A grandes rasgos, los animales parecen estar honrados de ser asesinados por cazadores siempre y cuando sean transportados en una Toyota Hilux. Lo que hace entre ver que la muerte de un ser vivo es justificable y vale la pena sí lo trasladas en la camioneta japonesa promocionada.

Así publicita Toyota su nueva camioneta. Foto: Especial

Así publicita Toyota su nueva camioneta. Foto: Especial

Ciudad de México, 21 de diciembre (SinEmbargo).- Un nuevo video de Toyota ha puesto en tela de juicio el criterio que las empresas tienen para crear sus spots publicitarios.

Parece que la empresa japonesa no pudo tener peor juicio para promocionar la nueva camioneta Hilux 2016 en Nueva Zelandia. Los creativos de la compañía Saatchi & Saatchi  en aquel país produjeron un anuncio que en vez de vender, ha resultado repudiable para la audiencia.

Y es que, a contramano de la tendencia mundial en favor de los derechos de los animales, la agencia basó todo el concepto que rodea su anuncio en escenas donde persiste la violencia contra otras especies.

A grandes rasgos, los animales parecen estar honrados de ser asesinados por cazadores siempre y cuando sean transportados en una Toyota Hilux. Lo que hace entre ver que la muerte de un ser vivo es justificable y vale la pena sí lo trasladas en la camioneta japonesa promocionada.

No sólo se puede escuchar a los animales recitando palabras de reconocimiento a la pick up, sino que los creadores del promocional creyeron que era una buena idea el que los animales aparecieran incitando a los cazadores para ser asesinados y así pudieran disfrutar de la comodidad de la camioneta.

Bajo la idea anterior es que el video inicia con un alce aproximándose a los cazadores y pisando un madero para ser detectado; posteriormente se observa que el cuadrúpedo es baleado mientras dice “Oh, que alegría ser transportado en una Hilux. Yo no voy a ser cazado, voy a ser felizmente capturado”. La escena termina con el animal amarrado sobre el capote de la camioneta.

Así publicita Toyota su nueva camioneta. Foto: Especial

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Otra parte del anuncio exhibe a una zarigüeya, que a mitad de la noche va a la carretera para quedarse parada sobre sus cuatros patas traseras, abrir los brazos y esperar a que la “fantástica Hilux” pase por encima de ella. Los publicistas al parecer consideraron que para hacer de esta mortal colisión algo más memorable, tenían que reproducir sonoramente el momento del atropellamiento, así que se puede escuchar fielmente como la camioneta pasa por encima del marsupial.

Además, cabe destacar que los pasajeros ni siquiera se detienen y que la zarigüeya termina diciendo “me quedo aquí honrada abrazando mi destino”. ¿Desde cuándo despedazar a un animal con un coche es honorable?

Así publicita Toyota su nueva camioneta. Foto: Especial

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Patos, peces, langostas, ninguna especie se salva de esta aberrante apología a la caza y el maltrato animal. No se puede concebir cómo nadie de la agencia Saatchi & Saatchi o de Toyota, que debió revisar este comercial antes de mandarlo al aire, cuestionó las consecuencias de divulgar un comercial que por muchos ha sido descrito como salvaje.

Después de cientos de quejas, la empresa Toyota decidió retirar el comercial y hacer publico un comunicado en el que se disculpaba por cualquier ofensa que hubieran causado. Su mensaje también enfatiza que no hay imágenes de animales reales en el anuncio; según ellos, los animales retratados en el anuncio son personajes animados.

Así publicita Toyota su nueva camioneta. Foto: Especial

Así publicita Toyota su nueva camioneta. Foto: Especial

A pesar de que la filial de la compañía automotriz censuró el video y dijo haber “escuchado y considerado los comentarios de las personas”, la realidad es que antes del escándalo a ningún miembro de la empresa le pareció que hubiera algo erróneo en el sacrificio de animales en pos de su marca.

La queja no tiene que ver con que se hayan utilizado animales verdaderos o efectos de computadora, el problema de fondo es que el comercial fomenta la cinegética. Y, aunque la libertad creativa debe respetarse, no se puede permitir que una marca apele a la violencia.