Ya sean pandemias, epidemias o plagas asesinas creo que debemos tomar responsabilidad de la culpa que nos toca/Un avispón gigante asiático. Foto: Ted S. Warren, AP.

Como una de esas frases de aquellas películas de la deácada de los 80 hace unas semanas nos asaltó una noticia que decía las avispas asesinas llegaron o las avispas que pueden comer ratones o peor aún, las avispas mata humanos. Se trataba de la invasión de una avispa asiática que recientemente había sido vista en Washington, EU, cuyas medidas y ferocidad parecían sacadas de un cuento de terror o al menos eso parecía con todas aquellas notas que salieron después de su aparición.

En un mundo ya histérico por el virus que nos mantiene secuestrados en nuestras casas, una noticia así era lo único que nos faltaba. ¿Qué más podría pasar?, ¿qué los aliens invadan la tierra?… Espera un momento, el Pentágono acaba de revelar algunos videos de posibles OVNIS en la atmósfera terrestre, ¿qué es esto? ¿Las plagas de las revelaciones de la biblia cayendo como castigo sobre la raza humana?, bueno, la verdad es que si fuera así no creo que alguien piense que no nos lo hemos ganado a pulso.

La verdad es que estas pobres avispas como todas las “plagas” sólo quieren sobrevivir y están luchando por su lugar en el rol de la vida, claro, es verdad que son peligrosas y muy nocivas para el entorno, bueno, para un entorno que no es a donde pertenecen, si son culpables de la muerte de al menos 50 chinos al año, si llegan a las colmenas de las abejas y arrasan con todo para alimentar a sus jóvenes con sus cadáveres, mmm… espera un poco otra vez, eso me suena muy conocido, una especie que arrasa con todo para alimentar a su especie, ¡oh, sí! Los humanos hacen eso pero como un millón de veces peor, pero bueno, no estamos en este momento hablando de los humanos, decía que sí es verdad que esta avispa es peligrosa y dañina pero fuera de su entorno donde este mismo no ha tenido la oportunidad de adaptarse a ellas. ¿Y cuándo es que pasa esto? Ahí vienen de nuevo los humanos de entrometidos a mi artículo, esta avispa, así como la mayoría de las especies exóticas “invasoras”, son ayudadas por los humanos, devastamos sus hábitats y tienen que migrar o las re-colocamos como experimentos para “mejorar” especies para nuestra conveniencia y claro se sale de nuestro control o incluso en nuestro descuido las movemos de un lugar a otro en nuestros grandes barcos que recorren el mundo llevando productos para que podamos vivir mejor, esta bien, no puedo condenar el progreso, pero condenar a los pobres animales que nosotros mismos desplazamos no es algo para nada bueno.

Ya sean pandemias, epidemias o plagas asesinas creo que debemos tomar responsabilidad de la culpa que nos toca, pasamos nuestra vida remendando nuestros errores y echándole la culpa a los demonios, la naturaleza, la mala suerte, el Gobierno, pero nunca hacemos una introspección para descubrir que tan impactantes son nuestras pequeñas decisiones diarias, queríamos reducir el planeta para que cupiera en la palma de nuestra mano, pues el planeta no solo es lo que nos gusta, el planeta viene con todo el paquete completo y si estamos con la necedad de transformarlo pensando que solo es nuestra casa y no la casa de todo lo que se mueve sobre él, al menos dejemos de hacernos las víctimas que de víctimas no tenemos más que la cara.

Como alguna vez escribió Paredes Vasallo: Los seres humanos estamos destruyendo el planeta real para construir uno irreal, que pueda satisfacer nuestros retorcidos deseos. No nos quejemos hoy entonces por convertir nuestro planeta en un planeta para humanos.