Washington, 4 Ago (Notimex).- La secretaria estadunidense de Estado, Hillary Clinton, pidió hoy a los militantes islámicos somalíes del grupo Al-Shabab que permitan la entrega de asistencia humanitaria a miles de personas en zonas afectadas por la hambruna en Somalia.
Señaló que es “particularmente trágico” que durante el mes sagrado musulmán del Ramadán, el grupo Al-Shabab “esté impidiendo la asistencia a las poblaciones más vulnerables en Somalia”, incluyendo niños y mujeres que buscan seguridad antes de que ocurran más muertes.
“Pido a Al-Shabab que permita la distribución de asistencia de una manera absolutamente abierta en el área que actualmente controlan, para que se puedan salvar todas las vidas posibles”, apuntó Clinton en una rueda de prensa con el canciller canadiense John Baird.
El grupo Al-Shabab, al que Estados Unidos considera como terrorista, ha bloqueado la asistencia en el sur de Somalia -bajo su control- con el argumento de que no hay hambruna, y ha prohibido la presencia de grupos de ayuda, excepto del Comité Internacional de la Cruz Roja.
Clinton anunció que Jill Biden, esposa del vicepresidente estadunidense Joe Biden, visitará Kenia este fin de semana junto con el director de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), Raj Shah, para analizar la situación.
Estados Unidos flexibilizó esta semana su política de sanciones sobre Al-Shabab para facilitar la asistencia de grupos humanitarios, a fin de evitar que se agudice la crisis en esa nación africana.
Al-Shabab exige regularmente el pago de tributos a los organismos que pretenden llevar alimentos y otro tipo de ayuda humanitaria en las áreas que controlan en el sur de Somalia.
En julio pasado, la Organización de Naciones Unidas (ONU) declaró el estado de hambruna en esa área, donde más de dos millones de personas enfrentan la posibilidad de morir por falta de alimentos.
La organización Catholic Relief Services envió un equipo al pueblo de Dadaab, en el este de Kenia, para visitar un campamento de refugiados que recibe diariamente a mil 300 personas provenientes de Somalia, quienes huyen de la peor sequía en 60 años y de la hambruna.
“Para las familias que no tienen acceso a ayuda en Somalia, sobrevivir significa caminar por el desierto hasta campamentos como el de Dadaab, en una región de Kenia que también ha estado afectada por la sequía”, indicó la organización en un comunicado.




