Expertos dicen que en el transcurso de una sola ducha, alrededor de 100 mil microperlas pueden ingresar al sistema de alcantarillado. Foto: Greenpeace México.

Por Alejandro Olivera*

Las microperlas son un tipo de microplástico con función específica para fregar o exfoliar. En cosmética, “microplástico” se refiere a todos los tipos de pequeñas partículas de plástico (menores a 5 mm) que se agregan intencionalmente a cosméticos y productos de cuidado personal. A menudo se usan como agentes emulsionantes o simplemente como rellenos baratos.

Las microperlas se fabrican cada vez  más con el fin de reemplazar los materiales exfoliantes naturales (como la piedra pómez, la avena y las cáscaras de nuez) para su uso en cosméticos como los limpiadores, pastas dentales y exfoliantes abrasivos.

Estudios recientes destacan que algunos productos cosméticos contienen aproximadamente la misma cantidad de plástico (en peso) que el embalaje del envase de plástico. Sin embargo, las microperlas no se disuelven en el agua, pues están diseñadas para desecharse a través del desagüe; y cuando existen, las plantas de tratamiento no están diseñadas para eliminar partículas microplásticas, lo que significa que su destino final son los ecosistemas acuáticos.

Expertos dicen que en el transcurso de una sola ducha, alrededor de 100 mil microperlas pueden ingresar al sistema de alcantarillado. Cifras del Departamento de Medio Ambiente del Reino Unido sugieren que entre 0.01 por ciento y 4.1 por ciento de la contaminación microplástica marina proviene de fuentes de productos cosméticos. De hecho, se estima que actualmente se liberan 8 billones de microperlas a mares y ríos diariamente a través de plantas de tratamiento de aguas residuales.

Específicamente, se pueden encontrar microperlas en algunos productos como la pasta de dientes, protector solar, exfoliantes faciales, gel de baño, cosméticos como base y rubor, y otros productos para el cuidado de la piel. Para saber si hay microperlas en los productos, se debe buscar alguno de los siguientes ingredientes: Polietileno (PE) Tereftalato de polietileno (PET) Nylon (PA), Polipropileno (PP) Polimetilmetacrilato (PMMA). La lista es más extensa, sin embargo estos son los más comunes.

Una vez en el agua, las microperlas pueden tener un efecto perjudicial en la vida marina, el medio ambiente y la salud humana. Esto se debe a su composición, capacidad de absorber toxinas y potencial para transferirlas la cadena alimentaria marina. Allí, los peces, las tortugas y otros animales acuáticos se alimentan de pequeños trozos de plástico, que a menudo no se pueden distinguir de los alimentos.

Estos pequeños plásticos persisten en el medio ambiente, ya que son casi imposibles de eliminar. Muestra de ello es un estudio que hicimos recientemente el Centro para la Diversidad Biológica y Greenpeace México junto con científicos de la Universidad Autónoma de Baja California Sur, la Universidad Veracruzana y la UNAM, en donde encontramos que uno de cada cinco peces en México contenía algún tipo de microplásticos en su tracto digestivo.

A diferencia del caso de las bolsas de plástico y popotes, ha habido intervenciones limitadas para reducir las microperlas, sin embargo también ha habido un reciente interés de implementar políticas para reducir su uso. La mayoría de estas políticas públicas se relacionan con la prohibición de la venta de productos cosméticos que contengan microperlas.

El apoyo público para prohibir las microperlas está creciendo y ha impulsado la acción de empresas multinacionales, ONGs y políticos responsables. Por ejemplo, Unilever, The Body Shop, IKEA, Target Corporation, L’Oreal, Colgate Palmolive, Procter & Gamble y Johnson & Johnson de alguna forma han reconocido el problema de las microperlas en sus productos de cuidado personal, y muchas ONGs de más de 30 países están trabajando o ayudando a aprobar medidas legislativas para prohibir los productos de cuidado personal con microperlas.

Ejemplo de esto son varios estados de los Estados Unidos, entre los que se incluyen Illinois, Colorado, Connecticut, Nueva Jersey, Maine, Maryland y Wisconsin, que tienen reguladas o prohibidas las microperlas. Asimismo, países como Taiwán, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Canadá, Inglaterra, Suecia y Francia ya han los han prohibido, mientras que en la India, Italia y Sudáfrica ya están discutiendo su prohibición.

En México, podría ser posible esta prohibición a través de una modificación a la Ley General de Salud, por ello desde el Centro para la Diversidad Biológica y Greenpeace México lo estamos impulsando. Si son las mismas grandes marcas que ya no distribuyen en los países en los que han prohibido la venta de cosméticos con microplásticos, ¿por qué no podrían hacerlo en México? No deben tener un doble estándar y los legisladores deben modificar nuestras leyes para hacer esto posible, si no queremos seguir inundando nuestros océanos de plástico.

*Alejandro Olivera es representante en México del Centro para la Diversidad Biológica (CBD)

Estudio de microplásticos en peces: https://www.greenpeace.org/mexico/publicacion/3377/estudio-sobre-el-impacto-de-la-contaminacion-por-microplasticos-en-peces-de-mexico/

Campaña Plásticos de GPMX: https://www.greenpeace.org/mexico/participa/liberate-del-plastico/