La Sedena “tiene indicios” de militares en desaparición de 7 jornaleros hallados muertos

20/07/2015 - 2:17 pm
Elementos del Ejército en Nochistlan, Zacatecas. Foto: Cuartoscuro/Archivo.
Elementos del Ejército en Nochistlan, Zacatecas. Foto: Cuartoscuro/Archivo.

Ciudad de México, 20 de julio (SinEmbargo).– La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) “identificó indicios de una probable participación de personal militar” en la desaparición de siete jornaleros ocurrida el pasado 7 de julio en Calera, Zacatecas, y cuyos cuerpos fueron encontrados la semana pasada sin vida, al menos cuatro de ellos con el tiro de gracia.

De los cuerpos hallados sólo cuatro han sido identificados por sus familiares. Versiones extraoficiales refieren que el resto corresponde a los otros jornaleros desaparecidos. No obstante, las familias han denunciado que las autoridades no les han permitido reconocerlos.

Mediante un comunicado de prensa, la 11 Zona Militar informó que con motivo de los avances en la investigación que realiza la Procuraduría General de Justicia Militar “en relación con los hechos relativos a la desaparición de siete personas el 7 de julio de 2015, en Calera, Zacatecas, identificó indicios de una probable participación de personal militar”.

Dijo que procederá a remitir el desglose de su indagatoria a la Procuraduría General de la República (PGR), respecto al ámbito de su competencia, con quien se mantiene una estrecha coordinación, al igual que con la Procuraduría General de Justicia del Estado de Zacatecas (PGJEZ).

Informó que cooperará con las instancias correspondientes, a fin de que se esclarezcan los hechos y reiteró su compromiso con la sociedad mexicana, enfatizando que de ninguna manera tolerará actos contrarios a las leyes, “siendo la primera interesada en que cuando existan indicios de que alguno de sus elementos no se conduzca conforme a derecho”.

La semana pasada, familiares de siete jornaleros, cinco de ellos hombres y dos mujeres, denunciaron que elementos del Ejército del 97 batallón de infantería sacaron a sus parientes de manera violenta durante un supuesto operativo para buscar armas y drogas realizado la madrugada del pasado martes 7 de julio en el domicilio ubicado en el número 106 de la calle Francisco I. Madero, de la ciudad de Calera, en Zacatecas.

La misma información, proporcionada por la familia de los trabajadores agrícolas, refiere que los militares actuaron bajo las órdenes de un coronel identificado con el nombre de Martín Pérez Reséndiz. Las mismas versiones indican que entre los desaparecidos había un ex militar.

Los familiares de los jornaleros presentaron una denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR) y en la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).

En las denuncias presentadas refirieron que los soldados, que tienen su sede en Fresnillo, viajaron en cuatro vehículos, una de las cuales fue identificada con el número 0897, justo en la que viajaba el coronel en referencia, y posteriormente ingresaron al domicilio de donde fueron sacados los jornaleros.

Posteriormente se dio a conocer que los cuerpos de cuatro trabajadores agrícolas fueron localizados el jueves de la semana pasada en una casa en obra negra situada en la comunidad del mismo nombre del municipio de Jerez. De ellos tres fueron plenamente identificados por sus parientes, por sus tatuajes y ropas, como los desaparecidos de Calera.

Los otros tres cuerpos fueron hallados la tarde del sábado en otra comunidad de Jerez.  No obstante, se informo que los familiares de los jornaleros no pudieron reconocerlos en Servicio Médico Forense. Dijeron que sólo se les preguntó datos sobre ellos.

Elementos del Ejército Mexicano han protagonizados casos de violaciones a los derechos humanos como el ocurrido el 30 de junio de 2014 en Tlatlaya, Estado de México, donde militaresdel 102 Batallón de Infantería San Antonio del Rosario recibieron la orden de “abatir delincuentes en horas de oscuridad, y reducir su actividad durante el día, con el fin de acabar con los criminales, mientras que es de noche, ya que la mayoría de los crímenes son cometidos en ese momento”.

Otro caso que sugiere la participación del Ejército en una agresión contra civiles es el registrado este fin de semana en el municipio de Aquila, Michoacán, donde de acuerdo con los pobladores de Santa María Ostula militares los agredieron e incluso utilizaron sus armas de fuego.

Sobre estos últimos hechos, las autoridades han informado sobre la muerte de un menor, aunque otras versiones refieren que se trata de dos menores y un adulto de 60 años fallecidos.

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