Diputados enviaron al Senado una reforma a la Ley de Hidrocarburos que, según señalan legisladores de oposición, permitirá Pemex retome un puesto monopólico.

Ciudad de México, 21 de abril (SinEmbargo/EFE).– La Cámara de Diputados aprobó un dictamen que reforma la Ley de Hidrocarburos para permitir a Petróleos Mexicanos (Pemex) volver a tener el control en la venta de combustibles.

Con 301 votos a favor, 147 en contra, y dos abstenciones, el Pleno de la Cámara de Diputados avaló en lo general y particular la reforma al artículo décimo tercero transitorio de la Ley de Hidrocarburos que entró en vigor en agosto de 2014, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.

La reforma ya fue turnada al Senado de la República y elimina la regulación asimétrica a la que estaba sujeta Pemex, la cual evitaba su dominio en la venta y comercialización de hidrocarburos, petrolíferos o petroquímicos, y por lo consiguiente se le daba más participación al sector privado.

Desde ayer, cuando la Comisión de Energía aprobó en fast track la reforma, las y los legisladores de oposición advirtieron que atenta contra el libre mercado y que tiene por objetivo que Pemex retome un puesto monopólico cuando mantiene el predominio con los agentes privados.

Sin embargo, el presidente de la Comisión de Energía, el morenista Manuel Rodríguez, defendió que la reforma busca garantizar igualdad de condiciones para las empresas.

“Estas acciones no implican volver al esquema de un monopolio estatal, sino todo lo contrario; de lo que se trata es transitar a un mercado en donde todos los participantes, incluyendo Pemex, se encuentren en igualdad de condiciones regulatorias”, expuso.

“Hoy lo que estamos viendo con esta reforma es el avance de un interés para monopolizar la actividad de los hidrocarburos en Pemex”, manifestó Hernán Salinas, Diputado del derechista Partido Acción Nacional (PAN).

El partido en el poder, el Movimiento Regeneración Nacional (Morena, izquierda), justificó la reforma como parte del “rescate” a las empresas del Estado, Pemex y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), una de las principales promesas del Presidente, Andrés Manuel López Obrador.

Apenas el 14 de abril, los diputados aprobaron otra reforma a la Ley de Hidrocarburos para que la Secretaría de Energía (Sener) tome el control de permisos de instalaciones que representen un “peligro inminente para la seguridad nacional, la seguridad energética o para la economía nacional”.

El dictamen de este miércoles “es parte de la contrarreforma energética del grupo mayoritario que en días pasados aprobó”, denunció la Diputada Soraya Pérez, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), autor de la reforma energética de 2013 impulsada por el presidente Enrique Peña Nieto (2012-2018).

Antes de la votación, la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), el organismo antimonopolios de México, alertó de posibles investigaciones contra Pemex, si se aprueba la reforma, que ahora discutirá el Senado.

Pemex controla el 81 por ciento del mercado nacional de gasolinas y el 71 por ciento de diésel, aunque la Comisión Reguladora de Energía (CRE) estableció una meta del 30 por ciento de participación privada para abandonar la regulación asimétrica, apuntó Jana Palacios, presidenta de la Cofece.

“Los mercados solo operan en beneficio de los bolsillos de los consumidores y el interés público cuando están bien regulados”, expresó la funcionaria.

La discusión de esta reforma ocurre cuando Pemex afrontó la “peor crisis de su historia” en 2020 con una pérdida neta de 21.417 millones de dólares, un 38.2 por ciento más que el resultado también negativo de 2019.

“Por el bien del sector energético es necesario que se deje de limitar a Pemex de manera injusta, y que pueda competir en igualdad de circunstancias ante los privados que participan en el mercado de hidrocarburos”, alegó la Diputada Beatriz Silvia Robles, a nombre de la bancada de Morena.

–Con información de EFE.