La hipertensión y la diabetes son las enfermedades más comunes que padecen las personas que han fallecido por COVID-19.

Por Araceli Martínez Ortega

Los Ángeles, 22 de febrero (La Opinión) .- Cuando en California se decretó la alerta por la pandemia de COVID-19 en marzo de 2020, a Emilio López no es que le entrara el miedo, pero reconoce que decidió tomar sus precauciones.

“Tengo 65 años y desde hace 15 años sufro de diabetes y estoy bajo medicamentos. Así que cuando comenzó la contingencia sanitaria, a sabiendas de que corría más riesgos por tener una enfermedad crónica, decidí quedarme en casa, salir lo necesario y siempre con mascarilla”, dice.

Los primeros meses de la crisis de salud se le subieron los niveles de azúcar por la falta de actividad física debido al confinamiento impuesto para prevenir la propagación de COVID. “Yo juego tenis y en cuanto se abrieron las canchas, volví a jugar cuatro y cinco veces a la semana con la ventaja de que es al aire libre y se puede mantener la distancia social”.

Al ejercitarse, Emilio recuperó sus niveles de glucosa, pero se siente aún más tranquilo desde que le pusieron la primera dosis de la vacuna Moderna contra COVID, y está en espera de recibir la segunda toma para la semana entrante. “La información que yo tengo es que la COVID-19 se alimenta del azúcar, y por eso quienes tenemos diabetes estamos en mayor peligro”, dice.

Una mujer con diabetes tipo dos se prepara para inyectarse insulina. Foto: John Locher, AP.

El Departamento de Salud Pública del condado de Los Ángeles ha dado a conocer que 92 por ciento de las personas que han muerto de COVID-19 tenían condiciones de salud previas. La hipertensión y la diabetes son las enfermedades más comunes preexistentes de quienes han perdido la vida por coronavirus. Solo hasta el 20 de agosto del año pasado, se reportó que dos mil de los fallecidos en el condado, tenían diabetes.

MÁS COVID Y MÁS DIABETES

Los latinos han sido el grupo con el mayor número de casos positivos y muertes por COVID en el condado de Los Ángeles y en California. Hasta el 20 de febrero, en el condado de Los Ángeles, nueve mil 854 latinos han muerto por COVID, mientras que 541 mil 504 han sufrido la enfermedad, según reporta el Departamento de Salud Pública del condado de L.A.

La comunidad latina también es afectada de manera desproporcionada por la diabetes. El Departamento de Salud Pública de California reporta que 9.7 por ciento de los hispanos en el estado, tienen diabetes. En Estados Unidos, el 17 por ciento de los latinos la padecen comparado con el ocho por ciento de los blancos no hispanos; y tienden 1.4 veces más a morir de diabetes que los blancos no hispanos.

Un paramédico en la zona de triage COVID-19. Foto: Mario Jasso, Cuartoscuro.

“La obesidad, la hipertensión y la diabetes pueden contribuir a que COVID-19 sea una enfermedad más seria”, dijo la directora de Salud Pública del condado de L.A., Bárbara Ferrer. “Todos podemos ayudar a evitar que se infecten, si usamos mascarillas, mantenemos distancia social, y si nos aislamos y ponemos en cuarentena cuando sea necesario, podemos salvar vidas”.

En su página web, la Asociación Americana de Diabetes expone que no hay suficiente información para asegurar que los diabéticos tienden a adquirir más el coronavirus que la población general. Sin embargo, el problema que la gente con diabetes enfrenta, si contraen el virus, es que tienden a presentar mayores complicaciones.

La Opinión reportó el caso reciente de Raúl Guerrero, un padre de familia que murió por COVID, quien padecía diabetes, así lo reveló Aída Cuamatzi, su esposa y madre de las dos mejores hijas que le sobreviven.

Entre diciembre y enero, la pareja formada por Arturo y Amparo Ferrell de 66 y 65 años de edad falleció por coronavirus. Ambos, según dijeron sus hijos, padecían de diabetes. Arturo, además era sobreviviente de cáncer de colón.

El verano pasado, la pandemia cobró la vida de Brenda López quien pereció a los 43 años, dejando prácticamente en la orfandad a seis de sus hijos, cinco de ellos menores. Según reveló Juan José Martínez, su hijo mayor de 19 años, Brenda sufría de diabetes.

René Beltrán murió de COVID el 30 de septiembre a los 69 años. Le sobreviven dos hijos, cinco nietos y un bisnieto. Su hermana Imelda Beltrán dijo que René tenía poco tiempo que le habían diagnosticado la diabetes.

LOS DIABÉTICOS, LOS MÁS EXPUESTOS 

El doctor Ilian Shapiro, dice que nuestras comunidades ha sido una de las más afectadas por COVID, en parte porque padecemos problemas crónicos de salud relacionados con el consumo de pan, harina, fritos y comida chatarra.

“Un diabético está más expuesto porque el azúcar alta le baja las defensas”, dice. En cambio, un diabético que mantiene la diabetes controlada, si le ataca COVID, tiene menos problemas”.

Las cinco cosas que el doctor Shapiro recomienda a los diabéticos para escapar de COVID son: eliminar las fritangas y los refrescos, hacer ejercicios aunque sea en la casa durante media hora, dormir bien y para lograrlo hay que evitar la cafeína y el uso de pantallas por la noche.

Los nutriólogos recomiendan mejorar la alimentación, controlar su peso, continuar con sus dosis de medicinas a pacientes con enfermedades como diabetes e hipertensión. Foto: Diego Simón Sánchez, Cuartoscuro.

Pero además recomienda evitar el estrés y llevar a cabo actividades que nos reporten ciertas satisfacciones como ayudar a los más necesitados de la comunidad. “Les recuerdo que la diabetes se puede prevenir con alimentación, ejercicio y manejo del estrés. Estos tres elementos no sirven no solo contra la diabetes sino contra el cáncer y el asma”.

De acuerdo al Informe Nacional de Estadísticas de Diabetes 2020, la mayor prevalencia de diabetes diagnosticada entre los hispanos, la tienen los de origen mexicano con una tasa de 14.4 por ciento, seguidos por los puertorriqueños con 12.4 por ciento, los centroamericanos y sudamericanos con una tasa de 8.3 por ciento, y los cubanos con 6.5 por ciento.

COMER EN CASA

La nutrióloga mexicana Dalia Aliphas dice que para prevenir la diabetes y proteger nuestro sistema inmune durante la pandemia, hay varios consejos básicos recomendados no solo por ella sino por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Lo primero es mantener una dieta equilibrada, evitando los refrescos y la comida procesada. Lo mejor son las frutas y verduras. También debemos consumir leguminosas como los diferentes tipos de frijoles, nueces, granos enteros”.

Aconseja que en vez de pedir comida para que nos la traigan a la casa, es mejor prepararla nosotros. “A veces las porciones de los restaurantes son más grandes, y comemos más de lo que nuestro cuerpo necesita y subimos de peso. Recordemos que la diabetes está muy relacionada con la obesidad”.

Otros consejos dados por la nutrióloga Aliphas son: consumir menos carnes rojas y bajar la cantidad de grasas saturadas. Por ejemplo, preferir las leches y quesos libres de grasas o con grasa reducida.

También recomienda evitar las carnes frías procesadas y el azúcar añadida, pero sobre todo los refrescos y jugos enlatados que están llenos de azúcar.

El consumo de refresco o bebidas azucaradas aumenta el riesgo de la diabetes. Foto: Andrea Murcia, Cuartoscuro.

“Está comprobado que el azúcar puede ser tan adictiva como una droga”, subraya.

Y recuerda que cuando en México, los frijoles y tortillas se consumían mucho más, existían menos problemas de obesidad. “Cuando llegaron las franquicias, hubo un cambio tremendo en nuestro estilo de vida”.

Sugiere además el consumo de vitaminas como la C y el Zinc que están relacionadas con la fortaleza del sistema inmune, y la vitamina D que es la del sol, y de la que hay mucha insuficiencia en las personas que viven en climas nublados y que trabajan desde casa. Puedes contactar a la nutrióloga Dalia Aliphas en: @daliaalipha

UN RIESGO LATENTE

Según da a conocer, Mariana Gómez, directora de Mercados Emergentes Beyond Type 1, una organización sin fines de lucro cuya misión es cambiar lo que significa vivir con diabetes, los adultos en Estados Unidos tienen el 40 por ciento de probabilidad de desarrollar diabetes tipo dos, pero si se trata de personas de origen hispano, el riesgo es de más de 50 por ciento.

“Las complicaciones por el manejo inadecuado de esta condición de vida también son más evidentes en nuestra población. La población latina tiene mayor riesgo de desarrollar nefropatía diabética (falla renal), y retinopatía diabética (problemas en retina)”.

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