La leche materna es fundamental dado que contiene los nutrientes, aporte calórico, factores inmunológicos y proteína taurina indispensables para el desarrollo neuronal del bebé y contra infecciones que pudieran afectarle en el primer año de vida.

Ciudad de México, 20 de septiembre (SinEmbargo).- La leche materna es de vital importancia para la salud del recién nacido. Aunque la madre se contagie de COVID-19, no debe interrumpir la lactancia, afirmó la investigadora María de los Ángeles Torres Lagunas, de la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia (ENEO) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), a través del programa universitario La UNAM Responde.

“No hay evidencia de la transmisión directa de la enfermedad del coronavirus de madre a hijo, aunque sí es necesario seguir medidas de seguridad como uso de cubrebocas, lavado de manos y pecho, desinfección del área y evitar el contacto del bebé con personas ajenas”, explicó Torres Lagunas, de acuerdo con un comunicado de Gaceta UNAM.

En el caso de las mujeres embarazadas, el protocolo médico consiste en un seguimiento puntual de síntomas tales como dificultad para respirar, fiebre, cambios en saturación de oxígeno o en los signos vitales de la paciente. Posterior al nacimiento, el seguimiento es para la madre y el bebé.

“Si tiene COVID-19 y está en el hospital, lo recomendable es separarla, mantener al bebé en un cunero y orientar a la madre para que extraiga la leche, que será almacenada para alimentar a su hijo. Este proceso debe hacerse con mucha precaución y con todas las medidas de seguridad”, recalcó.

De acuerdo con la investigadora, hasta el momento en la leche materna no se han encontrado residuos de SARS-CoV-2, como es el caso de las gotas de saliva expulsadas al estornudar, hablar, toser o estornudar, por lo que la recomendación es que la madre mantenga el uso de cubrebocas en todo momento, no hable y haga uso del estornudo de etiqueta, cubriendo nariz y boca con la parte interna del codo.

Por otra parte, la madre debe mantener un frecuente lavado en manos y pezones, así como hacer ejercicios que faciliten la salida de la leche y volver a asearse al terminar el proceso, dijo Torres Lagunas, quien es también responsable del Programa Universitario de Servicio Social “Maternidad sin riesgos”.

De igual forma, la investigadora señaló que no es recomendable que otras personas toquen o besen el bebé, pero la leche materna es fundamental dado que contiene los nutrientes, aporte calórico, factores inmunológicos y proteína taurina indispensables para el desarrollo neuronal del bebé y contra infecciones que pudieran afectarle en el primer año de vida.

Por otro lado, la práctica de la lactancia también beneficia psicológicamente al recién nacido, ya que el contacto con la piel y el calor de la madre afectan de forma positiva emocionalmente en la superación del aislamiento social, enfatizó.

Si bien no es recomendable que otras personas toquen o besen el bebé, la leche materna es fundamental dado que contiene los nutrientes, aporte calórico, factores inmunológicos y proteína taurina indispensables para el desarrollo del bebé. Foto: Gaceta UNAM