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Gallinas sentenciadas a muerte

Uno de los animales que más sufre en este mundo son las gallinas, han sido enormemente modificadas genéticamente para llegar a la gallina “ponedora” actual que produce huevo diariamente.

Las Defensoras | 2 comentarios
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  • Srita Talamantes: Cómo se le ocurre publicar semejante barbaridad? Qué esperaba? que se criaran las gallinas para que murieran de muerte natural? Recuerde que se los animales domésticos han sido parte importante de la alimentación humana desde hace milenios. Parece que ud trata de convertirnos en vegetarianos, o lo que está de moda veganos. Mejor escriba en medios especializados en estos asuntos y no venga aqui a predicar su gran preocupación por los animales; incluso creo que descubrió un hecho insólito “los animales también tienen frío”

  • Buena tarde. Saludo su interés en los animales productivos y las duras condiciones en que deben vivir a fin de satisfacer las necesidades de la población humana. Por lo mismo, agradezco la labor que desarrolla en favor de los animales y le aseguro que simpatizo mucho con su causa.
    Sin embargo, luego de leer su artículo, me preocupa que los argumentos vertidos no tengan la solidez que da el conocimiento en la materia. De ninguna manera tengo el ánimo de molestar, pero creo que la concienciación de las personas inicia con información suficiente y adecuada.
    Por cortesía, hubiera preferido comentarle algunas observaciones en un plano más privado, pero las herramientas de la página me lo impiden ya que sólo puedo hacer anotaciones en la parte de comentarios. Sé que esto de la protección animal es su tema y continuará escribiendo sobre ello, por la misma razón creo que sería una buena opción para usted el consultar algún especialista para pulir sus siguientes trabajos, creo que el público lector ganaría mucho con ello.
    1. No hay tal modificación genética. Las gallinas actuales son producto de selección que generación tras generación van estableciendo características que son deseables productivamente pero, genéticamente, son como lo pudo ser cualquier gallina del medioevo. Lo que sí se ha hecho es buscar “fijar” algunas características mediante selección y cruzas.
    2. Los huevos no son óvulos. En realidad se trata de una estructura que se encargará de nutrir y proteger a un embrión durante el tiempo que dura la incubación (21 días aproximadamente). Sí, el huevo tiene como parte de la estructura un óvulo, pero se trata de sólo una célula germinal de mínimo tamaño en relación con todo lo demás.
    3. La fecundación o la ausencia de ella es totalmente irrelevante fisiológicamente, tal como sucede con cualquiera otra hembra mamífera. Una vaca ovulará cada 21 días o una mujer ovulará cada 28, pero eso es parte de sus ciclos. Es un trabajo que el organismo debe hacer durante los ciclos reproductivos sin importar si habrá fecundación o no la habrá.
    4. Tampoco hay una modificación genética para hacer que las gallinas pongan un huevo cada 24-26 horas, eso es algo que hacen las aves cuando es su temporada de reproducción natural. Deben hacer su nidada en un corto tiempo y luego echarse en el nido para incubar (lo que en el rancho llaman ponerse culecas o simplemente encluecar). Con ello terminaría la postura intensa pero corta. La diferencia con una gallina ponedora es que, para ella, todo el año se convierte en época de cría pero eso, además de la selección, es producto de una alimentación muy rica en nutrientes y condiciones adecuadas de luz (complementada con luz artificial).
    5. Las gallinas no tienen un útero. Esta estructura es propia de los mamíferos ya que en ese órgano tiene lugar la gestación, cosa que no ocurre con reptiles o aves. De hecho, todo el aparato reproductor de una gallina correspondería a un ovario y una trompa de Falopio, solo que muy especializado en distintas tareas y con un tamaño incomparablemente mayor al de una estructura humana, bovina o porcina. Sí, de manera coloquial se le llega a llamar “falso útero” a la porción del oviducto donde se depositan las sales de calcio sobre la membrana testácea para formar el cascarón (es de hecho el sitio donde pasa más tiempo el huevo en formación).
    6. Es verdad que la formación del cascarón demanda grandes cantidades de calcio, pero es demasiado aventurado decir que la gallina no tiene oportunidad de recuperarse de esa pérdida. Si ese fuera el caso, en 10 días habría ya severas manifestaciones de ausencia de calcio, el ave estaría imposibilitada para poner un huevo más (con cascarón), para mantenerse de pie e incluso para poder hacer la transmisión de estímulos nerviosos ya que también para ello se requiere calcio. ¿Cómo se suple lo perdido? Con alimentos que contienen formas de calcio de muy fácil absorción, movilización y aprovechamiento. Pero hay otro dato que me parece más relevante y es el que tiene que ver con la producción de albúmina (la clara del huevo), que es proteína de la primera calidad y también implica una muy alta demanda de nutrientes. ¿Qué la aporta? Nuevamente una dieta “anormalmente” rica en proteína además de antes mencionado calcio.
    7. La naturaleza tiene algo parecido a un “control de calidad”. Me refiero a que, cuando la disponibilidad de materiales de construcción (nutrientes) se agota, el animal deja de producir lo que se espera de él, sea leche, huevo, carne, etcétera, lo que no sucede es que haya opción para producir algo de menor calidad biológica. Si quiere suspender la postura de una gallina, antes que emplear hormonales (que también suponen una alteración del normal funcionamiento fisiológico) habría que dejar de usar alimentos comerciales destinados a ponedoras y dar algo más sencillo y natural, además de suspender iluminación artificial porque el estímulo luminoso indica al hipotálamo que la temporada es propicia para la actividad reproductiva. Incluso valdría la pena pensar en oscuridad total por algunos días.
    8. No es común que un huevo se “atore”. Quizá haya una confusión con alguna infección previa que haya provocado daño en el oviducto y eso impida la calcificación o la expulsión. Eso sí es algo común en infecciones (curiosamente de origen respiratorio) como Bronquitis Infecciosa o Laringotraqueítis.
    9. Los tumores y el cáncer tampoco son una patología frecuente en aves jóvenes, como lo son todas las destinadas a la postura. Es tan corto su ciclo productivo que ni siquiera tienen oportunidad de desarrollar enfermedades degenerativas. Para darle una idea, desde el nacimiento de una pollita y hasta el momento en que rompe postura, transcurren unos 5 meses. A partir de ahí habrá un ciclo de postura de aproximadamente un año y será suspendido cuando llega la “pelecha”, que es cuando se mudan las plumas para el siguiente año. Durante la muda no hay postura y en la inmensa mayoría de las granjas comerciales es cuando desechan a todas las gallinas del lote. ¿Podrían poner más huevos en el futuro? Desde luego que sí, pero antes tendrán que seguir alimentándose sin producir por unas 6 semanas (desde que cae la primera pluma y hasta que surge la última) y luego el huevo será más grande pero con una velocidad de postura menor, lo cual a los empresarios avícolas no les resulta particularmente interesante desde el punto de vista económico.
    10. Con base en lo dicho en el apartado anterior, prácticamente la totalidad de las gallinas de granjas comerciales se envían a rastro al tener año y medio de edad. Porque además hay compromiso con las empresas incubadoras para comprar anualmente las nuevas pollas de reemplazo.
    11. Las gallinas no tienen colon ni recto, por tanto, tampoco pueden padecer cáncer en esos lugares.
    Para finalizar, me gustaría sugerirle algunos temas que implican maltrato derivado de la forma de explotación dominante y que algunos implican riesgos sanitarios también para los consumidores.
    – Uso indiscriminado de antibióticos y eventual generación de microorganismos resistentes.
    – Uso de antibióticos como promotores productivos (sin haber enfermedad).
    – Uso de granos que implican competencia con la alimentación de humanos.
    – Hacinamiento que provoca estrés y facilita el contagio de enfermedades.
    – Calendarios de vacunación demencialmente frecuentes (porque hay más oportunidades de contagio.
    – Canibalismo.
    – Regulación de precios mediante escasez artificialmente provocada mediante desechos anticipados.
    – Uso de cadáveres de las propias aves, como parte de la cadena productiva de los alimentos comerciales (al final también son proteína).

    De nuevo le reitero mi reconocimiento, le dejo un saludo. Estoy consciente de que mi comentario sonará demoledor, pero créame que tiene la mejor intención, para sugerirle involucrarse un poco más, desde lo teórico, en el tema que centra su interés.

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