Un aspecto que resalta de esta puesta en escena es que confronta lo que pasa sobre el escenario y lo que vemos, por ejemplo, a través de la televisión, esto mediante pantallas que apoyan lo que ocurre en escena. Sí, teatro con pantallas que ofrecen al espectador dos formas diferentes de vivir la historia pero con una línea en común, lo que hace de esta experiencia teatral algo diferente.

Ciudad de México, 21 de julio (SinEmbargo).- Enamorarse de un incendio es una obra “sobre el amor y cómo se puede lograr en tiempos de cólera como los de ahora”, refirió la actriz Itarí Marta que junto a Verónica Merchant, Hamlet Ramírez y Luis Miguel Lombana, dan vida a tres historias que se entrelazan al hablar de amor bajo la dirección de Eduardo Pavéz Goye.

Enamorarse de un incendio es una adaptación de Romeo y Julieta y son tres historias entrelazadas y la historia central es un grupo de guionistas que están tratando de hacer una telenovela innovadora entonces están cuestionando cuál es la mejor historia de amor en el 2019, cuál historia de amor vale la pena contar en este mundo, en este momento histórico de la raza humana”, dijo a Magazine la actriz Itarí Marta.

La obra gira en torno al amor, pero ¿qué es el amor?, esa es una pregunta que Enamorarse de un incendio aborda. “Creo que una frase de la obra que puede contestar a la pregunta es: ‘el amor es una actividad que permanece’. Es decir, el amor tiene que ser gestos activos para demostrarlo, tal vez seguirnos preguntando qué es el amor es un poco retórico y tal vez tendríamos que pasar a concebirlo como una acción continua”, agregó Itarí.

La dirección de esta obra es de Eduardo Pavéz Goye. Foto: Cortesía PinPoint

Un aspecto que resalta de esta puesta en escena es que confronta lo que pasa sobre el escenario y lo que vemos, por ejemplo, a través de la televisión, esto mediante pantallas que apoyan lo que ocurre en escena. Sí, teatro con pantallas que ofrecen al espectador dos formas diferentes de vivir la historia pero con una línea en común.

“Ha sido una gran sorpresa la combinación de ambas cosas, generalmente lo que nos pasa a las personas que hacemos teatro es que no entendemos por qué prefieren ver una pantalla, por qué estar en el celular; muchas veces nos pasa a los actores que estamos dando función y de repente vemos un celular prendido y a veces no entendemos cómo es que tienes un ser vivo en frente y prefieres ver tu celular”.

Mientras el público ve el panorama completo de lo que ocurre frente a él puede también tener la oportunidad de observar detalles importantes que el director desea mostrar en las pantallas y que tal vez resulten de gran importancia en el relato.

“Dijimos vamos a hacer un cuestionamiento y en una obra ponemos una pantalla probablemente haya una sinergia en donde el espectador quiera estar ahí y quiera revalorar lo que vale que haya unos seres humanos ahí en vivo y por otro lado creo que la pantalla sirve para apoyar a la ficción, no para pelearse con ella sino para apoyarla y para poder apreciar ciertos detalles y poder contar la historia desde otro punto de vista desde el director, desde las imágenes que quiere el director que tú veas y yo creo que se convierte en un buen complemento, la televisión al teatro y genera una experiencia diferente”

En esta obra tres historias disímiles se entrelazan en su intento por hablar del amor. Foto: Cortesía PinPoint

Dónde: Teatro Rafael Solana (Av Miguel Ángel de Quevedo 687, San Francisco, 04320 Ciudad de México).
Funciones: Miércoles 20:45 hrs.
Temporada: 1 de mayo al 28 de agosto