Cancún, 22 Abr. (Notimex).- El Mundo Maya es una región de alguna manera desintegrada, en la que no es fácil viajar, transitar sobre ella, pero que requiere aprender de las experiencias de sus principales ciudades, dijo el cronista de Cancún, Fernando Martí Brito.

En el marco de un coloquio de cronistas que se organizó en la Casa de la Cultura de esta ciudad, como parte de los festejos por el 44 aniversario de la fundación de Cancún, señaló:

“La zona que ahora llamamos Mundo Maya es muy amplia, es una región del tamaño de varios países de Europa, pero que tiene pocos contactos entre sus ciudades”.

Sostuvo que si bien el Mundo Maya es una región muy rica y variada, es muy grande, distante y no próspera en su conjunto, con muchas regiones de pobreza y marginación que prevalece en la mayoría de las ciudades y zonas.

“Entonces lo que nos corresponde a los cronistas, historiadores es fomentar esos flujos de información y conocimientos, que en este momento son escasos pero que hay que fortalecer”, agregó.

Precisó que es necesario intercambiar información no sólo de la historia de cada lugar, sino de las experiencias actuales y los fenómenos migratorios.

Al encuentro de esta noche asistieron los cronistas de Isla Mujeres, Fidel Villanueva; de Cozumel, Velio Vivas; de Champotón, Campeche, Tomás Arnabar; de Izamal, Miguel Vera Lima; Carlos Cosgaya, de Valladolid, Yucatán, y Marco Antonio Orozco, de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

En entrevista, Martí Brito señaló que el propósito del encuentro es aprovechar el 44 aniversario de la fundación de Cancún para hacer este ejercicio de integración e intercambio de información entre las siete ciudades.

“Los cronistas que aquí se encuentran vienen de lugares muy distintos y distantes, que tienen eso sí, un rasgo en común, un desbordado amor, una pasión pública y confesable por la ciudad donde viven, nacieron o adoptaron para vivir”, precisó.

En cuanto a Cancún en su 44 aniversario, expresó que ve a una ciudad muy dinámica y fuerte, con un horizonte sólido, con una vertiente turística que sigue permitiendo hacer un gran negocio, figurando siempre en el primer lugar de número de turistas que lo visitan y la derrama que generan.