Los manifestantes comenzaron a caminar por una de las avenidas hacia el oriente de Santiago, cantando canciones del cantautor chileno Víctor Jara o consignas de “no violencia”.En algunos puntos de la marcha, no obstante, comenzaron a registrarse incidentes, con lanzamiento de gases lacrimógenos por parte de las fuerzas del orden.

Santiago de Chile, 21 oct (AP/EFE).-El General de división del Ejército chileno Javier Iturriaga, responsable de la seguridad durante el estado de emergencia decretado en Santiago, estableció este lunes el tercer toque de queda en la capital chilena y el resto de la región Metropolitana ante la persistencia de los disturbios.

“He llegado a la convicción de que necesitamos nuevamente decretar toque de queda“, dijo el militar en una comparecencia pública.

El toque de queda estará vigente desde las 20.00 hora local de este lunes, hasta las 06.00 del martes hora local

El Instituto Nacional de Derechos Humanos informa que desde el inicio del estallido social en Chile hace cuatro días, mil 333 personas fueron detenidas y 37 personas fueron heridas por armas de fuego.

Una hora antes de la vigencia del toque de queda en el gran Santiago se registraban al menos tres saqueos a supermercados, los más afectados por hechos vandálicos después del subterráneo.

La policía militar vigila un supermercado mientras la gente hace fila para esperar a que abra, en Santiago, Chile, el lunes 21 de octubre de 2019. La capital chilena amaneció el lunes en calma después de tres días de protestas y actos de vandalismo que surgieron después de que la gente se manifestara contra el aumento de las tarifas del metro. Foto AP/ Luis Hidalgo

Tras el calmado despertar de la capital chilena este lunes, miles de ciudadanos comenzaron a concentrarse en distintos lugares de la ciudad, principalmente en la céntrica Plaza Italia, en una protesta masiva y de momento mayormente pacífica pero en la que se registran algunos incidentes.

Estudiantes y miembros de grupos sindicales se reúnen para una manifestación en Santiago, Chile, el lunes 21 de octubre de 2019. Foto: AP/Miguel Arenas

Los manifestantes comenzaron luego a caminar por una de las avenidas hacia el oriente de Santiago, cantando canciones del cantautor chileno Víctor Jara o consignas de “no violencia”.En algunos puntos de la marcha, no obstante, comenzaron a registrarse incidentes, con lanzamiento de gases lacrimógenos por parte de las fuerzas del orden.

Asimismo, a su paso, se fueron cerrando algunas paradas de metro de la línea 1, la única que se habilitó para funcionar en esta jornada.

En otras zonas de Santiago, como la plaza de Ñuñoa, donde el domingo tuvo lugar una manifestación pacífica, volvieron a concentrarse cientos de personas con cacerolas.

Las manifestaciones ciudadanas en protesta por la carestía y las desigualdades del país se dan también esta jornada en otras zonas del país, como en las ciudades de Valparaíso (centro) y Concepción (sur), donde sí se han registrado enfrentamientos entre ciudadanos y Fuerzas de Seguridad desde temprano, motivando que se decretaran sendos toques de queda para esta noche.

La capital de Chile aspiraba a recuperar la normalidad este lunes, en la primera jornada laboral desde que se radicalizaran las protestas sociales, con una línea de metro abierta y un aumento de los servicios de autobuses para tratar de que los ciudadanos acudan a sus trabajos con normalidad.

Además, se registraban largas filas de personas frente a los supermercados, que abrieron sus puertas custodiados por militares o carabineros que también resguardaban varias paradas del metro.

Los restos de un supermercado quemado y saqueado por manifestantes en Santiago, Chile, el lunes 21 de octubre de 2019. Foto: AP/Luis Hidalgo

El alza del precio del pasaje del metro motivó una ola de protesta que fue en aumento y acogió otras reclamaciones contra la precariedad de la sanidad, las jubilaciones o el sistema educativo.

Desde el pasado viernes, grupos violentos han radicalizado las protestas, que se han cobrado hasta el momento al menos once muertos y que obligó a que se decretara el toque de queda en varias ciudades.

La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y expresidenta chilena Michelle Bachelet exhorta a los actores políticos y a la sociedad civil “a que inicien el diálogo y eviten la polarización de palabra o de hechos”, tras la violencia y los disturbios que se han extendido en el país en los últimos días.

Al menos ocho personas han muerto aunque esta cifra podría elevarse, según distintas fuentes. Además, según el Instituto Nacional de Derechos Humanos, otras 44 personas han resultado heridas, nueve de ellas graves, y 283 habrían sido detenidas en el contexto de las protestas, indicó el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos en un comunicado.

Los manifestantes ondean una bandera chilena pintada con el mensaje “Piñera renuncia” durante una manifestación en Santiago, Chile, el lunes 21 de octubre de 2019. Foto AP/ Miguel Arenas

“Estoy muy preocupada y triste de ver la violencia, la destrucción, los muertos y los lesionados en Chile en los últimos cinco días,”, dijo Bachelet. “Es esencial que todos los actos que han provocado lesiones y muerte, tanto por parte de las autoridades como de los manifestantes, sean sometidos a investigaciones independientes, imparciales y transparentes.”

Un hombre sostiene un cartel de protesta contra el presidente Sebastián Piñera durante una manifestación en Santiago, Chile, el lunes 21 de octubre de 2019. Foto: AP/Miguel Arenas

Agregó que “las autoridades deben actuar en estricta conformidad con los estándares internacionales de derechos humanos. Cualquier aplicación del estado de emergencia debe ser excepcional y en base a la ley”.

“Exhorto al gobierno a que trabaje con todos los sectores de la sociedad hacia soluciones que contribuyan a calmar la situación… También urjo a todos los que están planeando participar en las protestas de hoy y de los próximos días, que lo hagan de forma pacífica”.