La convocatoria de elecciones en Bolivia pasa porque la Asamblea Legislativa, en la que tiene mayoría de dos tercios el Movimiento al Socialismo (MAS) de Morales, nombre un nuevo órgano electoral, que tiene que llamar a una nueva cita con las urnas.

La Paz, 20 nov (EFE).– La Presidenta interina de Bolivia, Jeanine Añez, anunció este miércoles que en las próximas horas tiene previsto convocar por decreto elecciones si no logra un acuerdo con el Parlamento, donde tiene mayoría el partido de Evo Morales.

“Si Dios lo permite, hoy en horas de la mañana vamos a lanzar la convocatoria a elecciones como todo el país lo está demandando”, dijo Áñez a los medios en La Paz a las puertas del Parlamento.

Su Gobierno interino agotará “todas las instancias”, pero “si la Asamblea no permite que lo hagamos de esa manera legal, pues buscaremos otro mecanismo”, sentenció Añez.

La Presidenta provisional indicó que “primero vamos a estar con lo más apegado a la Constitución, hemos elaborado un proyecto base”.

La policía y las Fuerzas Armadas realizaron por la mañana un operativo con un convoy de autos cisternas para transportar combustible hasta La Paz desde la planta de gas en el barrio de Senkata. Foto: Natacha Pisarenko, AP

La convocatoria de elecciones en Bolivia pasa porque la Asamblea Legislativa, en la que tiene mayoría de dos tercios el Movimiento al Socialismo (MAS) de Morales, nombre un nuevo órgano electoral, que tiene que llamar a una nueva cita con las urnas.

No obstante, existe el precedente en una crisis similar en 2005 con Eduardo Rodríguez Veltzé de Presidente en que los comicios fueron convocados por decreto, una vía que podría utilizar Áñez.

El decreto que tiene preparado el Gobierno interino de Bolivia “probablemente pueda ser corregido, consensuado o enriquecido por todos los sectores que están involucrados en la lógica de pacificar al país”.

El conflicto en Bolivia desde los fallidos comicios del pasado 20 de octubre deja al menos 27 muertos y más de 700 heridos en actos violentos, según datos oficiales.

“De que elecciones va a haber en el país, sí, nosotros lo garantizamos”, aseveró la Presidenta provisional en una breve declaración a los medios.

Un productor de hoja de coca se arrodilla sosteniendo una biblia con los brazos abiertos pidiéndole a la policía que abra el camino para que una marcha de los partidarios del ex Presidente Evo Morales pueda continuar a Cochabamba, Bolivia, el sábado 16 de noviembre de 2019. Foto: Juan Karita, AP

Bolivia está sumida en uno de los conflictos más graves de su historia reciente, desde que el día después de las elecciones del 20 de octubre comenzarán las denuncias de fraude a favor de Evo Morales, que fue proclamado vencedor para un cuarto mandato consecutivo.

El 10 de noviembre la Organización de Estados Americanos advirtió en un informe graves irregularidades en los comicios y horas después Morales anunció su renuncia tras casi 14 años en el poder, forzado por las Fuerzas Armadas, para al día siguiente salir hacia México, donde está asilado.

La renuncia de Morales es calificada de “golpe de Estado” por varios Gobiernos y políticos latinoamericanos.

Otros países han reconocido al Ejecutivo interino de Jeanine Áñez, mientras que parte de la comunidad internacional ha instado al diálogo sin pronunciarse sobre la crisis política.