El Gobierno federal gastó más de 8 mil millones de pesos en comunicación social durante 2017, lo equivalente al monto destinado para las acciones de reconstrucción de la Ciudad de México tras los sismos de septiembre, reveló un análisis del ejercicio del gasto público realizado por el Instituto Mexicano para la Competitividad.

Las secretarías que más gastaron en publicidad fueron: Educación Pública, Turismo, Salud, Hacienda y Crédito Público, Medio Ambiente y Recursos Naturales, Desarrollo Social, Comunicaciones y Transportes, Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Marina y Economía.

En lo que respecta a la deuda pública como porcentaje del PIB, pasó del 35 al 47 por ciento entre 2012 y 2017; mientras que la inversión pública se detuvo en este sexenio: en 2017 se aprobaron 74 mil 174 millones pesos para este rubro y se ejercieron 8 mil 634 millones de pesos menos de lo aprobado, es decir, 12 por ciento menos.

Ciudad de México, 2o de mayo (SinEmbargo).– El Gobierno federal gastó más de 8 mil millones de pesos en comunicación social durante 2017, cifra superior a los mil 447 millones que le fueron aprobados para este rubro y es equivalente al monto destinado para las acciones de reconstrucción de la Ciudad de México tras los sismos de septiembre, reveló un análisis del ejercicio del gasto público realizado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

Para el gasto de comunicación social del Poder Ejecutivo federal, en 2017 fueron aprobados mil 447 millones de pesos, pero hubo una variación de más de 6 mil millones de pesos adicionales, destacó el análisis “Del dicho al hecho… La Cuenta Pública Federal 2017”.

Las secretarías que más gastaron en publicidad el año pasado fueron: Educación Pública, Turismo, Salud, Hacienda y Crédito Público, Medio Ambiente y Recursos Naturales, Desarrollo Social, Comunicaciones y Transportes, Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Marina y Economía.

De acuerdo con el análisis del IMCO, la Secretaría de Educación Pública (SEP), entonces a cargo de Aurelio Nuño Mayer, fue la dependencia que más gasto en comunicación social, con un monto de mil 963 millones de pesos.

En lo que va de su sexenio, el Presidente Enrique Peña Nieto se ha gastado 40 mil millones de pesos en un puñado de medios. Organizaciones nacionales y extranjeras indican que al final de su mandato alcanzará los 60 mil millones erogados en comunicación social, una cifra histórica en México. Consideran que el gasto es básicamente para comprar la línea editorial de periódicos impresos, televisoras y radiodifusoras, además de medios digitales.

Apenas el pasado 11 de mayo el Presidente promulgó la Ley General de Comunicación Social, conocida como #LeyChayote, en medio de reclamos de organismos internacionales y sociedad civil que le pedían no avalarla porque fomenta y legaliza malas prácticas, y no cumple con los estándares mínimos necesarios para cambiar el uso inapropiado de la publicidad oficial.

Organismos internacionales, periodistas y sociedad civil le habían solicitado que no pasara esa Ley, que básicamente deja en manos del Gobierno federal, otra vez, miles de millones de pesos que gasta a su arbitrio cada año. Alertaron que la legislación atenta contra la libertad de expresión, legaliza malas prácticas, y no cumple con los estándares mínimos para cambiar el uso inapropiado de la publicidad oficial.

La #LeyChayote entrará en vigor el 1 de enero de 2019.

MENOS GASTO EN INVERSIÓN PÚBLICA

En 2017 se aprobaron 74 mil 174 millones pesos para inversión pública y se ejercieron 8 mil 634 millones de pesos menos de lo aprobado, es decir, 12 por ciento menos.

Durante los últimos cinco años la inversión en obra pública ha registrado una significativa disminución, lo que además de tener un impacto negativo en la economía ha repercutido en el bienestar social, pues estas reducciones significan que se han dejado de construir escuelas, hospitales, carreteras e infraestructura.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), a partir del tercer trimestre de 2008 la inversión en obra comenzó a tener un aumento gradual, pero a partir de 2013, volvió a presentar descensos. Además, de 2015 a 2016 el presupuesto asignado para el rubro de obra pública se desplomó un 20.78 por ciento en 2016 y para el año siguiente el monto representó 2.6 por ciento del PIB, el menor nivel registrado en los últimos 10 años.

La inversión en el sector de la construcción de México durante 2017 alcanzó un valor de producción de 523 mil 811 millones de pesos, lo que representa un descenso de 3.5 por ciento en el año, el más grande desde 2013.

AUMENTA LA DEUDA CON EPN

En lo que respecta a la deuda pública, constituida por todas las obligaciones derivadas de financiamientos a cargo del Ejecutivo federal y sus dependencias, la cifra aumentó el año pasado, de acuerdo con el análisis del IMCO.

Para este ejercicio se aprobó una deuda de 495 mil millones pesos y se contrataron 298 mil 16 millones de pesos menos (-60 por ciento). Sin embargo, la deuda como porcentaje del PIB pasó del 35 al 47 por ciento entre 2012 y 2017.

“Este crecimiento de la deuda es insostenible, por lo que la SHCP ha comenzado una política de contención y de rompimiento de la tendencia creciente”, aseguró el Think Tank.

La deuda pública de México reportó un saldo neto de 10,088,979.7 billones de pesos al cierre de 2017, el mayor incremento desde que se tiene registro, en el año de 1990.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), en lo que va del sexenio del Presidente Enrique Peña Nieto la deuda pública federal se ha incrementado 69.75 por ciento.

Durante 2017 el Gobierno federal destinó más de medio billón de pesos al costo financiero de la deuda, es decir, al pago de intereses, comisiones y amortizaciones de la deuda. A este rubro se destinaron 533 mil 351 millones de pesos.

El 70 por ciento de estos recursos fue para pagar intereses del gobierno, el 23 por ciento se destinó al pago de intereses de las empresas productivas del Estado y un 7 por ciento para el saneamiento financiero del Gobierno federal.

En lo correspondiente al Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) —la medida más amplia de la deuda del país— en 2017 se ubicó en 10 billones 31,652 millones de pesos, de los cuales alrededor de 63 por ciento es deuda interna y 37 por ciento es deuda externa.