López-Gatell aseguró que el hecho de que AztraZeneca haya hecho público el caso es esencial para que la investigación sobre el fármaco sea más profunda y tanto la seguridad como su eficacia sean garantizadas.

Ciudad de México, 21 de septiembre (SinEmbargo).- Hugo López-Gatell Ramírez, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, pidió no “conclusiones anticipadas” sobre las reacciones adversas que ha provocado la posible vacuna de AztraZeneca, en un segundo voluntario.

“No debemos saltar a una conclusión anticipada porque carecería de un fundamento científico apropiado de que la vacuna es insegura”, dijo el subsecretario durante la conferencia de prensa diaria sobre el desarrollo de la pandemia en México.

López-Gatell explicó que el laboratorio farmacéutico con sede en Reino Unido dio a conocer que un nuevo voluntario presentó una enfermedad neurológica aguda inflamatoria -posiblemente mielitis transversa-, durante la fase ensayos clínicos de la vacuna contra la COVID-19.

A este respecto, aseguró que el hecho de que AztraZeneca haya hecho público el caso es esencial para que la investigación sobre el fármaco sea más profunda y tanto la seguridad como su eficacia sean garantizadas.

“Es una señal importante a considerar y estoy tranquilo de que el comité de seguridad y monitoreo de datos del ensayo clínico del laboratorio AstraZeneca está haciendo el proceso adecuado de vigilancia y por eso se pueden detectar estos casos”, señaló.

López-Gatell detalló que en caso de que sigan presentándose estos casos con mayor regularidad y se compruebe la relación con la vacuna, la fase tres de pruebas clínicas podría ser suspendida por completo.

Sin embargo, dijo que “no por tener un segundo caso voluntario con este tipo de afección se puede llegar a una conclusión, pues hay un comité muy al pendiente detectar, analizar, y evaluar los riesgos de las personas voluntarias que participan en el ensayo clínico”.

Durante los inicios del mes de septiembre, los ensayos de la vacuna que desarrolla AstraZeneca en conjunto con la Universidad de Oxford habían sido suspendidos ante la sospecha de que el medicamento experimental causó mielitis en una primer voluntaria.

En este sentido, la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios del Reino Unido aseguró que dicha reacción no tuvo relación con la vacuna que recibió la voluntaria, de modo que los ensayos clínicos continuaron.