A ocho años de su homicidio, los restos de la mujer fueron depositados en una tumba del camposanto de Toluca, luego de permanecer por más de 80 meses en una fosa común ubicada en el municipio de Huixquilucan.

Estado de México/Ciudad de México, 21 de septiembre (AFondo/SinEmbargo).- El calvario para la familia de Mónica, la primera víctima del asesino serial conocido como “Monstruo de Toluca” se prolongó luego de que por temas de burocracia, encargados del panteón local impidieran durante varias horas que fuera sepultada.

A ocho años de su homicidio, los restos de la mujer fueron depositados en una tumba del camposanto de Toluca, luego de permanecer por más de 80 meses en una fosa común ubicada en el municipio de Huixquilucan.

Sin embargo, la madre y hermana así como otros conocidos de la víctima tuvieron que enfrentar trabas de los directivos para permitir que los restos fueran dejados en el cementerio este lunes mientras caía una tormenta.


Un tema de papeleo, como la falta de empatía y sensibilidad obligó a los deudos a esperar en la entrada aún cuando una camioneta con el cuerpo de la muchacha aguardaba acompañada de una lluvia intensa.

Las puertas fueron cerradas, obligando a la activista Frida Guerrera a denunciar el actuar del personal, lo que consideró era una revictimización tras acompañar el caso, la presión ayudó para que se hiciera el sepelio.

“Martha ha pasado durante ocho años toda serie de descalificaciones. Hoy no fue la excepción. Finalmente a las 17:30 Moni fue inhumada”, escribió en su cuenta de Twitter.

Mónica fue asesinada en septiembre de 2012 junto con su padre por Óscar García Guzmán, quien narró a sangre fría cómo cometió los crímenes y después arrojó el cadáver de la joven en una barranca en Huixquilucan.

Tras ser levantada por peritos en calidad de desconocida fue llevada hasta una fosa común donde el pasado 4 de agosto fue inhumada y los estudios de ADN confirmaron su identidad fue reconocida por su mamá.

EL “MONSTRUO DE TOLUCA” MATÓ A SU PROPIO PADRE

Aunque estuvo prófugo, Óscar siempre lucía aseado y perfumado, mantenía su voz aguda afeminada, pero imponía su físico. Este presunto asesino serial habría comenzado su carrera criminal cuando aún era menor de edad, con el homicidio de su padre.

Obsesivo y enamorado, a lo largo de poco más de una década dejó al menos seis cadáveres que aún la Fiscalía trata de reconstruir. Él narra que ha matado a dos hombres, además, cuatro mujeres desde 2006.

El historial de Óscar pasó desaparecido durante casi 12 años, según ha confesado el propio hombre de 28 años de edad, que dice amar a sus tres perros y una gata, piezas claves para su arresto. El sujeto habría asesinado a su papá.

Su captura, realizada en la colonia Cascos de Santo Tomás en la Ciudad de México, en las inmediaciones del Politécnico Nacional, mientras comía una torta, se dio tras una investigación por el presunto asesinato de tres mujeres.

El estudiante de Psicología en la Universidad Tecnológica de México (UNITEC) que logró escabullirse de las autoridades por unas cinco semanas, advierte “le fascinó matar”. De acuerdo con el hombre, vive sin remordimientos por lo que hizo y lo disfrutaba desde que empezó.

El detenido que ahora se encuentra en el penal de Santiaguito, en el municipio mexiquense de Almoloya de Juárez, confesó los homicidios que supuestamente cometió en el Valle de Toluca.

-Con información de Crhistian de Jesús, vía A Fondo.