Luis Niño de Rivera planteó que la obligatoriedad del reparto de utilidades es un aumento a la carga fiscal y laboral de las empresas, sin embargo la Secretaria de Trabajo les contestó que “la distribución de las utilidades entre los colaboradores, solamente en función del tiempo laborado en el año correspondiente, se vuelve altamente inequitativo al no considerar la aportación a la productividad y los resultados”.

Ciudad de México, 21 de enero (SinEmbargo).- La banca mexicana propuso reemplazar el reparto de utilidades por bonos de productividad, pero Luisa María Alcalde, Secretaria del Trabajo, les reiteró que esta prestación es un derecho de las personas trabajadoras que no es debatible, ni el porcentaje que se fijó como mínimo.

Durante las mesas de diálogo respecto a los posibles efectos o distorsiones en el reparto de utilidades cuando se apruebe la reforma en materia de subcontrataciónLuis Niño de Rivera, aún presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), planteó que la obligatoriedad del reparto de utilidades es un aumento a la carga fiscal y laboral de las empresas.

Planteó reemplazar la Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU) por bonos de productividad “que nos permitan compartir los buenos resultados de las empresas con quienes más contribuyen a generarlos”, dijo.

La propuesta de la ABM consistió en que se comparta el éxito de la empresa con sus empleados que tengan una mayor aportación, lo que “va llevando al engrandecimiento de las unidades productivas”, comentó.

Sobre la subcontratación De Rivera explicó que la banca mexicana requiere de ella de manera interna. “Tenemos 250 mil colaboradores con los que siempre hemos cumplido puntualmente con sus derechos laborales que por supuesto incluye su participación en las utilidades de los bancos. Esto dentro de la subcontratación interna que es una práctica esencial en la banca”, aseguró.

La Secretaria de Trabajo les contestó que “la distribución de las utilidades entre los colaboradores, solamente en función del tiempo laborado en el año correspondiente, se vuelve altamente inequitativo al no considerar la aportación a la productividad y los resultados”.

“Este derecho no está o no se somete a un debate, a una discusión, no es un espacio con ese objetivo. El espacio es ubicar si en el marco de la iniciativa de subcontratación pudiese tener efectos vinculados al reparto de utilidades”, planteó

La PTU fluctúa entre seis y 26 días de salario, pero en industrias como la acerera que entrega hasta ocho meses.

Sobre las empresas que realizan insourcing, se reparten las utilidades como bonos de productividad, como planteó la ABM, por lo que “se reparte parte de las ganancias a los trabajadores y es un incentivo respecto a las ganancias generadas. (…) Cuando esto se limita entonces todos los trabajadores de esta empresa de personal pasarían a la empresa que genera toda la utilidad”, dijo.

Les recordó a los financieros que deben preparase para los cambios que significa la reforma en materia de subcontratación que eliminará este modelo por completo. “Nos encontramos en la antesala de cambios muy importantes, no solamente a la Ley Federal del Trabajo, también a la Ley del Seguro Social, a la Ley del Infonavit, al Código Fiscal de la Federación y a las leyes de IVA y de ISR”, les dijo.