Luego de que dos atacantes se hicieran explotar en un mercado popular en la plaza Al Tayaran, en Bagdad, Irak, se reportó que hay un saldo de 28 personas muertas y 73 heridas; el Presidente del país condenó el ataque y dijo que planteará cara a los intentos de desestabilizar la nación.

Bagdad, Irak, 21 de enero (EFE).- Al menos 28 personas murieron y otras 73 resultaron heridas este jueves en un ataque suicida que tuvo lugar en la céntrica plaza de Al Tayaran de Bagdad, donde se registraron dos explosiones, según la Comandancia de Operaciones Conjuntas de Irak.

La televisión estatal iraquí, que cita a la Comandancia, informó de que el número de víctimas mortales ascendió a 28 y el de heridos a 73, en lo que fue calificado por las autoridades como un “ataque terrorista suicida”, en el que dos atacantes se hicieron explotar en un mercado popular de ropa usada en la plaza Al Tayaran.

Una fuente del Ministerio de Interior iraquí, que pidió el anonimato, dijo a Efe que dos terroristas suicidas se hicieron explotar en un mercado popular de ropa usada en la plaza Al Tayaran, donde se produjeron dos estallidos, uno detrás de otro.

Los dos terroristas se hicieron explotar luego de que eran perseguidos por las fuerzas de seguridad. Foto: Ahmed Jalil, EFE

Ambos portaban “un cinturón explosivo y un artefacto casero” que detonaron en el mismo mercado, precisó la fuente, que añadió que algunos de los heridos están en estado crítico, por lo cual la cifra de muertos podría aumentar.

Mientras, el portavoz de las Fuerzas Armadas iraquíes, Yahia Rasul, indicó en un breve comunicado que lo ocurrido hoy es un “ataque terrorista perpetrado por dos terroristas suicidas que se hicieron explotar cuando las fuerzas de seguridad les perseguían” en la zona de Bab al Sharqi, en el centro de la capital.

El último ataque suicida registrado en la capital del país se suscitó en mayo de 2019. Foto: Ahmed Jalil, EFE

Por su parte, el Ministerio de Salud iraquí declaró en otro comunicado que las fuerzas de seguridad aplicaron medidas estrictas en el perímetro de la zona, al tiempo que las ambulancias trasladaron a las víctimas a los hospitales cercanos.

Este atentado fue condenado por el Presidente de Irak, Barham Saleh, que escribió en Twitter que las autoridades están “plantando cara con firmeza a estos intentos de desestabilizar el país” y atribuyó la autoría del ataque a “grupos oscuros”.

Desde hacía tiempo el centro de Bagdad no era escenario de un ataque terrorista de estas características, que eran muy comunes en los años pasados, especialmente durante y después de la invasión estadounidense entre 2003 y 2011, y solían ser reivindicados por el grupo terrorista Estado Islámico (EI) antes de su derrota territorial en el país en 2017.

El último ataque suicida en la capital fue en mayo de 2019, cuando ocho personas murieron y 15 resultaron heridas después de que un terrorista suicida hiciera explotar su cinturón en un mercado popular del barrio de Ciudad Sadr, en el este de Bagdad y cuya población es mayoritariamente chií.