El proceso penal contra el presunto feminicida de Serymar Soto está estacando. Desde el pasado abril la audiencia intermedia ha sido suspendida al menos tres meses, denuncia Sandra Soto, familiar de la víctima.

También expresa que desconoce cual es el motivo de alargar el proceso o estancarlo, pero es algo que la tiene sin cuidado mientras las autoridades mantengan en prisión al presunto asesino.

“No me importa, yo no tengo prisa en el proceso. A mí no me causa un problema, de hecho por mí la audiencia intermedia la pueden cambiar al 2080 siempre y cuando él siga adentro de la cárcel. Los imputados están más seguros adentro [en prisión] con un proceso abierto a aventurarse a la prisa en los juicios y a que se caiga el caso”, agrega.

Ciudad de México, 20 de agosto (Sin Embargo).- Serymar Soto Azúa, de 21 años, fue asesinada presuntamente por su prometido Jorge Alejandro “N”,  el 28 enero de 2017 en Coahuila. El presunto feminicida fue detenido en agosto del año pasado, pero el proceso penal lleva estancado más de cuatro meses porque la audiencia intermedia se ha diferido al menos tres veces, denuncia Sandra Soto, familiar de la víctima.

Serymar era la menor de cinco hermanos y madre del pequeño Romeo. Estaba próxima a casarse. Su boda se realizaría el 10 de agosto de 2017. La joven tenía todos los detalles listos: el vestido, el salón, los arreglos, la música. “Ella estaba ilusionada, quería que su boda fuera perfecta”, narra Sandra Soto.

Sin embargo, la madrugada del 28 de enero de 2017, su prometido, Jorge Alejandro, la embistió intencionalmente con su vehículo que manejaba a una velocidad aproximada de entre 130 a 160 kilómetros por hora. Serymar fue proyectada hacía la cinta asfáltica, donde quedó con heridas muy graves. Ocho días después murió.

Jorge Alejandro huyó después de los hechos. Se mantuvo al menos seis meses prófugo de la justicia.

Serymar tenía un hijo pequeño que quedó en la orfandad . Foto: Especial

SE ESTANCA EL PROCESO

Jorge fue detenido en Parral, Chihuahua, el 10 de agosto de 2017 , justo la fecha en que sería la boda. La pareja de Serymar estaba internado en un centro de rehabilitación de Alcohólicos Anónimos en aquella entidad norteña, según explica Sandra Soto.

El 16 de agosto de 2017 fue vinculado a proceso por homicidio doloso y el juez de control dictó seis meses para la investigación. El periodo para integrar la indagatoria fue oficialmente cerrado el 15 de febrero de 2018.

La Fiscalía de Coahuila presentó en marzo pasado la acusación formal por el delito de feminicidio y se fijó para el mes de abril la apertura de la etapa intermedia.

“Desde el mes de abril hasta la fecha se ha diferido al menos tres veces la audiencia intermedia contra Jorge Alejandro”, comenta Sandra Soto.

La audiencia intermedia es el inicio de la etapa donde el Ministerio Público y la defensa del imputado presentan sus pruebas y testigos, y el juez  puede determinar la apertura del juicio oral si hay las pruebas suficientes contra el imputado. Si no existen elementos de prueba suficiente o se detecta un error en la integración del caso por parte de la Fiscalía, el imputado puede ser liberado en esta etapa intermedia.

El proceso contra el novio de Serymar está en espera desde hace más de cuatro meses porque se ha suspendido la audiencia intermedia tres veces.

Sandra Soto explica que la primera vez que se postergó la audiencia, en abril de 2018, fue porque el imputado cambió de abogado defensor a uno privado. En ese entonces se reprogramó para el mes de mayo.

“En mayo también se suspendió porque el imputado, Jorge Alejandro, mostró su intención solicitar un juicio abreviado; es decir, una audiencia en la que él acepta la culpabilidad a cambio de obtener una pena mínima”, detalla la entrevista.

Los parientes del acusado buscaron a la familia de Serymar para tratar de acordar que el proceso se fuera a juicio abreviado, pero los ofendidos no aceptaron y nuevamente se reprogramó la audiencia para el pasado 6 de agosto.

A principios de agosto, la defensa de Jorge Alejandro volvió a renunciar al cargo: le nombraron unos defensores de oficio y nuevamente se suspendió la audiencia intermedia. Se programó para el 10 de septiembre próximo.

El juicio abreviado es un proceso donde el acusado acepta la culpa a cambio de que la sentencia sea mucho menor, un tercio de la pena máxima establecida en la Ley. En Coahuila la pena máxima de feminicidio es de 50 años por lo que, de irse a juicio abreviado, él obtendría máximo 14 años de prisión, explica Soto Azúa.

Además, abunda  la hermana de la víctima, en el juicio abreviado el Estado ya no se responsabiliza de la reparación del daño.

Sandra Soto destaca que muchas víctimas se ven en la disyuntiva de aceptar el juicio abreviado con una pena muy corta o esperar a un juicio oral en donde existe el riesgo de que la MP cometa errores, no integre bien el caso y el imputado sea liberado.

“Cuando la víctima acepta no es porque nosotros queramos que no tengan castigo suficiente, ni porque las víctimas están vendiendo el daño que causaron a nuestras mujeres. Si las víctimas se ven obligadas a aceptar el juicio abreviado es porque queremos asegurar la pena, porque desconfiamos de nuestras autoridades, desconfiamos de la competencia que tienen”, expresa.

No obstante, la familia de Serymar no aceptó ir a juicio abreviado y llevar el caso hasta juicio oral, en espera que el Ministerio Público presente una investigación sólida que de una sentencia ejemplar al feminicida.

“La coordinadora de feminicidios en Coahuila me comenta que el expediente de Serymar está muy fuerte, muy contundente. Que sí creen que se va a obtener una sentencia ejemplar; sin embargo, hemos visto que las autoridades siempre te dicen que todo está bien y todo va a marchar mal y a la hora de la hora resulta el feminicida sale libre. Esos casos nos hacen desconfiar. Para mí sí es muy importante siempre estar vigilando el trabajo de la Fiscalía”, añade.

En cuanto al atraso de las audiencia intermedia, Sandra expresa que desconoce cuál será el motivo de alargar el proceso pero es algo que la tiene sin cuidado, dice.

“No me importa, yo no tengo prisa. A mí no me causa un problema, de hecho por mí la audiencia intermedia la pueden cambiar al 2080 siempre y cuando él siga dentro de la cárcel. Los imputados están más seguros adentro [en prisión] que aventurarse con un proceso abierto, caer en la prisa en los juicios y que se le caiga el caso a la autoridad”, agrega.

LOS HECHOS

Una amiga de Serymar fue testigo presencial del ataque, pues iba con ella al momento de los acontecimientos. La noche del 27 de enero Serymar, Jorge y la testigo fueron a una reunión, después acudieron a la casa de Jorge ubicada en la colonia Ciudad Nazas de Torreón a recoger unas pertenencias.

Los tres estaban en el exterior de la vivienda. Serymar y Jorge estaban a unos metros de la amiga, mientras ella esperaba. La pareja discutía, según declaró la testigo quien no alcanzó a escuchar de que se trataba la pelea, sólo alcanzó a oír que él la insultaba y ella no le respondía.

Jorge se retiró en su vehículo, un Neon color negro, dejó a Serymar y a su amiga a unos metros de la casa de él porque la joven no quiso subirse al auto. “Ya sabes como se pone”, le dijo Serymar a su amiga esa noche, según el relato de la allegada.

Las chicas caminaron hacía un bulevar en busca de un taxi cuando vieron a Jorge en el auto. Pensaron que las alcanzaría para volverlas a subir y llevarlas a casa; sin embargo el hombre comenzó a hostigarlas. Le gritó groserías e insultos a Serymar, de acuerdo con el relato de la amiga.

“Ellas pasaban por la calle y él aceleró. Cuando escucharon que aceleró se metieron a un terreno, él se subió a la banqueta y se fue contra Serymar. La persiguió para atropellarla. Cuando la impactó ella cayó a 100 metros en el estacionamiento de un expendio y por alguna razón él se estampó en el negocio a un lado del cuerpo de Serymar”, platica Sandra citando el testimonio de la amiga.

Jorge escapó. Los padres del prometido acudieron a la escena del ataque y, cuando la ambulancia llegó para trasladar a la joven al hospital, le pidieron a la amiga de Serymar que declarara que se trató de un accidente, abunda Sandra.

Serymar llegó al nosocomio con múltiples lesiones y ocho días después murió.

El prometido duró al menos seis meses prófugo de la justicia hasta que fue detenido el 10 de agosto de 2017 y su proceso penal sigue vigente.

Sandra Soto finaliza que no importa el tiempo que tenga que esperar, porque ellos quieren justicia para Serymar con un castigo ejemplar.