Donald Trump, un imbécil de cuidado. Foto: Especial

Donald Trump, un imbécil de cuidado. Foto: Especial

Que Donald Trump es un imbécil es cosa bien sabida, incluso por sus más devotos admiradores, quienes, de hecho, lo admiran justamente por ello. Pero ¿qué clase de imbécil es y cuán peligrosas son su bufonería y majadería? Responder a estas preguntas es hoy un problema metafísico de primer orden y una urgencia existencial no sólo para los Estados Unidos sino para el mundo entero. El filósofo Aaron James, gran autoridad en el floreciente campo de los estudios imbecilológicos, ha visitado el oscuro bosque del trumperismo en busca de las ansiadas respuestas. Y las ha encontrado.

Ciudad de México, 21 de agosto (SinEmbargo).- “Trump es un imbécil sin idea de cómo funciona un gobierno”, ha dicho el escritor Stephen King. Tal vez inspirado por esta frase el filósofo estadounidense Aaron James se ha dedicado a estudiar cuán peligroso es el candidato republicano a la Presidencia en el vecino país, analizando minuciosamente los rasgos principales de su declarada imbecilidad.

Descrito como un hombre acomplejado por sus dedos rechonchos y cortos, rebajó el nivel de la discusión política con contendientes como Marco Rubio, al poner su propio pene comparándolo con sus extremidades, algo que según James, muestra claramente su imbecilidad.

“¡Miren estas manos! ¿Les parecen pequeñas?  Si las tiene pequeñas, también tendrá pequeño algo más. Pero les aseguro que todo está bien allá abajo”, dijo Trump.

“¿Qué clase de imbécil alude al tamaño de su pene ante un público educado , mientras nos pide que lo hagamos Presidente de los Estados Unidos y le confiemos, así, los códigos de lanzamiento de las armas nucleares”, se pregunta James.

Se trata de un libro con una lógica implacable, divertido y a la vez esclarecedor, destinado a determinar qué tiene “este imbécil” nacido como Donald Trump que lo hace tan especial.

“James desmenuza los rasgos típicos de las personas más infames. Demuestra de manera convincente por qué debemos tomarnos muy en serio el problema de la imbecilidad.”, ha opinado el periódico Los Ángeles Review.

Asunto de cuidado que de ninguna manera elabora la tesis de que el millonario neoyorquino sea un imbécil, dado que respecto a esta cualidad parece no haber dudas entre propios y extraños. En realidad lo que Aaron quiso saber y luego contarle a los lectores de su flamante libro Trump: Ensayo sobre la imbecilidad, editado en español por Malpaso, es de qué clase de imbécil estamos hablando.

La imbecilidad para el filósofo parece ser un rasgo masculino y consiste más o menos en creerse con ventajas en las relaciones sociales y saberse inmune a las críticas y quejas. Es decir, aquel que está convencido de que es mejor que los demás  y que por tanto no está dispuesto a cambiar ninguno de sus pensamientos ni acciones.

En el caso de Donald Trump, su peligrosidad radica en que la nula necesidad de pedir disculpas, repensar lo dicho o echarse para atrás reconociendo un error, se han convertido en cualidades atractivas para gran parte del electorado estadounidense y en “valores” desperdigados como un huracán en un discurso que no pudieron parar ni relativizar los viejos lobos de mar del Partido Republicano.

¿Queremos una sociedad organizada por un imbécil de tamaño semejante? Aaron James interpela: ¿Queremos correr ese riesgo?

10 COSAS POR LAS QUE DONALD TRUMP ES UN IMBÉCIL, SEGÚN AARON JAMES

Trump: Ensayo sobre la imbecilidad no tiene desperdicio. Es un libro que querrás tener reluciente en la biblioteca o en tu Tablet. No sólo porque plantea un problema de furiosa actualidad, sino también porque está escrito con voluntad clarificadora y lenguaje cercano, ameno.

Mientras tanto, nos animamos a hacer una guía mínima, especie de mapa que nos ayude a dimensionar el verdadero fenómeno que representa la peligrosa personalidad de un hombre con una autoestima exacerbada, irreflexivo y voraz, incluso carente de empatía con cualquier prójimo que se le ponga enfrente.

1.El comportarse como un payaso bobo constituye el estilo distintivo de la imbecilidad de Trump. Explica tanto su éxito como su conversión en un déspota que consiente la violencia.

El libro de Aaron James, ahora en español. Foto: Especial

El libro de Aaron James, ahora en español. Foto: Especial

2.Donald Trump tiene la mira puesta en el electorado y busca lo mismo que aquellos que quieren atraer a las chicas guapas: afirmar su valía haciendo que lo vean como un ser poderoso, a fin de sostener la imagen de “pez gordo” que tiene de sí mismo.

3.Si no existe un “Trump real” bajo las apariencias, es porque sabe cómo tenernos en ascuas, alternando con liberalidad entre diversos modos de presentarse a su auditorio. Se trata de lo que James llama “imbécil eficaz”, que habla con rapidez y en ocasiones a media frase.

4.Una de las cosas que lo hacen gracioso es que son demasiadas las cosas de las que no se da cuenta.

5.Suele echar “pestes” a diestra y siniestra. Es un vilipendiador prolífico y extravagante y, lo que no es menos importante, todo lo que dice “apesta”; es decir, el producto que presenta en sus discursos es un desbarajuste sin refinar. Es un embustero consumado, un charlatán conforme a la definición del filósofo Harry Frankfurt: alguien que habla sin guardar respeto alguno a la verdad.

6.Trump es un payaso bobo maestro del entretenimiento, porque parece no darse cuenta de la diferencia entre decir tonterías y hablar con cuidado y respeto a la verdad.

7.La táctica del imbécil hace que el oyente dude de sí mismo. Basta con rebatir sus argumentos para que se reafirme con más vehemencia en una falsedad o cambie de estrategia y niegue haber dicho nunca otra cosa; y lo dirá con una confianza suprema, capaz de debilitar la creatividad de la persona cooperativa.

8.No necesita conocer bien los hechos. “¿Tú crees que yo voy comprobando todas las estadísticas que leo?” le respondió a alguien que cuestionó su dudosa mención de datos.

9.Para Aaron James, Donald Trump es un imbécil inconsciente, de ninguna manera un manipulador cínico o intrigante, lo que no quita que quiera avanzar en el terreno de la política hablando maravillas de sí mismo, con ese “amor propio inflamado” que le es característico.

10.En un hombre racista, sexista, xenófobo, tal vez la imbecilidad no resulte su peor rasgo, anailiza el autor. No tiene rival a la hora de desplegar las artes propias del imbécil –bien como matón de patio de colegio, bien como boxeador dado a humillar al oponente-: Es un espectáculo en sí mismo y en eso consiste su principal atractivo. ¿Será que nos gustan los payasos bobos y nos sentimos atraídos por ellos aun asqueados?

¿Quién es Aaron James? Doctor en Filosofía por la Universidad de Harvard y profesor titular de filosofía por la Universidad de California, Irvine. Es el autor de Assholes: A Theory (2015) y de Fairness in Practice: A Social Contract for a Global Economy (2012). Recibió el premio Burkhardt Fellowshipdel American Council of Learned Societies que financió su año académico (2009-2010) en el Center for Advanced Study in the Behavioral Sciences en la Universidad de Stanford. En el 2013 fue profesor visitante del departamento de filosofía de la New York University.