La población japonesa vive terremotos con frecuencia debido a la ubicación de su país. En el 2011 se registró un devastador tsunami después de un terremoto.

La comunidad japonesa que habita en Cancún puso un centro de ayuda humanitaria en el interior del estadio de beisbol Beto Avila. Foto: Archivo/ Cuartoscuro

La comunidad japonesa que habita en Cancún puso un centro de ayuda humanitaria en el interior del estadio de beisbol Beto Avila. Foto: Archivo/ Cuartoscuro

Tokio, 21 de octubre (EFE).- Un fuerte terremoto de 6,6 grados de magnitud en la escala abierta de Ritcher sacudió hoy la prefectura nipona de Tottori (oeste de Japón) sin que se activara la alerta de tsunami, según informó la Agencia Meteorológica nipona (JMA).

El seísmo se produjo a las 14.07 hora local  y tuvo su hipocentro a 10 kilómetros de profundidad en el centro de la prefectura de Tottori, al oeste de la isla de Honshu -la mayor del archipiélago nipón- y a unos 650 kilómetros al sur de la capital nipona.

El temblor se ha registrado después de otro de intensidad menor, de 4,2 grados, a las 12.12 hora local en la misma prefectura.

El seísmo alcanzó el nivel 6 inferior en la escala japonesa cerrada de 7 grados (centrada en las zonas afectadas más que en la intensidad del temblor) en Tottori, y el nivel 5 en las colindantes Okayama y Shimane.

Las autoridades de la región no han informado de daños personales ni materiales significativos, aunque sí hubo interrupciones en el servicio de trenes de alta velocidad (Shinkansen) que conecta las ciudades de Hakata y Osaka.

En Kioto y Osaka, dos de las mayores ciudades del país y también en su parte occidental, el seísmo se dejó notar con una intensidad del nivel 4 en la escala nipona.

Por su parte, Shikoku Electric Power informó de que revisando la situación del reactor número 3 de la central nuclear de Ikata (suroeste), que fue reactivado a comienzos de agosto.

Japón se asienta sobre el llamado anillo de fuego, una de las zonas sísmicas más activas del mundo, y sufre terremotos con relativa frecuencia por lo que las infraestructuras están especialmente diseñadas para aguantar los temblores.