Tres sujetos abordaron el auto en el que iba Gerardo Carrasco. Comenzaron los insultos y los golpes. La víctima pensó que lo matarían y abandonarían fuera de la Ciudad de México. 

Ciudad de México, 21 de julio (SinEmbargo).– Gerardo Carrasco, director de litigio estratégico de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), denunció que fue víctima de un secuestro exprés en la Ciudad de México.

A través de varios de mensajes de Twitter, Carrasco contó que el crimen ocurrió después de que terminó de cenar en Avenida Presidente Masaryk.

“Me sucedió hace alrededor de 33 horas. ¿Lugar y hora? Avenida Presidente Masaryk, sábado 20 de julio a las 5am, terminando de cenar tacos. Todo comenzó con una decisión muy estúpida, perder la paciencia al esperar a mi conductor de Uber. Iba con un amigo de la maestría”, escribió Carrasco.

“Un tipo amigable y bien vestido (35-40 años) se acerca y pregunta: ¿a dónde van? Nos dijo que cobra más barato que el Uber. Yo tenía prisa de llegar a mi departamento, estaba ya cansado. Se echó un chiste y nos dio confianza. Dijo que era taxi ejecutivo”, añadió.

Gerardo y su amigo abordaron el Passat negro y ahí, dijo, inició la pesadilla.

“A unas cuantas cuadras, en la esquina de Masaryk y la lateral del periférico, abren las puertas al mismo tiempo 3 tipos vestidos de negro, nos encañonan con pistola y empiezan los gritos, golpes y amenazas”, contó.

“Mientras me golpeaban con el puño y cortaban cartucho en mi cabeza, pedían que agacháramos la mirada sino “nos quebraban”. Jamás le dieron instrucciones al conductor, lo cual reflejaba complicidad, por lo que asumo que es parte de la misma banda”, narró.

Carrasco y su compañía fueron llevados por la fuerza a calles detrás de Avenida de las Palmas, mientras los secuestradores intentaban sacar dinero de sus tarjetas.

“Juré que una vez sacándonos toda la información nos iban a matar y aventar a algún lugar fuera de la CdMx”, contó Gerardo Carrasco.

“La “vuelta” duró alrededor de media hora. Gracias a Dios, nos terminaron aventando en alguna calle en la Colonia Alce Blanco, en Naucalpan. Después de unas cuadras, un buen samaritano nos prestó 20 pesos y un celular y pude pedirle a alguien que fuera por nosotros”, dijo.

La víctima señaló que la boca aún le sabía al metal de la pistola que usaron para amenazarlo.

“Mi única intención con este testimonio es que, por favor, traten de experimentar en cabeza ajena. La Ciudad de México, hoy en día, no ofrece condiciones para salir de noche, ya no. Sobre todo, en Polanco, Palmas, Roma, Zona Rosa, Condesa”, detalló.

El Director de Litigio Estratégico de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad dijo que presentará una denuncia por hechos.