Al inicio de su conferencia, el Jefe del Ejecutivo federal afirmó que las autoridades de su Gobierno están seguras “de que no hay ningún riesgo, ningún peligro, que no hay reacciones graves” por la aplicación de las vacunas, ya que se le está dando “seguimiento a todos los estudios que se están haciendo en el mundo para garantizar la seguridad de las personas”.

Ciudad de México, 20 de abril (SinEmbargo/EFE).– El Presidente Andrés Manuel López Obrador recibió esta mañana una primera dosis de la vacuna contra la COVID-19 de AstraZeneca, en vivo, desde Palacio Nacional, para dar confianza a los adultos mayores que todavía no aceptan ser inmunizados.

El mandatario se quitó el abrigo y se sentó en una silla al lado del atril presidencial, donde la teniente enfermera del Ejército Melina Vega le mostró la jeringa, le levantó la manga izquierda de la camisa, le inyectó la vacuna y le entregó su registro de vacunación.

“No duele, pero además ayuda mucho y nos protege a todos. Hago un llamado a todos los adultos mayores para que todos nos vacunemos. No hay ningún riesgo”, expresó después de ser vacunado el Presidente, de 67 años, hipertenso y reacio a llevar cubrebocas en público.

Previamente, López Obrador dijo estar “muy tranquilo”, con “cabeza fría y corazón caliente”, y tras la inoculación bromeó con que la enfermera, que portaba guantes, “tiene las manos muy suaves”.

El Presidente se retiró de la conferencia de prensa para permanecer en observación durante 30 minutos por posibles efectos adversos como dolor en la zona de la inyección.

Desde que arribó a Palacio Nacional a su encuentro con la prensa, reiteró que vacunaría frente a todos con el objetivo de “hacer una convocatoria, un llamamiento a todos los adultos mayores, los que se están quedando sin aplicarse la vacuna por alguna precaución que tengan”.

“Decirles que estamos nosotros seguros de que no hay ningún riesgo, ningún peligro, que no hay reacciones graves, que estamos dándoles seguimiento a todos los estudios que se están haciendo en el mundo para garantizar la seguridad de las personas. Por eso vamos a vacunarnos, a protegernos todos. También decirles que nada se hace por la fuerza, decirles que todo es por la razón y el derecho. Somos libres. Debemos ejercer nuestra libertad a plenitud. Prohibido prohibir”, sostuvo.

El Jefe del Ejecutivo federal explicó que se trata de convencer y persuadir, pero no de “imponer absolutamente nada. Si deciden no aplicarse la vacuna, son libres. Están en su derecho, sin embargo, nosotros tenemos la obligación, la responsabilidad de informar que es importante protegernos frente a la pandemia”.

AMLO Y SU VACUNACIÓN

Con más de 212 mil muertos y 2.3 millones de contagios confirmados, México es el tercer país del mundo con mayor número de decesos, después de Estados Unidos y Brasil, y ha aplicado hasta ahora 14.3 millones de dosis de distintas vacunas.

Desde que llegaron las primeras dosis a México en diciembre del año pasado, el Presidente había afirmado que se vacunaría cuando le tocara por rango de edad y criticó duramente las llamadas vacunaciones VIP en otros países.

Por ser mayor de 60 años y residir en el centro de Ciudad de México, donde se ubica el Palacio Nacional, a López Obrador le correspondía recibir su primera dosis a finales de marzo.

Sin embargo, aplazó su inoculación porque sus médicos le dijeron que tenía “suficientes anticuerpos” de cuando estuvo enfermo de COVID-19 en enero, durante dos semanas en las que suspendió por completo su agenda pública.

Finalmente, el lunes confirmó que este martes se vacunaría en su tradicional rueda de prensa matutina con AstraZeneca para dar ejemplo y demostrar que “no hay riesgos” y que “las reacciones son normales”.

A diferencia de otros países, México no ha puesto en duda en ningún momento la eficacia de la vacuna de AstraZeneca, que se ha aplicado con normalidad a mayores de 60 años.

El país también cuenta con dosis de la estadounidense Pfizer, la rusa Sputnik V, y las chinas Sinovac y CanSino.

Este martes arrancó también la vacunación a maestros que se sumaron al personal sanitario y a los adultos mayores de 60 años que están siendo inmunizados.

EL AUMENTO DE CONTAGIOS EN 10 ESTADOS

Por otra parte, el epidemiólogo Hugo López-Gatell lanzó también una “advertencia” a los ciudadanía y a las autoridades locales por un leve aumento de contagios que podría derivar en “una tercera ola de la epidemia”.

Los diez estados que registran aumentos son Baja California Sur, Chihuahua, Ciudad de México, Colima, Durango, Estado de México, Morelos, Nayarit, Quintana Roo y Tlaxcala.

“Es una llamada de advertencia, no es una alerta porque no es un aumento precipitado extremo, pero sí una advertencia”, dijo el epidemiólogo, quien confesó que le “preocupa que pudiera empezar una tercera ola”.

Mientras que Jorge Alcocer Varela, titular de la Secretaría de Salud federal, hizo hincapié en que se trata de “una leve tendencia al alza”, por lo que no “hay emergencia, sino una leve tendencia que hay que atender”.

“Nuevamente, por lo tanto, hacemos un llamado a la población a no confiarse y mantener las medidas sanitarias que tanto hemos aprendido para evitar que haya una tercera ola de contagios. En este momento, como es de todos conocido, la vacunación es la acción prioritaria de nuestro Gobierno”, finalizó.

AMLO muestra su cartilla de vacunación.

AMLO muestra su cartilla de vacunación. Foto: Gobierno de México

El Presidente de México, André Manuel López Obrador, cuando recibe su vacuna contra la COVID-19 en Palacio Nacional.

El Presidente de México, André Manuel López Obrador, cuando recibe su vacuna contra la COVID-19 en Palacio Nacional. Foto: Gobierno de México