Carmen Aristegui dio a conocer en su sitio de noticias un reportaje en el que señala que el Presidente Enrique Peña Nieto recurrió al plagio de su tesis. La periodista y su equipo tomaron notoriedad internacional cuando dieron a conocer la “casa blanca” de Angélica Rivera, la esposa del mandatario, un episodio que relaciona a la pareja presidencial con el empresario Armando Hinojosa, individuo mencionado en los Papeles de Panamá. Posteriormente, ella y su equipo fueron despedidos por MVS Noticias; la Primera Dama tuvo que devolver la propiedad y el Jefe del Ejecutivo ofreció una disculpa pública.

Ciudad de México, 21 de agosto (SinEmbargo).- La periodista Carmen Aristegui dio a conocer esta noche de domingo, en su sitio de internet, que el Presidente mexicano Enrique Peña Nieto plagió su tesis de licenciatura.

“Aristegui Noticias tuvo acceso a un amplio análisis de la tesis de Peña Nieto elaborado por un grupo de especialistas y académicos, quienes descubrieron que una buena parte de la tesis se realizó con materiales plagiados”, dice el sitio de la periodista.

“La historia se remonta a 1991, cuando Peña Nieto presentó su tesis para obtener el título de Licenciado en Derecho por la Universidad Panamericana”, dice el reportaje. Su tesis, “El presidencialismo mexicano y Álvaro Obregón”, quedó integrada por 200 páginas y 682 párrafos.

“Este medio corroboró directamente en los libros y fuentes originales de cada uno de los párrafos analizados en el estudio y concluyó que el hoy Presidente de México plagió al menos 197 párrafos de los 682 que integran el texto. Es decir, por lo menos el 28.8 por ciento del contenido de su tesis de abogado fue robado de las obras de otros autores”, agrega.

Presidencia de la República respondió esta misma noche, por medio de su vocero Eduardo Sánchez.

“El licenciado Peña Nieto presentó esa tesis hace 25 años. Cumplió con los requisitos establecidos por la Universidad Panamericana para titularse como abogado. Por lo visto errores de estilo como citas sin entrecomillar o falta de referencia a autores que incluyó en la bibliografía son, dos décadas y media después, materia de interés periodístico.  Bienvenida la crítica y el debate”, dijo.

La periodista y su equipo tomaron notoriedad internacional cuando dieron a conocer la “casa blanca” de Angélica Rivera, esposa del Presidente, un episodio que lo relaciona con el empresario Armando Hinojosa, individuo mencionado en los Papeles de Panamá.

Hinojosa, dueño de Grupo Higa, es un amigo del Presidente que ha sido ampliamente beneficiado con contratos por cientos de millones de pesos tanto del Estado de México como del Gobierno federal.

Después del reportaje, que marcaría para siempre el sexenio de Peña Nieto, Aristegui y su equipo fueron despedidos de MVS Noticias.

La Primera Dama tuvo que regresar esa propiedad, y el Presidente Peña Nieto ofreció recientemente disculpas públicas.

“El plagio más escandaloso es el que Enrique Peña Nieto cometió con una obra escrita por un antecesor suyo: Miguel de la Madrid Hurtado. A lo largo de su tesis nunca hizo referencia al ex Presidente y ni siquiera lo citó en la bibliografía”, dice Aristegui Noticias.

“Peña Nieto también se atribuyó palabras de al menos diez autores, entre ellos el historiador Enrique Krauze, y los doctores en derecho, Diego Valadés, Jorge Carpizo y Jesús Orozco Henríquez, actual integrante de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y ex magistrado electoral”, señala el reportaje.

LA EDUCACIÓN NO ES SU FUERTE

Según su perfil público, de 1984 a junio de 1989, Peña Nieto estudió la carrera de derecho en la Universidad Panamericana titulándose con la tesis “El presidencialismo mexicano y Álvaro Obregón”, publicada en 1991.

Aristegui recordó antes, en un video donde anunciaba el reportaje, una de la pifias más notorias de Peña Nieto: cuando, en su calidad de candidato del PRI a la Presidencia, acudió como invitado, en diciembre de 2011, a la Feria Internacional del Libro en Guadalajara.

Durante una conferencia de prensa, el reportero del diario español El Mundo Jacobo García le pidió a Peña Nieto nombrar tres libros que hubieran marcado su vida.

“Pues he leído varios, desde novelas, que me gustaron en lo particular. Aunque difícilmente me acuerdo del título de los libros. La Biblia es uno”, dijo el candidato priísta.

Peña Nieto comenzó entonces un nervioso soliloquio que fue metiéndolo cada vez más en un fango. Dijo que, seguramente alentado por su vocación por la política, había leído La Silla del Águila, libro que equivocadamente adjudicó al historiador Enrique Krauze y no a Carlos Fuentes, autor de la obra escrita en 2003 y Premio Cervantes de Literatura.

Más tarde el mismo día, a través de su cuenta de Twitter, Peña Nieto corrigió: “La Presidencia Imperial de E Krauze y La Silla del Águila de C Fuentes, dos libros que disfruté leer y hoy confundí. Se los recomiendo”.

Meses después, poco antes de la elección, Fuentes dijo:

“No quiero ni pensar que Enrique Peña Nieto pueda ser Presidente de la República y no porque no ha leído nada… por la demostración pública de ignorancia que hizo en este momento un hombre que me parece que no está preparado para ser Presidente de México. Los problemas son demasiado grandes, los desafíos son enormes y el personaje me parece muy pequeño”.

“El gobierno va a ser muy difícil porque los problemas del país se acumulan y el señor Peña Nieto y la gente del PRI en general no tienen respuestas convincentes para los problemas actuales del país”, agregó.

ADEMÁS

EL REPORTAJE QUE MARCÓ EL SEXENIO: LA CASA DE 86 MILLONES DE PEÑA NIETO

 

Los errores y fallas de Peña Nieto, especialmente cuando de citar eventos históricos se trata, podrían dar forma ya a una amplia compilación.

Benito Juárez murió en 1872. Pero Peña Nieto, durante un evento realizado en Pachuca en enero de 2013, le adjudicó al Benemérito de las Américas la creación del estado de Hidalgo en 1969.

En otra ocasión, Peña Nieto dijo que la capital del estado de Veracruz era Boca del Río y no Xalapa; se refirió a Monterrey como un estado y no como la principal ciudad de Nuevo León y aseguró que Lagos de Moreno y León eran entidades del país y no dos ciudades de Jalisco y Guanajuato respectivamente.

En otra ocasión, confundió Ojinaga, Chihuahua, con la ciudad nipona de Okinawa y, durante el Foro Económico de Davos en 2014 se refirió a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) como OSD.

A todos esos resbalones se suman varios momentos bochornosos en los que el Presidente ha intentado expresarse en inglés con, por decirlo de algún modo, resultados poco alentadores.

A poco más de dos años de que termine su gestión, recordó Aristegui en su video donde anuncia el reportaje, el Presidente Peña Nieto tocó fondo en el mar de la desaprobación popular. Hace una semana el periódico Reforma publicó su más reciente sondeo de evaluación de la actual administración. Setenta y cuatro por ciento de los encuestados desaprobó el desempeño de Peña Nieto. Sólo 23 por ciento de la población palomeó su gestión.

La calificación del mandatario en el trabajo demoscópico de Reforma fue de 3.9 por ciento, lejos del 6.3 que obtuvo en un sonde similar en abril de 2013, meses después de asumir la Presidencia.

Para los encuestados, dos fueron los ámbitos en los que Peña Nieto ha tenido su peor desempeño: combate a la corrupción y gestión económica.

LA RESPUESTA TEXTUAL DE PRESIDENCIA

Respuesta del Vocero a la solicitud del periodista Rafael Cabrera

Después de que Carmen Aristegui anunció que difundirá un reportaje sobre…

“una faceta no conocida de Enrique Peña Nieto”, recibí el siguiente mensaje de Rafael Cabrera, miembro de su equipo:

“Esta noche vamos a publicar un reportaje sobre una serie de irregularidades cometidas por el presidente Peña Nieto en su tesis de licenciatura. Quisiéramos una versión de la presidencia o de él, en particular.

Si lo considera necesario, podemos reunir (sic) con usted para mostrarle el material que hemos corroborado.”

En virtud de que no puedo dar versiones de algo que desconozco, le pedí que me enviara sus preguntas.  Me respondió lo siguiente a las 13:26, vía correo electrónico:

– “No tenemos un formulario con varias preguntas, nuestro interés es saber si tiene un comentario sobre lo que publicaremos.

“A partir de una revisión de la tesis “El presidencialismo mexicano y Álvaro Obregón (…), se detectaron párrafos con citas mal hechas y un amplio porcentaje de plagio a por lo menos diez de los autores referidos en su bibliografía.

“Queremos saber si la Presidencia o el señor Enrique Peña Nieto tendrían algo que comentar al respecto. “

“En caso de que lo consideren necesario, el día de hoy podríamos mostrarle a usted o a él los elementos con los que se sostiene este reportaje.”

Reitero que no puedo dar una versión sobre algo que desconozco por lo que le pedí que me enviara la información concreta de la que necesitaba comentarios. En respuesta a mi petición sólo me envió este cuadro:

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Con base a lo anterior, a continuación respondo con el comentario que me solicitó Rafael:

El licenciado Peña Nieto presentó esa tesis hace 25 años. Cumplió con los requisitos establecidos por la Universidad Panamericana para titularse como abogado.

Por lo visto errores de estilo como citas sin entrecomillar o falta de referencia a autores que incluyó en la bibliografía son, dos décadas y media después, materia de interés periodístico.

Bienvenida la crítica y el debate.