La serie adapta la novela original de Walter Travis, a la que anteriormente le surgieron fallidos pretendientes.

Ciudad de México, 20 de noviembre (TICbeat).- En plena década de los cincuenta, una esquiva niña pelirroja presenta un inusitado talento para el ajedrez, adiestrándose en este deporte mental con la ayuda del bedel de su orfanato, con quien juega una partida tras otra en el sótano. Así empieza Gambito de dama, la sorpresa de la temporada en Netflix. Una miniserie de siete episodios dirigida por Scott Frank, enmarcada por la preciosa fotografía de Steven Meizler y protagonizada por una prodigiosa Anya Taylor-Joy, un cóctel de inteligencia, desarraigo, genio, soledad y permanente ansia de jaque mate.

Luego de su lanzamiento el 23 de octubre, el pasado 4 de noviembre se convirtió en la más vista en Netflix, número uno en casi una treintena de países y golosina preferida de crítica, público y por supuesto, fans del ajedrez. En ese sentido, todos los movimientos desplegados en la serie son auténticos, gracias a la participación como asesores de Garry Kasparov y Bruce Pandolfini.

Como curiosidades, la serie adapta la novela original de Walter Travis, a la que anteriormente le surgieron fallidos pretendientes. De hecho, el fallecido Heath Ledger tenía planes para convertirla en película con Ellen Page como protagonista, mientras que también sonaron nombres como Bernardo Bertolucci y Michael Apted. Para escribir esta historia los creadores también bebieron de la vida real del mediático estadounidense Bobby Fisher.

Descubre por qué deberías ver la miniserie de ajedrez que ha enamorado a Stephen King, que encandila a los que viven con la mente puesta en el tablero y que prende en la mente de una joven estrella el mismo chispazo que Capablanca, Bobby Fisher o Kasparov.

LA INTERPRETACIÓN DE ANYA TAYLOR-JOY

Se trata de una interpretación soberbia, rica en matices. Foto: Netflix

Además de su guiÓn o la exquisita filmación, la palma de la serie se la lleva la actuación absorbente y magnética de Anya Taylor-Joy, que muy pegada a la cámara refleja su intrincado viaje de una forma humana, íntima y en muchas ocasiones, dolorosa.

Se trata de una interpretación soberbia, rica en matices y que plasma tanto su ambición para triunfar en el ajedrez, como sus demonios personales: el sentimiento de abandono, la falta de afecto o su adicción a unas píldoras verdes que le fueron administradas como sedantes infantiles.

LAS INCREÍBLES CRÍTICAS ESPECIALIZADAS

En Rotten Tomatoes ha obtenido una puntuación del 100 por ciento. Foto: Netflix

Las críticas de Gambito de dama han llegado hasta el cielo: en la prestigiosa plataforma especializada Rotten Tomatoes ha obtenido una puntuación del 100 por ciento, lo cual quiere decir que cada crítico lo ha calificado favorablemente.

En la base de datos de películas más grande del mundo, IMDb, cuenta con una puntuación media de 8.9 sobre 10. Y en la española Filmaffinity, un 7.9. Por no hablar de las reseñas positivas a nivel individual: muchos ya vaticinan una sarta de premios para esta historia de alfiles, soledad y talento en plena Guerra Fría.

LAS VERTIGINOSAS PARTIDAS DE AJEDREZ Y SU CIENCIA TÁCTICA

Rinde homenaje a las grandes partidas de ajedrez. Foto: Netflix

Aunque algunos expertos hayan subrayado incoherencias o exageraciones en la ficción -desde los aplausos al final de las partidas a desdeñar unas tablas-, lo cierto es que Gambito de dama rinde homenaje a las grandes partidas de ajedrez y bebe de sus estudiados movimientos, reflejando la competitividad, exigencia mental, preparación y conflictos de este cerebral deporte.

Rivalidad, superación, aislamiento, creatividad, obsesión y autoxigencia convergen en los suaves movimientos de Beth Harmon sobre el tablero.

PROFUNDIDAD PSICOLÓGICA

El ajedrez sirve para profundizar en la intimidad. Foto: Netflix

No solo es una historia sobre ajedrez, sino que el ajedrez sirve para profundizar en la intimidad y profundidad psicológica de su protagonista, marcada por una vida solitaria y difícil, con excesiva tendencia a los estados alterados de conciencia que le proporcionan el alcohol y las pastillas y una existencia que se mueve a caballo en la delgada línea que separa la genialidad de la locura.

DELICIOSOS TINTES HOLLYWOODIENSES

De no ser por su duración, la producción parecería más a una película de Hollywood. Foto: Netflix

De no ser por su duración y carácter episódico, Gambito de dama se parecería más a una película de Hollywood, de esas con aspiraciones a grandes premios, que a una miniserie. Si ya ha conquistado tanto a profanos como a expertos en este deporte mental, ¿por qué no ibas a ser tu la siguiente firma del juego valiente y la carrera hacia el triunfo de Elisabeth Harmon?

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