PAN propone impuesto al tabaco. Foto: Cuartoscuro

PAN propone impuesto al tabaco. Foto: Cuartoscuro

Ciudad de México, 20 de septiembre (SinEmbargo).– El Partido Acción Nacional (PAN) en la Cámara de Diputados propuso aumentar en 11 pesos el impuesto que se cobra a cada cajetilla de cigarros de 20 unidades, con lo cual el precio de este producto pasaría de 42 a 53 pesos.

La iniciativa está, además, respaldada por organizaciones sociales entre las que destacan la Fundación InterAmericana del Corazón, Alianza Nacional para el Control del Tabaco y la Organización Panamericana de la Salud.

La Diputada panista Leslie Pantoja Hernández propuso incrementar la tasa del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) al tabaco –el cual no ha sufrido modificación en tres años–, con lo que se pasaría de 35 a 90 centavos el precio por cada cigarrillo.

“Hacer un incremento en el impuesto especial al cigarro, que atiene un impuesto de 7 pesos y proponer incrementarlo 11 pesos más, está comprobado con base en la experiencia, que ha funcionado para proteger la salud de los mexicanos”, precisó la también Integrante de la Comisión de Salud.

La legisladora Leslie Pantoja detalló que con su iniciativa para incrementar el impuesto al tabaco se recaudarían 7 mil millones de pesos adicionales, ya que se pasaría de los 35 mil millones de pesos recaudados actualmente, a más de 42 mil millones de pesos.

Aunque la bancada panista intentó vender la idea de que el incremento al impuesto al tabaco sería una alternativa al planteamiento de incrementar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) en las colegiaturas en escuelas privadas y en las zonas fronterizas del país, incluido en la Reforma Hacendaria, la propuesta está lejos de ser una opción de canje real.

En días previos, el propio Secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso, consideró que tan sólo con el IVA en colegiaturas se espera recaudar 14 mil millones de pesos, lo que equivale al 0.1% del Producto Interno Bruto (PIB), el doble de lo que se recaudaría con el impuesto adicional al tabaco.

Incluso, el Senador panista Salvador López Brito, quien presentó una iniciativa similar en la Cámara Alta, consideró que la recaudación adicional de 11 pesos por cajetilla de cigarros debe ir directamente a un fondo para atender las enfermedades relacionadas con el tabaquismo y no para otros fines.

“Esta política fiscal sirve para disminuir e inhibir la demanda de productos de tabaco entre la población en general, en especial los jóvenes. La aplicación de impuestos a los productos del tabaco ha demostrado ser un mecanismo eficiente para reducir su consumo, porque estos fines extra fiscales son para actuar directamente en prevención de conductas nocivas para la salud como un fin de interés público en materia de salud pública”, enfatizó el legislador.

Es más, la propia proponente, la Diputada Leslie Pantoja, consideró que esta iniciativa busca reducir el consumo y reunir un fondo para la atención de los efectos del tabaquismo, no para sustituir el IVA a colegiaturas escolares.

“Resulta que todos los que contribuimos de alguna u otra manera a que este país se mantenga, estamos manteniendo el tratamiento a estas cuatro enfermedades, y creo que tenemos que reflexionar al respecto el dinero es para usarse donde se requiere. Pero creo que cuando son enfermedades que se pueden evitar es donde tenemos que entrar nosotros para garantizar que los recursos de los mexicanos se usen para las mejores causas”, recalcó.

 IMPUESTO AL TABACO, EFICAZ PERO INSUFICIENTE

Foto: Cuartoscuro

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En 2010, la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados aprobó modificar la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) al tabaco, con un aumento de cinco pesos (de 70 a 75.8%) por cajetilla de 20 unidades, lo que significaría una recaudación de 12 mil millones de pesos por este concepto.

Esos cinco pesos se sumarían a los dos pesos de incremento gradual a lo largo de 2011 pactado un año antes. Así las cajetillas con 20 cigarrillos costarían siete pesos más para el consumidor final.

Si el impuesto se fijó en 12 mil millones de pesos anuales, en estos tres años el Gobierno habría recaudado 36 mil millones de pesos por este concepto. Sin embargo, el sector salud reportó que destina más de 75 mil millones de pesos para atender pacientes por enfermedades relacionadas con el tabaco.

Por lo que los legisladores estacaron que buscarán que los recursos recaudados por este concepto se destinen a programas de tratamiento y prevención. Por lo que la propuesta, también permitiría desincentivar el consumo de tabaco.

“Va a decrecer este consumo en 19.3% y creo que en los últimos diez años se ha podido reducir en una pequeña medida el consumo; sin embargo tenemos un alza en el consumo entre jóvenes, principalmente en los niños de 12 años y en las mujeres”, sostuvo la legisladora.

 ASOCIACIONES CIVILES APOYAN INICIATIVA

La iniciativa para incrementar el impuesto al tabaco cuenta con el “total respaldo” de organizaciones sociales enfocadas en el tema de salud, entre las que se encuentran: Fundación InterAmericana del Corazón, Alianza Nacional para el Control del Tabaco, Organización Panamericana de la Salud.

Estas organizaciones informaron que ya han entregado a la Presidencia de la República, a las secretarías de Economía y de Salud, así como a las cámaras del Congreso, un documento en donde justifican el incremento del costo del cigarro, para mejorar la salud de la población en general.

“75 mil millones de pesos que gasta el Estado mexicano cada año, no es un buen negocio para el país, porque las tabacaleras pagan poco menos de la mitad en impuestos, porque no se crean grandes plazas de trabajo ni en las zonas rurales, ni en las zonas urbanas”, afirmó Juan Núñez, representante de la Alianza Nacional para el Control del Tabaco.

Indicó que el dinero recaudado permitirá implementar programas públicos para prevenir y erradicar la adicción al tabaco, que afecta principalmente a niños y jóvenes mexicanos.

“El tabaco es la droga de inicio, en un país tan preocupado por la adicción de sustancias entre sus jóvenes, es la droga de inicio que tempranamente afecta, no solo la salud sino la vinculación de los jóvenes con este tipo de sustancias”, apuntó.

Por lo que las organizaciones civiles invitaron a diputados y senadores a legislar a favor de los electores y no a favor del interés de las dos grandes empresas trasnacionales que comercializan casi la totalidad de los cigarros a nivel mundial.

“El incremento de impuesto lo maneja directamente el SAT y el contrabando una subdependencia, pero también está un asunto muy preocupante, tenemos dos tipos de comercio ilícito, porque tenemos cigarros apócrifos pero también la venta de cigarros sueltos –principalmente a menores– que también es un comercio ilícito”, subrayó Eric Ochoa, de la Fundación InterAmericana del Corazón, México.

Las organizaciones civiles consideraron que este impuesto al tabaco puede ser una alternativa viable para poder obtener recursos, pero pidieron que éstos sean etiquetados y enfocados a prevenir la adicción y sobre todo, a curar alguna de las enfermedades relacionadas con el tabaquismo.