Recientemente, la Fiscalía General del estado de Coahuila afirmó que, de manera formal, existen denuncias de cuatro víctimas en la entidad que fueron abusadas en seminarios e iglesias reiteradamente por hasta seis años, y en su testimonio señalaron a por lo menos once curas que habrían cometido delitos sexuales contra menores, y que son pertenecientes a las diócesis de Saltillo, de Torreón y de Piedras Negras.

 Coahuila/Ciudad de México, 22 de marzo (SinEmbargo/Vanguardia).- Después de un año de haber empezado la lucha contra “El Padre Meño”, Ignacio Martínez Pacheco por fin reveló dos de los 18 nombres de los presuntos curas pederastas que han oficiado misas dentro de la Iglesia Católica de Coahuila.

Además, la Fiscalía General del Estado de Coahuila reveló que existen once curas señalados por estos delitos en el estado, José Ignacio Martínez Pacheco, el activista contra la pederastia clerical, aseguró que tiene ya algunos de los nombres de los curas que presuntamente habrían atentado contra la integridad sexual de menores son: Adolfo Villanueva, y Jorge Alonso Campos Rodríguez.

Ambos curas, han pertenecido al régimen de la Diócesis de Saltillo. En el caso de Adolfo Villanueva, se sabe que este aún oficia misas en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús ubicada en la calle Leona Vicario del Centro de la Ciudad.

Sin embargo, en el caso de Jorge Alonso Campos Rodríguez, se sabe que oficiaba misas en la parroquia de Santa Teresita del Niño Jesús en la colonia Teresitas, y que además fue vicario en la iglesia Cristo Rey de la colonia Guayulera; sin embargo, la Diócesis afirmó que ésta ya no está en funciones.

Recientemente, la FGE del Estado, afirmó que de manera formal, existen denuncias de cuatro víctimas en la entidad que fueron abusadas en seminarios e iglesias reiteradamente por hasta seis años, y en su testimonio señalaron a por lo menos once curas que habrían cometido delitos sexuales contra menores, y que son pertenecientes a la Diócesis de Saltillo, de Torreón y de Piedras Negras.

Asimismo, el Fiscal Ministerial, Norberto Ontiveros, aseguró que de los once señalados se sabe que actualmente tres están en activo dentro de iglesias de Coahuila, y otros cinco abandonaron el Estado.

El viernes pasado, José Ignacio Pacheco, adelantó que aportará pruebas de 18 curas señalados de Coahuila por pederastia desde una rueda de prensa celebrada la Ciudad de México realizada en el Hemiciclo a Juárez; y aseguró que se escogió ese lugar, para recordar la separación que enmarca la constitución entre el Estado o la justicia, y la Iglesia.

Martínez Pacheco narró en una entrevista con Efe la pesadilla que vivió en el verano de 2002. El sacerdote Juan Manuel Riojas Martínez, conocido como “El Padre Meño”, “me sacó del dormitorio (del seminario) para llevarme a caminar y empezó a hablarme de sexo”, recuerda.

“Me llevó a la ribera de un arroyo, donde jugueteó con mis manos y las puso sobre su miembro erecto”, cuenta el exseminarista, quien añade que el hombre eyaculó en su boca.

En una segunda ocasión, buscó al padre en su cuarto y este le abrió la puerta en una bata de baño. “Lo que hizo fue quitarse la bata y quedarse desnudo para obligarme a realizarle un nuevo acto sexual”, señala.

LA IGLESIA MANTIENE EL SILENCIO

A pesar de que el Obispo de Saltillo Raúl Vera se ha posicionado sobre diversos temas políticosociales regionales y nacionales, su opinión sobre la fuga de cinco curas de Coahuila no ha sido clara, de igual manera con el número de denuncias confirmadas por la Fiscalía; la Diócesis ha optado por el silencio.

El martes pasado, la Fiscalía General del Estado indicó que de las 11 denuncias formales realizadas por cuatro supuestas víctimas, cinco curas se fugaron del Estado y tres de ellos siguen oficiando misa.

A fines de 2017, personal de la FGE acudió a la Nunciatura Apostólica (representación de El Vaticano en México) para notificar las denuncias de pederastia clerical en Coahuila; sin embargo, a la fecha no han recibido ninguna postura por parte de la Iglesia.

Vanguardia publicó que el Fiscal Ministerial indicó que las víctimas aseguraron haber recibido amenazas de diversa índole durante años, tras hacer públicos los abusos.

Este medio intentó entablar comunicación con el obispo para obtener una declaración lo cual fue imposible. Tampoco se ha emitido un comunicado por parte de la organización religiosa aclarando alguna posición.

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