Brian O’Neill, jefe adjunto en la oficina de asuntos internos, dijo que Bailey tenía un historial de problemas disciplinarios y ya era investigado por otro asunto antes de que formara parte del cuerpo de seguridad de la esposa de Guzmán, Emma Coronel Aispuro, durante la sesión de sentencia en julio del jefe narcotraficante en Brooklyn.

Según la Fiscalía, Bailey se reunió por primera vez el 27 de agosto con un agente encubierto que se hizo pasar por distribuidor de drogas y aceptó proporcionar seguridad a cambio de dinero en efectivo mientras se transportaba cocaína por el distrito de Queens.

Por Michael R. Sisak

NUEVA YORK (AP) — Un Policía de la ciudad de Nueva York que se alquiló como escolta para la esposa del ahora encarcelado narcotraficante mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán fue arrestado en un operativo antidrogas después que los fiscales dijeron que transportó cocaína para un agente encubierto que se hizo pasar por distribuidor.

Ishmael Bailey, de 36 años, lloró cuando lo acusaron formalmente el jueves en la noche. Se declaró inocente de diversos cargos, entre ellos posesión y venta de una sustancia controlada, recibir sobornos y conducta ilegal de un funcionario.

El departamento de policía suspendió sin sueldo al agente, que tenía 12 años de servicio. Un juez ordenó su encarcelamiento y le concedió la posibilidad de depositar una fianza de 25 mil dólares en efectivo o de 50 mil dólares en garantías. Bailey enfrenta una pena de hasta 15 años de prisión en caso de ser hallado culpable.

El jefe policial James O’Neill dijo que Bailey aparentemente había “traicionado su juramento sagrado” y que los investigadores de asuntos internos que armaron el caso “demostraron que no hay cabida para la corrupción dentro del departamento de policía de Nueva York”.

“Cuando un agente manche intencionalmente la placa portada orgullosamente por miles antes que él, deberá rendir cuentas tanto como la ley exija”, señaló O’Neill.

Brian O’Neill, jefe adjunto en la oficina de asuntos internos, dijo que Bailey tenía un historial de problemas disciplinarios y ya era investigado por otro asunto antes de que formara parte del cuerpo de seguridad de la esposa de Guzmán, Emma Coronel Aispuro, durante la sesión de sentencia en julio del jefe narcotraficante en Brooklyn.

La implicación de Bailey en el caso de Guzmán no propició la operación encubierta contra él, a la que Brian O’Neill describió como una “prueba de integridad”. La operación no estuvo dirigida contra nadie más y no se busca a otros sospechosos, agregó.

El abogado de Bailey, Jeffrey Cohen, dijo que está investigando el asunto y que su cliente “continuará declarándose inocente”.

Según la Fiscalía, Bailey se reunió por primera vez el 27 de agosto con un agente encubierto que se hizo pasar por distribuidor de drogas y aceptó proporcionar seguridad a cambio de dinero en efectivo mientras se transportaba cocaína por el distrito de Queens.

Los fiscales detallaron que Bailey se reunió nuevamente con el agente el 4 de septiembre, mantuvo abierta una bolsa de lona mientras alguien más colocaba en su interior un kilo de cocaína y otros dos que simulaban tener la droga, y posteriormente entregó la bolsa a otro agente encubierto, todo a cambio de 2.500 dólares.

Bailey se reunió de nuevo con el agente el 12 de septiembre, aseveró la Fiscalía, y recibió 10 mil dólares en efectivo para que recogiera dos kilos de cocaína. Luego Bailey se vio con otro agente encubierto, al cual le entregó el dinero en efectivo a cambio de un paquete que contenía un kilogramo de cocaína y otro que sólo aparentaba tener droga.

Guzmán fue declarado culpable en febrero de los cargos de asociación delictuosa para asesinar, narcotráfico, lavado de dinero y posesión de armas de fuego. Cumple cadena perpetua en la prisión federal de máxima seguridad en Florence, Colorado.

O’Neill dijo que los investigadores creen que Bailey se alquiló sólo una sola vez como escolta de Aispuro cuando se llevó a cabo la audiencia de sentencia de Guzmán.

“De hecho él fue subcontratado por otro guardia de seguridad que estaba ahí”, declaró O’Neill. “Él no tuvo contacto directo con El Chapo ni con la esposa”.