El 2019, el primer año completo de Durazo en el cargo, cerró con un récord de 34 mil 673 homicidios dolosos y cerca de mil feminicidios, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Por Juan Manuel Ramírez G.

México, 21 de octubre (EFE).- Los 22 meses de gestión del Secretario de Seguridad de México, Alfonso Durazo, quien este miércoles renunció para buscar el Gobierno del estado de Sonora en las elecciones del 2021, han dejado un legado de claroscuros en un tema prioritario para la administración del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Al frente de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Durazo enfrentó el reto de revertir la ola de violencia e inseguridad que azota al país desde hace más de una década y apenas se quedó en el intento.

“Durazo deja una vacante en el Gobierno de México y a la vez en el gabinete de seguridad que es muy difícil de cubrir por la curva de aprendizaje que conlleva asumir dicho cargo”, dijo en entrevista con EFE María de Haas, especialista en Seguridad Nacional.

La especialista reconoció que en el trabajo del funcionario “se observó una mejora de tendencia en la baja de los delitos que afectan a los ciudadanos, pero en la opinión pública estos resultados no satisfacen”.

Señaló que si esos resultados “se enfocan solamente en el índice de homicidios dolosos, en lo que va de esta administración se han presentado más de 65 mil asesinatos”.

El 2019, el primer año completo de Durazo en el cargo, cerró con un récord de 34 mil 673 homicidios dolosos y cerca de mil feminicidios, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Entre enero y septiembre de 2020, el país sumó 26 mil 231 homicidios dolosos, un 1 por ciento más que en el mismo periodo de hace un año y 724 feminicidios, el 0.4 por ciento más frente a los 721 casos de los primeros nueve meses de 2019.

Aunque, según la cifras en su gestión hay importantes bajas en otros delitos de alto impacto como el secuestro (-37.6 por ciento) o el robo (-22 por ciento), quedan pendientes por resolver.

SIN RESULTADOS

El funcionario ha mantenido todos estos meses que se logró una “línea de contención” con la inseguridad, evitando que se disparara la violencia.

“No podemos fingir que el problema es sencillo. Así es que tampoco podíamos dedicarnos a administrar el caos que habíamos heredado”, dijo este miércoles.

Erubiel Tirado, coordinador del diplomado de Seguridad Nacional, Democracia y DD.HH. en la Universidad Iberoamericana, consideró que en términos de resultados, la de Durazo fue “una mala gestión”.

“Es una gestión deficiente, mala, oscurecida por el protagonista del Presidente López Obrador y por la preeminencia del sector militar en materia de seguridad lo que va de esta administración”, apuntó.

Para Tirado, Durazo “ha sido un funcionario acorde a la personalidad del régimen y del Presidente” y señaló que su trayectoria política confirma lo que era el antiguo régimen en los años fuertes del Partido Revolucionario Institucional (PRI) “cuando se premiaba la incondicionalidad y la mediocridad”.

El especialista cree que tras la crisis de seguridad ante la detención en Estados Unidos del exsecretario de la Defensa Nacional Salvador Cienfuegos, un buen mensaje hubiera sido “mantener a Durazo en su posición, independientemente de sus malos resultados”.

A decir de Tirado, Durazo es un “superfuncionario, pero está acotado por el Presidente y el militarismo de este régimen”

MANDO CIVIL O MILITAR

Por la salida de Durazo, dice De Haas, López Obrador consideraría dos opciones, uno es el subsecretario de la SSPC, Ricardo Mejía Berdeja, y la otra es el general retirado Sergio Alberto Martínez Castuera, actual coordinador General de Centros Federales.

“Se requiere un perfil técnico que no tenga ambiciones políticas y ante este escenario un perfil militar sería la mejor opción”, expuso De Haas, historiadora y especialista en Política y Seguridad Internacional de la Universidad Anáhuac de México.

Señaló que el perfil elegido deberá dar continuación a los acuerdos del gabinete de seguridad, que se reúne todos días en Ciudad de México, y que han sido desarrollados en estos últimos meses.

Para Tirado, el relevo debería ser un civil pero “se ha dejado crecer demasiado el apabullamiento militarista de López Obrador, tanto así que estamos empezando a ver normal que los militares ocupen espacios civiles, pero la función de seguridad pública está reservada para el ámbito civil”.

CARRERA POLÍTICA

Durazo fue la apuesta de López Obrador en su estrategia de seguridad, que pasaba por la creación de la Guardia Nacional y la recuperación de la Secretaría de Seguridad Pública, cartera suprimida por el Presidente Enrique Peña Nieto (2012-2018).

Nacido en Bavispe, Sonora, en 1954, Durazo fue secretario particular del excandidato presidencial Luis Donaldo Colosio, asesinado en 1944 en Tijuana, Baja California, y secretario particular del Presidente Vicente Fox (2000-2006), además dirigió el área de comunicación de la presidencia aunque renunció en 2004.

Su anuncio de que buscará ser gobernador de Sonora en las elecciones del 2021, le mereció la crítica de Fox, quien en Twitter escribió: “vaya despedida, nada que presentar en más de dos años más que fracasos y más fracasos. Aguas (alerta) Sonora, no puedes ir con un fracasado”.