El presidente nacional del PAN, Ricardo Anaya, dice que su partido está abierto a reconsiderar el impuesto a los refrescos pues acepta que éstas provocan obesidad en los niños y el impuesto es una forma de desincentivar su consumo.

Ciudad de México, 20 de octubre (Sin Embargo).- Ante la presión ejercida tanto por organizaciones de la sociedad civil como por sus propios representantes en el Senado, el Partido Acción Nacional (PAN) podría dar marcha atrás a su apoyo para reducir en 50 por ciento la cuota de un peso por litro en las bebidas saborizadas con bajo contenido calórico, señaló el propio presidente nacional del partido, Ricardo Anaya Cortés.

El líder partidista sostuvo que su partido no se cerrará en el Senado a discutir la medida aprobada por los diputados albiazules en alianza con las bancadas de los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Verde Ecologista de México.

“Si la solución que se planteó en la Cámara de Diputados no es la técnicamente adecuada, por supuesto que en el PAN estamos abiertos a que se reconsidere; afortunadamente tenemos un sistema bicamaral y ahora corresponderá al Senado hacer la revisión”, precisó Anaya.

Entrevistado en el marco de la toma de protesta de Christian Von Roehrich como Jefe Delegacional de Benito Juárez, Ricardo Anaya afirmó que los legisladores del PAN tomarán la mejor vía para cumplir con el propósito de desincentivar el consumo de bebidas que tienen alto contenido calórico y que pueden dañar la salud de los niños y jóvenes mexicanos.

“El único objetivo que perseguimos en el PAN es disminuir el consumo de las bebidas con alto contenido calórico, porque efectivamente provocan obesidad, diabetes, hipertensión, son problemas de salud pública graves en nuestro país”, explicó.

Anaya aprovechó el momento para llamar a los senadores a no detener por más tiempo la discusión de la desindexación del salario mínimo, la cual consideró “una medida, no sólo correcta sino urgente”.

Insistió en que al desindexar el salario mínimo se podrá aumentar el salario mínimo de los trabajadores, sin riesgo a que se provoque una cascada de incrementos en los precios porque ya no se utilizaría como medida para calcular multas, pagos de créditos, recargos, etcétera.

“Por eso lo que se debe hacer es desindexar el salario, es decir, ya no utilizarlo para calcular multas, recargos, créditos, y que entonces sí se pueda dar un aumento sustantivo y deje el salario mínimo en México de ser el más bajo de toda la región”, dijo el presidente panista, Ricardo Anaya.