La Secretaría de Salud ha alertado por el aumento de contagios en al menos 10 entidades del país, un indicador que podría derivar en una tercera ola de la epidemia.

 Ciudad Juárez (México), 21 abr (EFE).- Los casos de coronavirus ascienden en al menos 10 estados de México y las autoridades ya hablan de una posible tercera ola de COVID-19 que, en municipios como Ciudad Juárez, ha llevado a una creciente preocupación en el sector sanitario y de los comercios, muy golpeados por la crisis.

Tras 11 semanas con caídas continuas de contagios, los 10 estados que registran aumentos son Chihuahua, donde se ubica Ciudad Juárez, junto con Baja California Sur, Ciudad de México, Colima, Durango, Estado de México, Morelos, Nayarit, Quintana Roo y Tlaxcala.

A raíz de ello, el zar del Gobierno mexicano contra el coronavirus, Hugo López-Gatell, ha advertido a lo largo de la semana a los ciudadanos y a las autoridades locales que esto podría derivar en “una tercera ola de la epidemia”.

El país suma más de 2.3 millones de contagios y 213 mil 048 muertes, siendo la tercera nación del mundo por números absolutos de fallecidos, solamente tras Estados Unidos y Brasil.

Y según el reporte oficial más reciente de exceso de mortalidad, divulgado este martes, habría un 61 por ciento más de muertes por COVID-19 hasta el 6 de marzo. Con ello, el número de muertos sería ya de más de 332 mil personas.

Una cifra brutal que hace todavía más preocupante una nueva ola de contagios y fallecidos.

DOCTORES EN LA MIRA

México ha administrado más de 14.5 millones de dosis a adultos mayores, personal sanitario e incluso, desde este martes, a maestros.

El país ha vacunado a miles de doctores en la primera línea de lucha contra la COVID, pero hay decenas de miles más, muchos trabajadores de clínica privadas, ambulatorios o farmacias, que no han recibido el antídoto.

Ante esta situación alarmante, un grupo de doctores del sector privado se manifiestan estos días cerca de un puente fronterizo de Ciudad Juárez con el objetivo, dijeron, de pedir ayuda humanitaria y obtener la vacuna contra la COVID-19.

Los inconformes, acudieron al lugar con cartulinas que contenían frases como: “También yo soy primer contacto” o “Somos reales, somos médicos y sí existimos”.

Es notable el sentimiento de disgusto por no ser considerarlos en los grupos prioritarios para ser inmunizados.

“El sistema de salud se colapsó a finales del año pasado, se saturaron los hospitales y mucha gente fue a comprar oxígeno. Esa gente fue atendida por personal privado, que por su edad no han sido consideraros para ser inmunizados”, lamentó este miércoles a Efe el doctor Lorenzo Soberanes.

Mencionó que el Gobierno federal se ha olvidado también de las enfermeras personal de limpieza y laboratorios y no han sido considerados como personal susceptible por estar en el sector privado.

Médicos protestan pidiendo ser vacunados contra la COVID-19 frente al Hospital General de Ciudad Juárez, en el estado de Chihuahua Foto: Luis Torres, EFE.

El sector médico teme que Chihuahua regrese a semáforo epidemiológico rojo (peligro máximo), pues ello implicaría una mayor presión para los médicos.

Tras meses con varias regiones entre las cuerdas, hoy México tiene un nivel de ocupación bajo tanto en camas generales como para enfermos críticos. No obstante, Chihuahua es el estado más presionado, con una ocupación de las camas con ventilador de entre 30 por ciento y 49 por ciento.

En este contexto, alrededor de 300 profesionales se han sumado a una iniciativa del Colegio de Médicos y Cirujanos de Ciudad Juárez, para obtener la dosis en la vecina El Paso, en Estados Unidos.

COMERCIOS MUY PREOCUPADOS

En el sector de negocios, el panorama es desalentador para los empresarios.

“Apenas empezamos a tener gente en el establecimiento, y si regresamos al semáforo rojo, sería dar 5 o 6 pasos hacia atrás, un retroceso fuerte para la ciudad”, declaró a Efe Alberto Huerta, trabajador de un negocio sencillo de comida.

Como los médicos, aunque por motivos diferentes, él también teme que se decrete el semáforo rojo para Chihuahua, que implicaría la suspensión de la mayoría de actividades consideradas no esenciales.

Con desánimo, precisó que a aquellos a quienes les ha tocado vivir de ceca la covid-19 tienen más conciencia de cómo prevenir y aquellos que no la han padecido no creen en lo necesario que son los cuidados para evitarla.

“En este negocio tratamos de cooperar con la ciudad para que este virus afecte lo menos posible. Tenemos poco trabajando y con el cambio de semáforo seria recoger todo de nuevo”, lamentó.

Paramédicos ingresan hoy a una persona enferma de COVID-19 al Hospital General de Ciudad Juárez. Foto: Luis Torres, EFE.

El país tuvo una contracción económica histórica del 8.2 por ciento en 2020. Y a raíz de ello, según datos estadísticos, más de 1 millón de establecimientos cerraron sus puertas definitivamente.

Por lo que el negocio donde trabaja Huerta se asemeja al de millones de empresas esparcidas a lo largo y ancho de México que han pasado graves problemas, o han cerrado, durante la pandemia.