“El feminismo de hoy es diferente. Es un feminismo que exalta la feminidad, a diferencia de los otros feminismos, donde se copiaban aspectos masculinos”, señaló Ángela Becerra Acevedo, escritora colombiana. 

Ciudad de México, 20 de julio (SinEmbargo).– El hombre tiene que entender hoy que la mujer no está compitiendo con él, sino que se busca un mundo más equitativo, dijo Ángela Becerra Acevedo, ganadora del XXIV Premio Fernando Lara de Novela en 2019.

“Hoy se está hablando de un feminismo muy diferente al feminismo que ha tratado de surgir en años anteriores. En este feminismo hay un cambio. Es un feminismo que exalta la feminidad, a diferencia de los otros feminismos, donde se copiaban aspectos masculinos. Este feminismo busca que el hombre se sume. Hay una parte de la humanidad, el 52 por ciento, que son cerebros femeninos. Al hombre también se le debe de liberar de unas cargas que ha tenido. El hombre tiene que entender que la mujer no está compitiendo con él, sino que se busca un mundo más equitativo. En la medida en que entienda el hombre que en ese movimiento también está siendo beneficiado, cada uno ocupará su sitio. No será de la noche a la mañana, pero ya salió la punta del iceberg. Debe hacerse en occidente para que pueda replicarse en otras partes del mundo”, indicó Becerra durante su visita a la Ciudad de México.

“Vamos adelantando. Nos falta mucho. Yo creo que salió la punta del iceberg. Ya no se va a esconder. Se está perdiendo el miedo. La antesala de la valentía es el miedo. Mientras más gente se sume… Esto se provocó a partir del discurso de Emma Watson en Naciones Unidas. Es una actriz con cabeza y ganas de justicia. Es una cadena imparable”, añadió.

Ángela se encuentra presentando Algún día, hoy, novela que, “basada en un hecho real acaecido en 1920 en Colombia, narra la historia de Betsabé Espinal, que con solo veintitrés años se convierte en la heroína de una de las primeras huelgas femeninas de la historia. Ángela Becerra construye un monumento a la amistad más pura envolviendo a sus protagonistas en un apasionado círculo de amor que tendrá un sorprendente final”.

“El inicio de esta novela es muy curioso. Yo estaba a punto de empezar otra novela. Pero la historia me buscó. Puse la televisión, a las 2 de la mañana, y sale la foto de esta niña. Fue la primera que se levantó contra los patrones de una fábrica textil y había quedado en el olvido. A mí me enamora esta niña. Investigo sobre ella, quien trasmite una gran fuerza. Esto ocurre en 2013, cuando todavía no se hablaba del feminismo. Me picó la curiosidad sobre lo que había pasado con ella, hija de una campesina”, contó Becerra durante una rueda de prensa.

“Sin duda es una denuncia social. Es una denuncia al sometimiento que han tenido a lo largo del tiempo la mujer. Es un canto a la vida. La vida no es feliz. No existe la felicidad. Si un libro fuera todo felicidad, se acabaría en la primera página”, añadió.

“Estoy orgullosa de esta historia. Merecía el Premio. Lo digo porque es de justicia. Esta chica, Betsabé debe tener su lugar en la historia, un lugar que se merece. Es un homenaje al feminismo y a la lucha por la igualdad de las mujeres. Es un homenaje a la amistad y al amor”, dijo.

“A mí me enseñaron a leer y a escribir muy niña. Tenía cuatro años. Fue un regalo impresionante. Creaba cuentos tontos. Me pasaba en ellos lo que no me pasaba a mí. El personaje tenía lo que yo no podía tener. Era un escape”, narró.

Ángela Becerra. Foto: Carlos Vargas, SinEmbargo.