Más de 35 años después, Richard sigue siendo uno de los asesinos en serie más conocidos de todos los tiempos. La docuserie explica cómo se dio caza al infame asesino y se le llevó ante la justicia.

Por Víctor Millán

Ciudad de México, 22 de enero (ASMéxico).- La nueva docuserie de Netflix, Night Stalker: The Hunt for a Serial Killer, traducida en español como Acosador Nocturno: A la caza de un asesino, explora la truculenta historia real de Richard Ramírez, que fue uno de los asesinos en serie más infames de la historia de Estados Unidos.

La ola de crímenes de Richard Ramírez aterrorizó a California y al mundo entero en 1985. No tenía una firma clara, y sus víctimas eran hombres, mujeres y niños. La edad no era un factor, ni la raza ni el nivel socioeconómico. Fue una carrera contrarreloj para un joven detective llamado Gil Carrillo y el investigador de homicidios Frank Salerno para encontrar al hombre apodado como el “Acosador Nocturno” del que solo tenían el patrón de que asesinaba, precisamente, sin patrón alguno.

Más de 35 años después, Richard sigue siendo uno de los asesinos en serie más conocidos de todos los tiempos. La docuserie explica cómo se dio caza al infame asesino y se le llevó ante la justicia.

LOS ASESINATOS DE RICHARD RAMÍREZ

La ola de crímenes de Richard Ramírez comenzó en 1984. Asesinó, violó y apuñaló a una viuda de 79 años llamada Jennie Vincow en junio de 1984. Casi un año después, en marzo de 1985, Richard volvió a atacar. Disparó y mató a Dayle Okazaki y atacó a su compañera de piso, María Hernández, que sobrevivió. Esa misma noche, mató a Tsai-Lian Yu. Los asesinatos consecutivos provocaron un frenesí mediático.

Siguió cometiendo una serie de asesinatos, violaciones y robos. En su juicio de 1989, fue condenado por 13 cargos de asesinato, 5 intentos de asesinato, 11 agresiones sexuales y 14 robos. Más tarde aún, en 2009, Richard fue vinculado al brutal asesinato de Mei Leung, de 9 años, en San Francisco, con una prueba de ADN.

Afirmando ser satanista, Richard obligó a algunas de sus víctimas a “jurar por Satanás” mientras las aterrorizaba. Durante su primera comparecencia ante el tribunal, Richard levantó la mano para mostrar un pentagrama dibujado en ella.

Antes de ser condenado a morir en la cámara de gas, Richard despotricó en el tribunal. Sus últimas palabras antes de ser sentenciado fueron: “Lucifer habita en todos nosotros… No lo entendéis… y no se espera que lo hagáis, no sois capaces de ello. Estoy más allá de vuestra experiencia. Estoy más allá de hacer el mal. Legiones de la noche, raza de la noche. No repitáis los errores del Acosador Nocturno y no tengáis piedad. Seré vengado”.

Otro añadido a esta truculenta historia es que se casó en la cárcel. La relación entre Richard y Doreen Lioy comenzó en 1985 después de que ella empezara a visitarle en la cárcel. Se casaron en 1996. “Es amable, divertido y encantador”, dijo ella. “Creo que es una gran persona. Es mi mejor amigo; es mi colega”, dijo a la CNN en 1997. Al parecer, lo dejó en 2009.

Ramírez murió por complicaciones de un linfoma el 7 de junio de 2013, a la edad de 53. Había estado recibiendo tratamiento en el Hospital General de Marin, en California. En ese momento, el asesino en serie también había estado sufriendo “abuso crónico de sustancias y una infección viral crónica de hepatitis C”.

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