El exponente proveniente de tierras incas adelantó que además de los dos singles en los que se le puede escuchar juntos, Charles y él tienen planeado trabajar en más cosas.

Ciudad de México, 20 mayo (SinEmbargo).- La gira de Rafael Lechowski en febrero del 2020 y un almuerzo fue la oportunidad perfecta para que Arturo Salazar, rapero peruano mejor conocido como A.C.O, y el sonorense Carlos Miguel Segura Ramírez, Charles Ans en el mundo del rap nacional, se conocieran y se dieran cuenta que comparten gustos en común musicalmente hablando.

A principios de marzo A.C.O adelantaba en sus redes sociales que se “venía mucha música con Charles Ans”. En efecto, el 9 de abril llegó “7:21”, la primera colaboración de ambos exponentes del género urbano, y con un mes de diferencia –el pasado 8 de mayo– A.C.O lanzó “Me hundo”, el segundo tema en el que se puede escuchar juntos a los raperos.

“‘Me hundo’ es una canción que trabajé con Franco Banda, un productor muy amigo mío acá en Perú que lleva proyectos como el de M2H. Tenemos la costumbre de escucharnos y hacer música, y uno de esos días en los que nos sentamos a trabajar salió ‘Me hundo’ de una manera súper espontánea”, compartió A.C.O en entrevista para SinEmbargo.

“Como había quedado incompleta la canción, se me ocurrió mandarle a Charles este tema que me pareció que tenía muchísimo potencial. Se la mandé, le gustó tanto como a mí y se animó a sumarse, a treparse al proyecto, y así fue que se dio está colaboración”, agregó.

El exponente proveniente de tierras incas adelantó que además de los dos singles en los que se le puede escuchar juntos, Charles y él tienen planeado trabajar en más cosas.

“Tenemos varios proyectos pendientes que vamos a seguir haciendo porque nos llevamos muy bien y siento que nuestra propuesta musical tiene muchas coincidencias, son propuestas parecidas de alguna manera”.

A.C.O y Charles Ans. Foto: Cortesía para SinEmbargo

Antes de Charles, A.C.O colaboró con Solitario Mondragon y está interesado en trabajar con más exponentes de hip-hop, sin embargo destacó que para que esto suceda debe conocerlos en persona.

“Esto de colaborar con gente se logra de una manera más natural cuando es algo presencial, no es agarrar el celular y escribirle a un artista ‘quiero hacer una canción contigo’, no es lo mismo a conocerlo, conversar y ver si hay alguna compatibilidad”.

UNA CARRERA COMPAGINADA CON EL DISEÑO GRÁFICO

Arturo Salazar se dedicó al diseño gráfico. Foto: A.C.O, Facebook oficial

A pesar de llevar casi 10 años dentro de la industria de musical, Arturo Salazar en un principio se dedicó al diseño gráfico, profesión que le ha ayudado a la hora de elaborar sus portadas y videos.

Contó con un trabajo de oficina al rededor de cinco años, en los que después de su jornada laboral aprovechaba para hacer música, hasta que finalmente las plataformas de streaming comenzaron a surgir y con ellas la audiencia.

“Me di cuenta que me podía tomar el riesgo a dedicarme la música 24/7 y renunciar a mi trabajo de diseñador gráfico con algo de miedo pero con mucho entusiasmo e ilusión”, recordó.

“Gracias al trabajo de la gente y las propuestas que se han hecho ya tengo un año de dedicarme enteramente a la música y está funcionando”, agregó.

EL RESURGIMIENTO DE TALENTOS EN LA CUARENTENA

El confinamiento en casa ha sido bien aprovechado por Arturo Salazar, quien confesó que la pasión que siente por la música, la comparte con el dibujo.

“No entiendo por qué, pero en esta cuarentena me he reconectado con el tema del dibujo y desde que empezó esto comencé a dibujar e incluso me ha servido para darle un respiro a la música”, detalló.

“A veces ya como estoy tantos días, tantas semanas, tantos meses, tantos años sin parar de en la música, como que creo que fue bueno darse un pequeña pausa y el dibujo también es arte, también es creatividad y creo que me está alimentando”, añadió.

El pasado 17 de mayo, A.C.O participó en el festival virtual Tú sumas, en el que las ganancias fueron destinadas a las personas de bajos recursos que peor la están pasando durante la cuarentena, en Perú.