Casa Caracol, Xilitla, S.L.P. Foto Tomás Calvillo Unna. Foto: Especial

LV

Descubre en la madrugada
la extrema extrañeza
de sí mismo

y anda así todo el día
al verse en la nada
tras bambalinas

esta exigencia de estar solo
en la quietud de su abandono

es una afirmación
la voluntad rendida
de su evidencia

la cultura despliega
sus artificios
maravillas y desastres
en el mismo ágape

los mil ríos
los mil nombres
las caligrafías de las aves
y las nubes

los relatos de las piedras
los secretos a voces de la lluvia
el revelador sueño de los óleos
el poder desperdiciado de la música
el espejo de la danza
en el muro de los años

la locura encauzada del teatro
y el trabajo
el triunfo implacable
del dinero y su engaño

la rendición de cuentas
de la escritura

la tormenta que llega
y se va
en esta cadencia
siempre por aprender
su mismo amor
inexplicable

PROFECIA

Y más hacia el norte
mientras el tren avanza
el silencio es mayor
no se conversa en los vagones
las palabras son esa luz
que cede con serenidad dorada a la noche
las mujeres y los hombres
sin importar edad
no pronuncian su mirar
no duermen
viajan así
enmudecidos
el mar no se escucha todavía
los años que restan se cuentan con las manos
los niños no lo saben
las siluetas de los árboles y las montañas
les pertenecen
son sus sueños
algo intuyen
con sus brazos asemejan una ola
dos
tres
pareciera que comienzan a oír
el oleaje se aproxima
es un latido que estremece.

 

LAS VENTANAS

Las ventanas
¿nos separan o reúnen?
sólo sé
que guardan el silencio.