Para el Gobierno federal se estima un endeudamiento neto de 2.7 por ciento del PIB en 2016, menor respecto al estimado para 2015 de 3.2 por ciento del PIB. La Secretaría de Hacienda expuso que el manejo responsable de la deuda pública es un elemento fundamental de la política macroeconómica.

se prevé una reducción en las necesidades de financiamiento del sector público para 2016. Foto: Cuartoscuro/Archivo.

La SHCP prevé una reducción en las necesidades de financiamiento del sector público para 2016. Foto: Cuartoscuro

Ciudad de México, 21 de diciembre (SinEmbargo).– La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) dio a conocer el Plan Anual de Financiamiento 2016, en el que plantea un menor endeudamiento del gobierno de la República en niveles de 2.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

En congruencia con el Programa Económico aprobado por el Congreso de la Unión para el ejercicio fiscal de 2016, que incluye una reducción del déficit presupuestario de 0.5 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB), se prevé una reducción en las necesidades de financiamiento del sector público para 2016.

Para el Gobierno federal se estima un endeudamiento neto de 2.7 por ciento del PIB en 2016, menor respecto al estimado para 2015 de 3.2 por ciento del PIB, precisó la dependencia en un comunicado.

En 2016 las amortizaciones de capital, tanto de deuda interna como externa, representarán aproximadamente 5.9 por ciento del PIB, cifra menor a 6.1 por ciento del PIB estimado para 2015.

El Ejecutivo estableció como un objetivo prioritario hacer de la estabilidad macroeconómica una política de Estado, lo cual adquiere mayor relevancia en las condiciones actuales de la economía mundial.

Al respecto, se destacan cinco factores que contribuyen a que el país esté bien posicionado para enfrentar el entorno externo en favor de las familias mexicanas: el primero, el proceso de consolidación fiscal que ayudará a estabilizar y reducir el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público.

Además, una estructura sólida y bien manejada de la deuda pública; una inflación baja y estable; un sistema financiero sano y bien capitalizado; y la implementación de las reformas estructurales que otorgan al país mejores perspectivas de crecimiento tanto en el corto como en largo plazo.

La Secretaría de Hacienda indicó que el manejo responsable de la deuda pública es un elemento fundamental de la política macroeconómica de la actual administración.

Una estrategia prudente de endeudamiento coadyuva a la fortaleza de la hacienda pública, condición indispensable para la estabilidad macroeconómica y el crecimiento económico, puntualizó la dependencia.