Wall Street reaccionó de manera negativa, igual que otras grandes plazas, a la expansión de la pandemia de COVID-19 en varios países europeos. A esa preocupación se sumaron las dudas sobre el avance del paquete de estímulo en el Congreso de EU.

Preocuparon también las implicaciones del reportaje lanzado este domingo por el ICIJ sobre el lavado de dinero por parte de los grandes bancos del mundo.

Nueva York, 21 de septiembre (EFE).- Wall Street cerró este lunes con pérdidas y el Dow Jones bajó un 1.84 por ciento tras una jornada volátil marcada por el aumento de casos de COVID-19, el temor a una nueva ola de confinamientos y la falta de acuerdo en el Congreso de Estados Unidos respecto a un nuevo paquete de estímulo.

Según datos provisionales al término de la sesión en la Bolsa de Nueva York, el Dow Jones moderó su caída y acabó recortando 509.72 puntos y se situó en 27 mil 147.70 unidades, lastrado especialmente por American Express (-5.14), Dow Inc (-4.92), 3M (-4.86), Caterpillar (-4.64) y Honeywell (-4.41).

El selectivo S&P 500 descendió un 1.16 por ciento o 38.41 puntos, hasta 3 mil 281.06 enteros; y el índice Nasdaq, que aglutina a las tecnológicas más importantes, retrocedió un leve 0.13 por ciento o 14.48 puntos, hasta 10 mil 778.80 enteros.

El parqué neoyorquino vio dispararse la volatilidad casi un 12 por ciento esta mañana y el Dow Jones llegó a caer más de 900 puntos en su peor momento, aunque la situación se enderezó de cara al toque de la campana.

Por sectores, el más perjudicado fue el de los materiales básicos (-3.41), seguido por el industrial (-3.38) y el energético (-3.27).

El tecnológico logró salir a flote y avanzó un 0.76 por ciento, impulsado por grandes tecnológicas como Apple (3.03), Microsoft (1.07) y Amazon (0.19).

Wall Street reaccionó de manera negativa, igual que otras grandes plazas, a la expansión de la pandemia de COVID-19 en varios países europeos encabezados por Reino Unido, Francia y España, que hace temer por una nueva ola de confinamientos.

A esa preocupación se sumaron las dudas sobre el avance del paquete de estímulo para paliar los efectos del coronavirus, que está encallado desde julio en el Congreso de EU, tras el fallecimiento este viernes de la icónica jueza del Tribunal Supremo Ruth Bader Ginsburg.

En el plano doméstico, preocuparon también las implicaciones del reportaje lanzado este domingo por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, en inglés) sobre el lavado de dinero por parte de los grandes bancos del mundo.

El sector financiero cedió un 2.49 por ciento y entre los grandes bancos destacó la caída del más grande de EU, JPMorgan Chase (-3.09).

El mercado también observó con temor la escalada de tensión entre Washington y Pekín, después de que este fin de semana el Ministerio de Comercio chino divulgara una lista de “entidades no fiables” en lo que puede ser interpretado como una represalia por el veto estadounidense a las aplicaciones WeChat y TikTok.

En el plano corporativo, la fabricante emergente de automóviles eléctricos Nikola bajó casi un 20 por ciento tras la dimisión de su fundador y presidente, Trevor Milton, en medio de una investigación de las autoridades por supuesto fraude.

Por su parte, el petróleo de Texas cerró este lunes con una caída del 4.4 por ciento, hasta 39.31 dólares el barril, contagiado por las ventas masivas en el mercado bursátil y por la preocupación que genera una posible sobreoferta global de crudo.

Al cierre de Wall Street, el oro cedía a 1 mil 918.80 dólares la onza; el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años bajaba a 0.669 por ciento y el dólar ganaba valor frente al euro, con un cambio de 1.1766.