Andrés Manuel López Obrador dijo, ante los líderes del G20, que la atención médica, medicinas y vacunas deben ser gratuitas para todos.

Ciudad de México, 21 de noviembre (SinEmbargo).- La crisis económica que ha dejado la pandemia debe enfrentarse ayudando primero a los pobres, dijo hoy Andrés Manuel López Obrador, Presidente de México, ante los líderes del G20.

“Enfrentar las dos crisis: la sanitaria y la económica, nos ha dejado sufrimientos y calamidades, pero también lecciones importantes. Señalo algunas: la salud es un derecho humano fundamental que el Estado tiene que garantizar, haciendo a un lado el afán de lucro, la atención médica, vacunas y medicinas deben ser gratuitas y de aplicación universal, como lo establece la resolución de México, aprobada en la ONU casi por unanimidad”, dijo el mandatario durante su participación.

“Es mejor prevenir que curar, de ahí la importancia de promover una alimentación saludable, evitar los productos con exceso de sal, azúcares, grasas y químicos. Tengamos en cuenta que los más afectados por la pandemia son los enfermos de hipertensión, diabetes, obesidad. Esas enfermedades se originan por la mala alimentación y ausencia de ejercicio”, señaló el Presidente.

El mandatario dijo que hay que considerar a la familia como la principal institución de seguridad social, evitar su desintegración y no abandonar a los adultos mayores en albergues o asilos que no suplen el amor de los seres queridos.

“Hay que confiar más en la responsabilidad de la gente. Garantizar ante toda circunstancia la libertad y abandonar la tentación de imponer medidas autoritarias como el confinamiento excesivo o el toque de queda. Nada por la fuerza, todo por el convencimiento y la razón”, agregó.

“El rescate económico debe hacerse de abajo hacia arriba, primero ayudar a los pobres. No sólo destinar dinero a empresas o instituciones financieras. No convertir la deuda privada en deuda pública. Evitar el endeudamiento y menos si es en beneficio de pocos y a costa del sufrimiento de muchos”, añadió.

La cumbre anual de líderes del G20, marcada por la crisis económica provocada por la pandemia de la COVID-19, comenzó hoy de forma virtual con un discurso transmitido en en directo del rey Salman bin Abdulaziz de Arabia Saudí, país organizador del evento al ejercer la presidencia rotativa del grupo.

La pandemia, que ha matado a más de 1.37 millones de personas alrededor del mundo, ofrece al G20 la oportunidad de demostrar cómo ese tipo de agrupaciones puede facilitar la cooperación internacional para encarar crisis de semejante magnitud, aunque también deja al desnudo sus deficiencias.

El G20 está integrado por Alemania, Arabia Saudí, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica, Turquía y la Unión Europea.

España es un país invitado permanente, mientras que Suiza, Jordania y Singapur han sido invitados también a participar este año.

En conjunto los países miembros del G20 representan un 85 por ciento de la producción económica mundial y tres cuartas partes del comercio internacional.

-Con información de EFE y AP.