La campaña de inmunización en Israel comienza a reflejar resultados positivos en la prevención de infecciones por COVID-19. De acuerdo con el Ministerio de Salud, la mortalidad se habría reducido en 98.9 por ciento en las personas que recibieron la segunda dosis de la vacuna de Pfizer y BioNTech.

Jerusalén/Ciudad de México, 21 de febrero (EFE/SinEmbargo).– La vacuna Pfizer Inc. y BioNTech para la COVID-19 parece evitar que la gran mayoría de los receptores en Israel se infectaran, proporcionando la primera indicación del mundo de que la inmunización frenará la transmisión del coronavirus. La vacuna, que se implementó en un programa nacional de inmunización que comenzó el 20 de diciembre, tuvo una efectividad del 89.4 por ciento para prevenir infecciones confirmadas por laboratorio, según una copia de un borrador que se publicó en Twitter y que fue confirmado a Bloomberg.

Las empresas y el Ministerio de Salud de Israel trabajaron juntos en el análisis de observación preliminar, que aún no ha sido revisado por pares. Los resultados, también informados en Der Spiegel, son los últimos de una serie de datos positivos que surgieron de Israel, que ha dado más vacunas de COVID per cápita que en cualquier otro lugar del mundo. Casi la mitad de la población ha recibido al menos una dosis de vacuna.

Pero no es todo. El Ministerio de Sanidad israelí registró una reducción del 98.9 por ciento en la mortalidad por COVID-19 entre aquellos que recibieron la segunda dosis de la vacuna de Pfizer contra el coronavirus hacía al menos dos semanas. Si bien el comunicado no especificó cuántas personas fueron consideradas en el cálculo de las cifras difundidas, sí explicó que la comparación se realizó entre personas que habían recibido la segunda dosis de la vacuna hace al menos 14 días y quienes aún no recibieron ninguna.

De acuerdo con el Ministerio de Salud de Israel, la mortalidad se habría reducido en 98.9 por ciento en las personas que recibieron la segunda dosis de la vacuna de Pfizer y BioNTech. Foto: Abir Sultan, EFE.

Además del notable decrecimiento en la mortalidad, Sanidad identificó una reducción del 99.2 por ciento en la cifra de casos graves de la enfermedad y de un 98.9 por ciento en el número de pacientes hospitalizados a causa del virus. La cantidad de contagiados entre los vacunados se redujo en un 95.8 por ciento mientras que la cifra de pacientes que presentaron fiebre o síntomas respiratorios bajó en un 98 por ciento.

“La vacuna reduce significativamente la morbilidad y la mortalidad y este efecto se puede ver en la información sobre morbilidad en el país”, señaló el director general del Ministerio, Hezi Levy. Las últimas cifras de contagios, difundidas ayer, mostraron un 6.2 por ciento, el número más bajo en casi dos meses y que confirma la tendencia decreciente de los últimos días, tras oscilar en torno al 9 por ciento hasta hace menos de dos semanas.

El impacto de la vacunación se ha sentido también en la cifra de pacientes graves, que en los últimos 14 días se redujo en casi un 25 por ciento. Además, nueve de cada diez pacientes ingresados este viernes con COVID-19 a uno de los principales centros médicos del país, el Hospital Ichilov, eran personas sin vacunar.

Desde hace poco más de dos semanas todos los israelíes mayores de 16 años pueden acudir a inocularse, tras una veloz campaña de vacunación que comenzó con los mayores de 60 y que rápidamente fue incluyendo a otros sectores de la población. Hasta el momento, más de 4.2 millones de personas han recibido la primera dosis de la vacuna de Pfizer en Israel, mientras que casi tres millones fueron inoculados también con la segunda.

Con una población de unos nueve millones de habitantes, el país ha registrado casi 750 mil casos de coronavirus desde el comienzo de la pandemia, de los cuales 48 mil siguen aún activos y 5.521 fallecieron.