

La Comisión activó desde la tarde del lunes la primera fase de la contingencia en el Valle de Méxicotras registrarse “una intensa radiación solar” y condiciones del aire “extremadamente malas” en algunas zonas, una medida que no se tomaba desde 2002, la emergencia finalizó el jueves por la noche.

La Semarnat informó que la norma que pidió el Presidente Peña Nieto busca adoptar nuevos estándares que garanticen que la calidad del aire en el Valle de México no pondrá en riesgo la salud de la población.

Mancera Espinosa fue cuestionado por diversos medios de comunicación al respecto de la medida emergente. Sobre el tema el mandatario capitalino señaló que ésta no es suficiente, y que se tienen que considerar otros “complementos”.

“Me preguntaban de las medidas, si serán suficientes, yo creo que no, yo creo que tiene que ver otros complementos. […] Yo creo que se tiene que revisar qué se va a hacer con la Refinería de Tula. Los gases que se emiten ahí de manera permanente, pues son altamente contaminantes”, sostuvo el mandatario capitalino.