En noviembre, el Departamento de Justicia estadounidense solicitó “la desestimación de los cargos penales contra Cienfuegos para que pueda ser investigado y, si corresponde, ser acusado, de conformidad con la legislación mexicana”.

Ciudad de México, 21 de diciembre (SinEmbargo).- Autoridades mexicanas desclasificaron hoy la nota diplomática enviada al Gobierno de Estados Unidos el 28 de octubre de 2020 relacionada con la detención del General Salvador Cienfuegos Zepeda, Secretario de la Defensa Nacional durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.

“La Secretaría de Relaciones Exteriores -Dirección General para América del Norte- saluda atentamente a la Embajada de los Estados Unidos de América en México, y hace referencia a la información relativa a la detención del C. Salvador Cienfuegos Zepeda, ocurrida el 15 de octubre de 2020 en la ciudad de Los Ángeles, California”, dice el documento. Se reveló luego de que el Presidente Andrés Manuel López Obrador lo solicitara.

“Al respecto, la Secretaría de Relaciones Exteriores manifiesta su profundo extrañamiento por la falta de información sobre la investigación que condujo a la detención del nacional mexicano. El Gobierno de México se permite destacar que, de conformidad con los instrumentos suscritos por ambos países y los acuerdos de cooperación en materia de seguridad, la relación con el Gobierno de Estados Unidos se caracteriza por la existencia de sólidos lazos de confianza y cooperación, por lo que sorprende a este gobierno que se hayan solapado los mecanismos formales de intercambio de información y cooperación disponibles en el caso en comento”, agrega la nota diplomática.

“La Secretaría de Relaciones Exteriores hace válida la ocasión para reiterar a la Embajada de los Estados Unidos de América en México la seguridad de su más alta y distinguida consideración”, concluye.

En noviembre, el Departamento de Justicia estadounidense solicitó “la desestimación de los cargos penales contra Cienfuegos para que pueda ser investigado y, si corresponde, ser acusado, de conformidad con la legislación mexicana”.

El regreso a territorio nacional del General Salvador Cienfuegos Zepeda fue sorpresivo y extraordinario. De inicio, su arresto en la ciudad de Los Ángeles el pasado 15 de octubre sacudió la relación entre México y Estados Unidos por la participación de la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), que tenía vigilado al General las 24 horas del día en territorio nacional sin conocimiento del Gobierno mexicano.

El General Cienfuegos Zepeda fue entregado a México el pasado 18 de noviembre para ser investigado en el país. Un día antes, el Fiscal General de Estados Unidos, William P. Barr, y el Fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, anunciaron que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos proporcionó a México pruebas del caso y se comprometió a continuar con la cooperación para apoyar la investigación de autoridades mexicanas.

El General duró 33 días encarcelado. El 15 de octubre fue detenido cuando estaba por abordar un vuelo rumbo a Miami. El 5 de noviembre se declaró “no culpable” de los cargos que la Fiscalía estadounidense le imputaba: asociación delictiva para distribuir e importar drogas y lavado de dinero.

A pesar que el Canciller mexicano Marcelo Ebrard Casaubón dijo que la decisión tomada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos no era “un camino a la impunidad”, el General no fue detenido. A su arribo a México, Cienfuegos Zepeda solo fue llevado a una sala privada en las oficinas del hangar de la FGR donde le realizaron un dictamen pericial médico y le informaron que ya es investigado en el país; luego el mando militar se retiró a su casa.